Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

 |  @sergioalvarez88  | 

El Chevrolet Orlando es en muchos aspectos un coche nuevo para Chevrolet. Por supuesto, Chevrolet ya ha tenido mucha experiencia con monovolúmenes en mercados como el estadounidense, pero tomando a Chevrolet como marca global, es uno de los primeros MPV que produce para mercados como el europeo, si no tenemos en cuenta productos Daewoo como el Tacuma. En cualquier caso, el Chevrolet Orlando es un interesante monovolúmen de siete plazas que iremos desgranando a fondo.

Compite en un segmento en el que hay muchos y buenos rivales, todos ellos consolidados, pesos pesados como los Renault Grand Scénic o los Citroën C4 Grand Picasso. Es un producto totalmente global, fabricado en la planta de GM Korea, Kunsan (Corea del Sur). Inicialmente, se quiso vender también en el mercado estadounidense, pero con la presencia de los crossovers Traverse y Equinox habría habido cierto solapamiento, por lo que en lo que a Estados Unidos respecta, el Orlando no existe.

Nosotros hemos podido echar el guante a una versión equipada con el motor 2.0 VCDi de 163 CV, que ya hemos probado montado en el Chevrolet Cruze, con quién comparte plataforma, dicho sea. La diferencia es que la versión probada esta vez lleva una caja de cambios automática de seis relaciones. Sólo está disponible con el motor diésel más potente. El acabado de nuestra unidad de pruebas es el LTZ, tope de gama. Al ir a recoger la unidad de prensa en Alcobendas, su odómetro marcaba algo menos de 4.000 kilómetros.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Aspecto robusto, anguloso y americano

Aunque no se venda en Estados Unidos, cuando el Orlando fue presentado como prototipo por primera vez en el Salón de París de 2009, las influencias del diseño estadounidense son evidentes. En su frontal destaca la enorme calandra, con la pajarita bien presente en su centro, así como unas enormes ópticas que por cierto, no tienen opción a equipar iluminación de xenón. Los nervios del capó ya están a una buena altura: el Chevrolet Orlando es un vehículo con una altura considerable.

Una de las partes que más llaman la atención es el perfil lateral, muy cuadriculado y anguloso. Casi como un ladrillo, da mucha sensación de robustez y es ciertamente original en un segmento que tiende al empleo de formas orgánicas y superficies curvas. En ese sentido, el Orlando parece un vehículo más masculino. Los pasos de rueda están muy marcados, y en ellos quedan muy bien las llantas de 17 pulgadas de nuestra unidad de prueba. La superficie acristalada no es demasiado grande.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

En la parte trasera ya tenemos formas totalmente angulosas, especialmente en lo que respecta a las grandes ópticas, de aspecto totalmente rectangular y con un bonito diseño interno al iluminarse. Una banda cromada atraviesa el portón del maletero, cuya boca de carga está protegida por un plástico de color oscuro. La luz de marcha atrás y el antiniebla central están situados en una posición muy baja. Es en definitiva un conjunto bastante diferente dentro de a lo que el segmento nos tiene acostumbrados.

Dimensiones interiores: mucho espacio y habitabilidad para el Chevrolet Orlando

Me monto en el asiento del conductor del Chevrolet Orlando y lo primero que advierto es una posición de conducción más elevada que en un turismo desde la que se domina mejor el tráfico, pero que no resulta incómoda para acceder al habitáculo. Los asientos tienen un buen tamaño, son cómodos – tienen un mullido firme – y en el caso del conductor hay regulación en altura. El volante es regulable en altura y profundidad, es idéntico al de otros Chevrolet, como el Cruze… o el Camaro.

La amplitud es muy considerable en las plazas delanteras, gozamos de toneladas de espacio hasta el techo y a nivel de rodillas también se viaja desahogado. La instrumentación ante nuestros ojos tiene una lectura sencilla, pero produce bastantes reflejos si el sol incide directamente. A nivel de calidades, es un vehículo que convence, pero no esperemos encontrar acabados premium. Los plásticos del habitáculo son todos duros, aunque cierto es que muy bien rematados y con buen ajuste.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Llama la atención el plástico satinado de color negro que recorre el habitáculo y del que está rematado la consola central. Es muy vistoso pero se ensucia fácilmente de polvo, además de hacer muy visibles las marcas de los dedos. La consola central queda muy a mano a nivel de ergonomía, especialmente la zona del climatizador y la palanca de cambios de la caja automática. Si hay una queja es que algunos botones del sistema de navegación e infoentretenimiento quedan muy retirados.

