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Venirauto, el legado automovilístico de Chávez es de origen iraní

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 7 Mar 2013
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Como a estas alturas todos sabéis, Hugo Chávez ha fallecido recientemente. Sin discutir acerca de su legado, en Diariomotor queremos hablaros de Venirauto, la empresa nacional venezolana de fabricación de automóviles. Fue fundada en noviembre de 2006, y más que un fabricante podría considerarse un ensamblador. La idea tras Venirauto era no depender de países “alineados” en lo tocante al automóvil. Aunque imposible en la práctica, era un esfuerzo por indigenizar la producción de automóvil.

Venirauto es una empresa fundada con capital venezolano e iraní, fruto de un acuerdo entre Hugo Chávez y Muhammad Jatami, continuado por Mahmoud Ahmadinejad, su sucesor. La República Islámica de Irán suministra piezas a Venezuela, que ensambla los vehículos en su planta de Venirauto en Maracay. Actualmente, los dos coches que Venirauto vende son el Turpial y el Centauro, idénticos a los Saipa 141 e IKCO Samand de origen iraní. Vamos a conocerlos un poco más a fondo.

Venirauto Turpial

El Venirauto Turpial es el homólogo venezolano del Saipa 141 iraní, que está a su vez basado en el Kia Pride de primera generación, fabricado por primera vez en 1986. En sus orígenes primigenios, el Kia Pride fue una licencia de producción concedida por Ford, para que el Festiva fuese producido en Corea del Sur. El desarrollo del Ford Festiva fue tarea de Mazda, que lo vendía como 121. No viene a cuento, pero fue el inicio de la colaboración de Ford y Mazda en la producción de utilitarios.

Recapitulando, el Turpial se ensambla en Venezuela, con piezas iraníes basadas en un diseño japonés de mediados de los años 80. Estéticamente, no se diferencia en nada del Saipa 141 iraní, ni siquiera en su interior. Mide 3,93 metros de longitud y pesa sólo 850 kg en vacío. Es un coche pequeño, de calidad interior baja y con unas plazas traseras que ni siquiera resultan amplias para dos personas. Creedme, tengo que usar varias veces a la semana los Saipa 141.

Venirauto, el legado automovilístico de Chávez es de origen iraní

Por motivos laborales vivo en Irán y conozco demasiado bien el Saipa 141, que es el coche por excelencia de los taxistas. El Turpial emplea el mismo motor de los Saipa, un 1.4 de gasolina desarrollado en Irán, con una potencia de 61 CV a 5.000 rpm y un par máximo de 103 Nm a 2.800 rpm. Su caja de cambios es manual de cinco relaciones, y gracias a su bajo peso hay que decir que no se mueve mal. Al menos en Irán se vende adaptado al uso de CNG ya de fábrica, con un tanque en el maletero.

Su equipamiento es muy básico, aunque al menos goza de dirección asistida, aire acondicionado y elevalunas eléctricos delanteros. En el plano de la seguridad, cuenta con cinco cinturones de seguridad… y eso es todo. Aunque algunos Saipa modernos equipan ABS, el Turpial no lo lleva, y tampoco airbags o cualquier tipo de controles electrónicos de seguridad activa. El precio del Venirauto Turpial fue en 2009 de 29.400 bolívares venezolanos, unos 5.000$ al tipo de cambio libre actual.

Venirauto Centauro

El otro modelo que Venirauto vende es el Centauro. Se basa en el IKCO Samand, producido en Irán por el fabricante local Iran Khodro. Es considerado el automóvil nacional de Irán, en sustitución del venerable Paykan, cuya producción cesó en 2005. Es un vehículo de cuatro puertas y 4,50 metros de longitud, una berlina tradicional que se construye sobre la plataforma del Peugeot 405. Ahora bien, tanto exterior como interior se han desarrollado y son muy diferentes a los del 405.

Venirauto, el legado automovilístico de Chávez es de origen iraní

Exteriormente tiene un aspecto discreto y sobrio, podría decirse que incluso elegante, siempre en perspectiva de la clase de vehículos de que hablamos. Del Samand he de decir que me gusta mucho el aspecto de las ópticas traseras. El interior tiene unas calidades modestas, pero es muy amplio y os aseguro que es un coche cómodo, así como bien aislado del exterior. Incluso cuenta con amenidades como una pantalla multifunción con ordenador de a bordo completo.

Su motor es un 1.8 atmosférico con 100 CV a 6.000 rpm y 142 Nm de par a 4.000 rpm. Es el motor XU7JP/L3 SOHC de Peugeot, con muchos años ya a sus espaldas, pero bien probado y sencillo. Se asocia a una caja manual de cinco relaciones. El Venirauto Centauro/IKCO Samand pesa 1.120 kg y su equipamiento de serie ya incluye elevalunas eléctricos en todas las puertas, sistema ABS, aire acondicionado, ordenador de a bordo, alarma e incluso espejos retrovisores con regulación eléctrica.

Su precio inicialmente era de 42.500 bolívares venezolanos, entonces unos 7.000$ al cambio, aunque se dice que los precios han subido mucho debido a los episodios de hiperinflación que tanto Irán como Venezuela están viviendo en estos precisos momentos.

Viabilidad y permanencia de Venirauto

Hoy por hoy el mercado de automóviles venezolano sufre de un exceso importante de demanda. La importación de coches extranjeros es absolutamente necesaria, ya que la producción local es incapaz de dar abasto a los pedidos. Se comenta que las listas de espera de Venirauto superan los dos años, entre otros motivos por sus precios competitivos y la concesión de ayudas financieras por parte del Estado, como una financiación del 80% del valor del coche, a un tipo favorable del 20% anual.

No obstante, la producción de los Turpial y Centauro ha sido bastante baja desde que la planta fue inaugurada. La producción tardó varios años en comenzar a un ritmo sostenido, y actualmente ronda las 2.000 unidades anuales, una cifra testimonial en un mercado de casi 30 millones de personas. Las estimaciones iniciales eran de producir 16.000 unidades anuales, aunque las previsiones se han rebajado, entre otros motivos por las restricciones en el suministro de kits.

Venirauto, el legado automovilístico de Chávez es de origen iraní

La situación actual de Irán – sometido a sanciones internacionales – ya causa problemas para su propia industria automovilística, por lo que dificulta el suministro de piezas a Venirauto, que ya ha declarado pérdidas en algún ejercicio económico. En cualquier caso, hemos querido dar una pincelada a este peculiar episodio de la industria del automóvil venezolana, donde también nos encontramos con la fuerte presencia de otros fabricantes extranjeros como Chery International, de origen chino.

Fuente: Venirauto | Wikipedia | Noticiactual
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