Ford C-MAX 1.6 TDCi 115 CV Titanium, a prueba (I) Diseño, Interior, Espacio

 |  @davidvillarreal  | 

Savia nueva. El Ford C-MAX regresa reforzado y completamente renovado, ya no sólo por el hecho de haber recibido un relevo generacional importante sino también por atender a la demanda existente de monovolúmenes compactos de cinco y siete plazas que, según el responsable de Ford en Europa Stephen Odell, se reparte prácticamente al 50%. Ford lo ha resuelto de manera sencilla, una carrocería con puertas tradicionales para el modelo de cinco plazas y puertas traseras correderas para un siete plazas denominado Ford Grand C-MAX, que mejora aún más la habitabilidad de la que siempre hizo gala el modelo C-MAX desde su primera generación.

Nosotros nos encargaremos de probar el modelo Ford C-MAX de cinco plazas, el que fuera pionero en el empleo de la nueva plataforma del segmento C del óvalo azul hasta la llegada del Focus. Son varios los puntos en los que Ford ha trabajado con empeño para que este modelo, aunque de puertas para fuera no parezca tan diferente, avance hasta convertirse en uno de los monovolúmenes más representativos y avanzados del mercado. Tecnología, motores más eficientes, un diseño a la orden del día – con mucho de eso que en Ford llaman kinetic design – y el tipo de conducción agradable, y si me lo permiten satisfactorio para el que toma el volante, que cualquiera esperaría de la marca norteamericana.

El nuevo Ford C-MAX no arriesga en su estética, aunque los cambios saltan a la vista

El Ford C-MAX sigue haciendo gala de una estética muy familiar. Sus proporciones se mantienen aunque para lograr un diseño más agresivo y moderno se ha estilizado la caída del techo, el vértice de la línea de ventanillas con el perfil inferior cromado y el pico que forma con el pilar C, el tamaño de la parrilla frontal, el diseño de los grupos ópticos y los faros o el corto voladizo anterior bajo el que ahora reposa una nueva generación de motores más eficientes y frugales.

Pese al auge en el segmento compacto del SUV, el monovolumen sigue siendo un modelo de vital importancia para fabricantes como Ford y clave para mantenerse en la puja con algunos de los modelos más representativos del mercado como el recién renovado Renault Scenic. Exteriormente las mejoras se hacen notar con el objetivo, a fin de cuentas, de mantener la coherencia estética con el resto de la gama Ford.

En el caso del Ford Grand C-MAX de 7 plazas han tratado de mantener la elegancia y la practicidad con un sistema de puertas traseras deslizantes sobre un carril que se extiende por la carrocería hasta los pilotos traseros. Entre otras cosas el sistema de puertas ha requerido un diseño diferente de los grupos de pilotos traseros y del propio portón.

El puesto de mandos y el salpicadero está orientado al confort del conductor y su acompañante

Un puesto de conducción más práctico y enfocado al conductor

Cuenta con todos los controles de la consola central muy accesibles, un volante multifunción muy completo y una pantalla que acapara las funciones del equipo multimedia, la cámara de aparcamiento y el navegador, en una posición elevada para facilitar su visión.

Si notables son los cambios exteriores aún más lo son a bordo del Ford C-MAX. El sencillo puesto de conducción de su predecesor se ha transformado en una cabina orientada al conductor. Frente a nosotros tenemos un volante multifunción de cuatro radios que integra todos los controles posibles de una forma que, a priori puede resultar confusa, pero que a la larga y una vez que nos familiarizamos con la posición de todos los elementos resulta intuitiva y sencilla. Todo sea para evitar que desviemos la mirada de la carretera.

Una consola central bastante grande nos separa de nuestro acompañante y acoge una palanca de cambios situada en una posición un tanto elevada y muy cómoda, el freno de mano, un gran reposabrazos y se une con el salpicadero en el que nos encontramos los selectores del climatizador y un gran equipo multimedia. En la parte superior y bajo una visera se ha instalado una pantalla para controlar los sistemas y especialmente el equipo de navegación y la cámara de aparcamiento. Su pantalla es pequeña, pero su disposición inteligente a una altura prudencial e incrustado en el fondo del salpicadero, hace que sea bastante cómodo.