El hueco tras la consola central es un detalle muy innovador.

Es el caso de la ruedilla con la que podemos seleccionar otras canciones o ajustar el navegador: tengo que estirar mucho el brazo e incluso separar la espalda del asiento. No obstante, la gran pantalla TFT de 7” del sistema tiene una visibilidad excelente. Un detalle realmente innovador es que tras sus mandos hay un hueco ideal para una cartera, las llaves o el móvil. Los controles se deslizan hacia arriba y dejan visible este espacio, en el que también están las entradas auxiliares de audio.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Es un espacio ideal del que ningún ladrón tendrá constancia, realmente es un punto muy a destacar. Por lo demás, en las puertas gozamos de hueco para grandes botellas y entre los asientos hay hueco para dos latas o botellas, además de un hueco con tapa deslizante de tamaño medio. La guantera es pequeña y está iluminada, pero no tapizada. Sólo el conductor dispone de reposabrazos en su asiento. Sólo hay un punto de iluminación interior, sobre las plazas centrales.

Modularidad de las dos filas traseras

Una peculiaridad con respecto a otros monovolúmenes del segmento es que la fila central de asientos no tiene posibilidad de desplazamiento longitudinal. Es suficientemente ancha para tres adultos, pero no es demasiado espaciosa a nivel de rodillas. Hay dos anclajes ISOFIX para sillitas, uno en cada una de las plazas laterales. El respaldo sí es regulable en inclinación. Los asientos delanteros no cuentan con mesas tipo avión en su respaldo, en las puertas sigue cabiendo una botella grande de 1,5 litros.

La fila central de asientos no tiene posibilidad de desplazamiento longitudinal.

Hay un reposabrazos central con portabebidas que hace la experiencia del pasajero central algo más incómoda por la dureza del respaldo. El acceso a la tercer fila de asientos es muy sencillo, una vez está en posición. Normalmente el coche va en configuración de cinco plazas. Para levantar la tercera fila, desde el maletero tiraremos hacia nosotros del respaldo de estos dos asientos con la ayuda de un tirador de plástico. Es un proceso muy sencillo que puede llevarnos un total de diez segundos a lo sumo.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Para acceder a las plazas traseros el respaldo de los asientos centrales se tumba y el asiento entero pivota hacia delante. Realmente es cómodo y no hay que hacer contorsionismos. Estas dos plazas traseras son aptas para adultos y tienen un cinturón de tres puntos, además de reposacabezas, pero la posición de nuestras piernas no es natural, quedan demasiado levantadas porque la banqueta va muy baja. Son plazas o bien para niños o para usar por adultos en desplazamientos no muy largos.

Maletero

El maletero del Chevrolet Orlando no destaca entre los vehículos del segmento. Tiene 460 litros de formas perfectamente regulares con la tercera fila abatida, lo que es superado por vehículos como los Renault Scénic. No obstante, la boca de carga es baja y la carga/descarga de bultos es sencilla. Tiene una cubeta a la izquierda para objetos pequeños y una pequeña tapa cerca del portón bajo la que podemos disfrutar de unos 50 litros adicionales, lo que siempre es una ayuda.

Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)Chevrolet Orlando 2.0 VCDi Aut. 163 CV LTZ, a prueba (I)

Disponemos de una cortinilla extensible para proteger la carga. Abatiendo la fila central de asientos se obtiene una superficie completamente plana de 1.500 litros, o 1,5 metros cúbicos que podemos usar para cargar grandes objetos en nuestras excursiones a Ikea. Con las tres filas en posición nos quedan sólo 90 litros de maletero, que no conviene cargar hasta el techo ya que no hay red que proteja a los objetos de salir despedidos en caso de frenazo o – Dios no lo quiera – un accidente.

Lleva kit antiìnchazos en lugar de rueda de repuesto. Mañana repasamos la dinámica de este monovolúmen.

