Ford B-MAX, 1.5 metros de apertura y un gran abanico de posibilidades

 |  @davidvillarreal  | 

Ford acaba de presentarnos de manera definitiva el ingenioso sistema de puertas de su nuevo y pequeño monovolumen, el Ford B-MAX. Bajo la denominación comercial Easy Access Door System, o traducido literalmente Sistema de Puertas de Fácil Acceso, se anuncia a bombo y platillo, y no es para menos, uno de los pilares fundamentales del nuevo modelo que llegará a los concesionarios europeos a finales de año. Con suficiente antelación, en apenas unas semanas, podremos ver en directo al nuevo Ford B-MAX en su primera aparición pública en el Salón de Ginebra.

No es de extrañar que el Ford B-MAX aspire a liderar su segmento gracias, entre otras cosas, al empleo del que a priori se postula como el sistema de puertas y acceso al habitáculo más cómodo que se haya diseñado hasta la fecha. Se trata de una combinación de puertas delanteras convencionales y puertas posteriores correderas, así como ausencia de pilar central (o pilar B) para garantizar un espacioso acceso a bordo con una anchura de 1.5 metros. Como referencia las puertas posteriores de un Opel Meriva, que se abren en dirección contraria respecto a las delanteras, tan sólo proporciona una anchura de 0.7 metros.

Ford asegura que por las puertas laterales pueden introducirse objetos grandes y voluminosos en el habitáculo, bultos de hasta 2.3 metros de longitud.

Tan sencillo es el concepto como complicada su aplicación en la vida real. Los ingenieros tuvieron que enfrentarse al reto de prescindir del pilar B, un elemento estructural fundamental en un vehículo de carrocería compacta, y más importante aún en un vehículo que como el Ford B-MAX es bastante alto para su contenida longitud. El cometido crítico del pilar central es mantener la rigidez de la estructura sobre todo en dos supuestos, el del impacto lateral y el del vuelco.

Una de las tendencias que más se está imponiendo en la ingeniería de los automóviles de nueva generación es la de emplear aceros de diferente composición, rigidez y ligereza para mantener la seguridad reforzando los puntos críticos con aceros de mayor resistencia y optando por aceros más ligeros en puntos que no requieren una rigidez adicional. Precisamente en el techo y en el pilar B suelen emplearse este tipo de aceros reforzados.

Habitáculo del Ford B-MAX Concept (2011)

En el caso del Ford B-MAX los ingenieros habrían hallado la forma de integrar estos pseudo-pilares y refuerzos en las propias puertas de su monovolumen, tanto en las correderas como en las delanteras de apertura convencional.

Según Ford habrían realizado más de 1.000 simulaciones por ordenador de impactos laterales para garantizar que su seguridad está al menos al nivel de un monovolumen con un pilar B real. Cada simulación requiere más de 24 horas de procesamiento informático para manejar todos los parámetros que emulan un hipotético siniestro. En última instancia habrían realizado las correspondientes pruebas de impacto en la vida real, un total de 50.

Personalmente sigo pensando que el hecho de renunciar a un pilar central, propiamente dicho, debe tener algún inconveniente. No obstante y hasta que no lo comprobemos en persona, esto es todo lo que os podemos contar de un sistema que sin duda promete.

Fuente: Ford
En Diariomotor: Ford B-MAX, un diminuto monovolumen para el óvalo azul | Ford B-MAX Concept, un Grand C-MAX en miniatura

Lee a continuación: Ford B-MAX, un diminuto monovolumen para el óvalo azul

Solicita tu oferta desde 12.390 €