Otra de las claves que se mantienen es un puesto del conductor elevado y una posición de volante y pedales que nos anima a conducir erguidos. Tal vez puede que ese sea un punto a su favor, o en contra, para adaptarse al gusto del cliente.

Soluciones inteligentes para mejorar su habitabilidad y capacidad de carga

La banqueta posterior del Ford C-MAX cuenta con tres asientos que se abaten y desplazan en tres piezas

Las plazas traseras son muy cómodas, pero como viene siendo habitual no lo son tanto cuando viajan tres pasajeros, dado que la plaza central tiene la base un poco alta y el respaldo no tan mullido. Como su predecesor el nuevo Ford C-MAX sigue manteniendo otra de las marcas de la casa, sus tres asientos posteriores independientes. Sin duda este detalle supone una gran ventaja y un punto a su favor en cuanto habitabilidad y no sólo por el hecho de que los respaldos puedan abatirse en tres piezas 40:20:40 para aumentar el espacio de carga del maletero.

A diferencia de otros sistemas de banqueta posterior corredera longitudinalmente, en el caso del C-MAX se puede disponer de cinco plazas o de únicamente cuatro plazas. En el caso de que no sea necesario ocupar la plaza central, esta puede plegarse y esconderse tras los respaldos en el maletero para dejar dos asientos posteriores independientes que además se desplazan unos centímetros hacia atrás y hacia dentro para que sendos pasajeros de las plazas traseras tengan un mayor espacio para las piernas y el torso.

Si conocemos la mecánica del sistema el proceso no nos llevará demasiado tiempo, pero aún así no es tan sencillo como tirar de una anilla y abatir el asiento. No obstante y siendo honestos, esta funcionalidad tampoco está pensada ni requerirá de ser utilizada habitualmente, tan sólo ocasionalmente. En el caso del Grand C-MAX de 7 plazas se ha ideado un ingenioso sistema para ocultar la plaza central que permite mantener un pasillo central y renunciando a una plaza (quedando únicamente seis plazas). Según Ford esta idea surgió al comprobar que los clientes de este tipo de automóviles prefieren esta disposición de 2+2+2 plazas. Recordemos que Ford tiene dilatada experiencia en el segmento mini van con modelos como el propio Galaxy.

La calidad del habitáculo salta a la vista que ha mejorado considerablemente para recordarnos que Ford quiere conquistar tanto al cliente que busca la opción más asequible del mercado como a aquellos que buscan algo de tipo premium. Recubrimientos de plástico robustos, rugosos y algo mullidos sobre el salpicadero, tiradores cromados agradables al tacto y con sensación de calidad. El volante está recubierto de piel y aunque es algo grande, razonablemente por su naturaleza de monovolumen, es bastante agradable al tacto y aparenta calidad.

Otro pequeño detalle de calidad, presente en los modelos Titanium, es la iluminación de cortesía de tipo LED con puntos de luz rojos en la consola superior, las manetas de las puertas, los bolsillos de las puertas y el tapizado de la guantera. Las luces de lectura del techo también han recibido LED que en esta ocasión tienen iluminación blanca.

Un detalle más de calidad es un techo panorámico y tintado que, aunque no se abre, sí que cuenta con una persiana de accionamiento eléctrico para mantener la privacidad y la sombra en días soleados.

Un buen catálogo de extras opcionales y equipamiento para el confort

Nuestro consejo:
Por 650€ merece la pena equipar el pack de ayudas a la conducción que incluye cámara de aparcamiento, sensores de parking y avisador de ángulo muerto.