En Diariomotor: Chevrolet Orlando, equipamiento y precios | Chevrolet Orlando en el Salón de París | Así es el nuevo Chevrolet Orlando

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  • X 2.0

    Tiene muy buena pinta, este modelo lo he visto de cerca y convence mucho, es muy bonito, el interior se ve muy bien hecho, con tonalidades de plásticos serias y bien aprovechado, lo de la altura de las plazas traseras es normal, dentro de su segemento esta orlando no es muy grande y no se le pieden pedir peras al olmo, pero como comentas se pueden utilizar perfectamente.

    Ami en general me gusta, me parece bastante seria, opino esactamente igual que cuando probasteis el Cruze, lo que vale e dinero, se corresponde perfectamente, y mas sabiendo que monta un buen motor diesel como el del Cruze. Me gusta todo el diseño en general pero el interior presenta un aspecto muy serio y mas o menos bien organizado, con detalles bonitos como el negro satinado/piano del salpicadero, muy elegante a mi modo de ver.

    Lo único que me decepciona es lo de no poder montar xenon,  es un modelo mas o menos reciente, con mucha vida y ventas por delante, espero que saquen una solución para que al menos se puedan montar como opción.

    Sin duda miraria este modelo antes otros, sobre todo antes que un Citroën.

  • Me gusta mas la version GMC

    • Joelriobueno

      version GMC!!!??? Cual?  donde la viste…

  • .Motorhome.

    Generalmente el que busca este tipo de coches, busca, espacio, precio, asientos…Y un equipamiento aceptable. Y aunque quizá sea de una categoria superior, creo que me quedaria con un Rodius. Es feo, tosco, plasticos duros, pero practico, que al fin y al cabo es de lo que se trata este tipo de coches, es un bastante.

    • X 2.0

      Es demasiado horrible, este coche tiene buenas plazas ya, es mas barato y bien bonito.

      • .Motorhome.

        He visto los precios, y creo que con las rebajas y todo, estan casi a la par. A lo mejor son mil, dos mil euros mas en el Rodius.

  • Saludos colegas :) ¿La Orlando es más grande, por ejemplo, que la Mazda 5?

    • Es muy similar. He probado ambas y las sensaciones son parecidas, aunque la Mazda tiene mejor modularidad trasera, más maletero y puertas corredizas eléctricas. También es notablemente más cara y sólo tiene un motor diésel de 115 CV.

  • Anónimo

    A mí nunca me ha entrado por el ojo. Me parece que la parte de atrás es como los coches de la funeraria de mi pueblo. Lo veo muy mazacote. Quizá pueda compensar un motor con equinos de sobra y un precio muy competitivo para lo que ofrece.
    Creo que si en vez de ser Chevrolet fuera Citroën sería un top ventas de su segmento. Sería como Xsara Picasso, que, aunque un poco difícil de ver al principio, la gente lo compraba porque ofrecía lo que necesitabas a un precio muy competitivo.

  • Bruno343_

    La anti-Journey de Dodge! jajaja :P 

  • Jim Doe

    El coche muy bien, pero he dejado de leer el articulo cuando dice “plazas delanteras, gozamos de toneladas de espacio hasta el techo ”

    Toneladas y espacio se utilizan para medir cosas diferentes dentro del sistema metrico. Queda mejor decir “dispone de un palmo libre hasta el techo” o similar.

    Un saludo.

    • Turbo

      Felicitaciones por hacerlo notar, realmente es un comentario que cambia todo el sentido del informe (Ironia OFF)

  • 98octanos

    A mi me falla la vista trasera, quizás por las ópticas un tanto  grandes y “anticuadas” para mi gusto, aunque por ejemplo a Dodge le pasa igual. La vista lateral y frontal si que me gusta, se le ve robusta. Los precios no me parecen nada mal, y si buscas 7 plazas pues está muy bien. Creo que me lo pensaría antes que una Scénic por ejemplo.

  • bernardo

    para solucionar el xenon,hay ampolletas flosser extra blancas con un 50%,70% y hasta 90%mas de luminocidad

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  • Ana

    Hola hace unos días hemos comprado el chevrolet orlando modelo 2014 y me gustaría saber alguna opinión de alguien que tenga un orlando