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Shelby Cobra, 50 años creando adicción a la gasolina

Esta semana el Salón de Nueva York celebrará un bonito aniversario puesto que se cumplirá el cincuenta cumpleaños del Shelby Cobra. Sin duda alguna, aunque no haya sido el único, pocos automóviles han sabido encarnar mejor el espíritu que transmite el deportivo ligero británico equipado con un descomunal V8 estadounidense. Allá por los años 60, después de haber hecho casi todo lo habido y por haber – de la vida rural pasó a trabajar como piloto e instructor de vuelo en la Segunda Guerra Mundial e incluso hacer sus pinitos en la Fórmula 1 con Aston Martin y Maserati – Carroll Shelby se enteraba de que un fabricante británico, Auto Carriers Ltd. (ahora AC Cars), había perdido a su proveedor de motores.

Fue entonces cuando se desplazó hasta Surrey para encontrarse con los responsables de AC Cars y convencerles de que había hablado con Ford para proporcionarles un motor V8 small-block, sin que jamás hubiera logrado tal cosa. Tras lograr la autorización de AC Cars le propuso lo propio a Ford, de manera que para el Salón de Nueva York de 1962 estaría terminado el trabajo del primer Cobra CSX2000 dotado de un motor Ford 221 ci V8.

Había nacido un icono. Llegó la hora de mostrarle al mundo las bondades de un ultraligero y políticamente correcto cuerpo de biplaza británico con la potencia de un grueso V8 de Detroit.

A Carroll Shelby siempre le gustó posar junto a sus máquinas

¿Sabías qué...?Se dice que los tests de AC Cars en las carreteras de Reino Unido para prepararse para las 24 Horas de LeMans obligaron a las autoridades a imponer límites de velocidad en las autopistas.

A partir de entonces el nuevo Shelby Cobra iniciaba su carrera particular para dejar atónitos a propios y extraños en competiciones automovilísticas. El equipo de preparadores en Surrey, en Reino Unido, trabajaba día y noche para poner a punto su máquina y debutar en carreras como las 24 Horas de Le Mans.

Dicen las malas lenguas, o las buenas, que el Cobra era tan rápido que no tardó en alarmar a los gobernantes del Reino Unido. Allá por 1964 del AC Cobra pilotado por Jack Sears y Peter Bolton rozaba los 300 km/h alcanzando 185 mph en la autopista M1. Una de las teorías de por qué se impusieron límites de velocidad en las autopistas de la época fue que la altísima tasa de fallecimientos en carretera se atribuía entre otras cosas a pruebas como las que estaba llevando a cabo el equipo de AC.

El Shelby Cobra Daytona recibía techo para mejorar la aerodinámica y alcanzar velocidades punta aún más altas con objeto de competir contra los Ferrari.

Más adelante llegaría un nuevo capítulo en la historia del Shelby Cobra en competición, la saga de los Daytona. Nadie dudaba de las prestaciones y las posibilidades del AC Cobra tal y como se concibió originalmente, pero tampoco podía descartarse la posibilidad de una versión de techo cerrado que optimizase su aerodinámica para obtener velocidades punta considerablemente mayores. Los primeros prototipos de Shelby Cobra Daytona no tardarían en saltar a los circuitos de Sebring, Le Mans, Monza, Reims, Nürburgring y Silverstone para lograr numerosas victorias y vencer a los todopoderosos Ferrari.

Pero lo cierto es que hasta 1966 no llegarían los primeros Shelby Cobra de calle. Dicen que ese año el bueno de Carroll Shelby se encontró con que le sobraban 31 deportivos de carreras sin vender, fue entonces cuando decidió vendérselos al público general para más tarde venderle los derechos del Cobra a Ford y dedicarse al desarrollo del GT40. Hoy en día los únicos Shelby originales que se conservan de aquella época pueden estar valorados, con facilidad, tanto como un Bugatti Veyron (más de 1.2 millones de euros).

A día de hoy las réplicas, bastante fieles al original, siguen fabricándose para satisfacción de la legión de fanáticos que ven en el Cobra el culmen del automovilismo.

Desde entonces la construcción del deportivo Cobra, de todos aquellos que obtuvieron la patente oficial para fabricarlo y de todo un despliegue de réplicas que han nacido para tratar de transmitir el espíritu de uno de los roadsters más emblemáticos de todos los tiempos, no se ha detenido. El sabor de la competición y las más altas prestaciones de un deportivo ligero siguen vigentes incluso en máquinas que también se han visto influenciadas por aquel concepto original, independientemente del motor que usen sea de Ford o General Motors.

Con motivo de este aniversario, el primer Shelby Cobra presentado en el Salón de Nueva York regresará a la Gran Manzana cincuenta años después para rememorar uno de los momentos más recordados de aquel salón de 1962, con un radiante Carroll Shelby destapando la lona que cubría su flamante deportivo con raíces británicas. Además de este acto, Shelby también celebrará el aniversario con el lanzamiento del Shelby Mustang 1000, una bestia con más de 1.000 CV de potencia.

Fuente: Shelby American, Inc. | Wikipedia En Diariomotor: Shelby 50th Anniversary Cobra, recuperando el Cobra por su aniversario | Vendido el Shelby Daytona Cobra Coupé CSX2601 de 1965