Para acentuar aún más el confort y la habitabilidad inherente en el Ford C-MAX y Grand C-MAX, se han incorporado algunos extras opcionales muy interesantes como el portón trasero eléctrico. Se trata de un dispositivo muy útil que nos permitirá abrir y cerrar el maletero desde un botón de la consola central, utilizando un interruptor en el mando a distancia o desde el botón de la maneta del portón. No sólo resulta útil cuando vamos cargados con las bolsas de la compra, bultos voluminosos o simplemente vamos con las manos ocupadas, sino también para evitar golpear el portón en garajes con el techo muy bajo. El botón instalado en el interior del portón detiene el proceso de apertura y/o cierra el portón, aunque no dispone de un sensor que detecte un techo bajo. Tampoco dispone de un sistema de apertura “sin manos” pasando la pierna debajo del parachoques trasero como sí tendra el futuro Ford Kuga. Apuesto a que la gama C-MAX lo incorporará en su primer “lavado de cara”.

De serie en los modelos Titanium y opcionalmente en las gamas inferiores, el Ford C-MAX también dispone de acceso al habitáculo sin llaves, mediante un mando inalámbrico inteligente, y arranque por botón. Otro detalle interesante que conserva este C-MAX de su predecesor son los huecos portaobjetos en el suelo de las plazas traseras y ocultables bajo las alfombrillas, muy útiles para depositar objetos de pequeño tamaño y que estos pasen desapercibidos a los “amigos de lo ajeno”.

Otro extra opcional interesante es la cámara de visión trasera, no imprescindible puesto que el Ford C-MAX apenas mide 4.38 metros y el Grand C-MAX mide 4.52 metros. Aún así no está de más la seguridad de este dispositivo que complementa al sistema de aparcamiento automático Ford Active Park Assist.

En Diariomotor: La nueva gama Urban de Ford: asequible, popular y transparente | Ford C-MAX Energi y Ford C-MAX Hybrid

Lee a continuación: El Ford Grand C-Max duplica las ventas de C-Max en Europa

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  • albaena

    Creo que es un coche muy completo y muy apañado, aunque cuando lo veo en directo (llevo unos días viendo delante de casa todos los días uno) no me acaba de cuadrar el diseño, no sé si son los pilotos traseros tan grandes, o lo bajo que queda el parachoques trasero, o las propias dimensiones generales del coche pero con unas llantas que calculo son de 16” ó 17” se siguen viendo muy pequeñas las ruedas en relación al resto del coche, con lo que desmerece un poco el aspecto exterior.

  • Serch21es

    Lo he visto esta tarde y me ha impresionado. Por dentro espacioso y con acabados de calidad. La pena es que no hayan puesto puertas correderas a los dos modelos. Se venderán muchos seguro.

  • Anónimo

    La verdad es que la gama de monovolúmenes de Ford me encanta! Tienen unas líneas muy agresivas, pero sin quitar el carácter familiar del coche.

    Donde no me convence tanto es en el interior. Me gusta, pero creo que, siguiendo la tónica habitual, está demasiado sobrecargado de botones. Creo que, por ejemplo en el volante, estaría bien tener lo justo y lo necesario: unos pequeños mandos para la radio y en el caso de llevar BT, el de llamar y colgar. Más lo único que hace es distraer al conductor, teniendo que desviar la vista para saber dónde está pulsando.

    • Anónimo

      Exactamente eso es lo que comentaba. Para mí el Ford C-MAX es un viejo conocido puesto que a nivel particular he hecho decenas de miles de kilómetros con un modelo de primera generación. 

      Pero en la prueba (sin hacer más de 1.000 kilómetros) uno de los problemas que encontré es la cantidad de botones del volante, hasta el punto de que puede a llegar a resultar confuso y ser peor el remedio que la enfermedad. 

      No obstante como ya decía en el artículo, este pequeño defecto se resuelve en cuanto te adaptas al coche y te aprendes la posición de cada botón. Llegado ese punto lo manejas instintivamente y no necesitas mirar el volante para saber donde está cada cosa.

      •  Yo tengo un focus de configuración de volante muy parecida y sí, una vez se aprenden los botones es intuitivo y sencillo, de hecho muy sencillo.