Nissan Micra: prueba del 1.2 DIG-S de 98 CV. El motor ideal para un coche urbano

Ya hemos destacado el carácter urbano de este Nissan Micra, con virtudes que lo convierten en el coche idóneo para movernos por la ciudad, como su longitud de 3,82 metros o su capacidad de giro completo, en apenas 9 metros. En un coche como este, pensado por y para la ciudad, no nos extraña que Nissan haya prescindido de motores de gasóleo, optando por dos bloques de gasolina que a mi juicio son más que suficientes para cubrir las necesidades de cualquiera.

Independientemente del acabado que escojas, el Nissan Micra está disponible en toda la gama con un motor de gasolina de 1.2 litros y 80 CV, atmosférico. Pero el motor más interesante y versátil, sin lugar a dudas, es el 1.2 DIG-S de 98 CV, el que luce el emblema Pure Drive que nos recuerda que sus emisiones de CO2 homologadas están por debajo de los 120 g/km. Este último, no solo es suficientemente potente para un coche de estas características, sino bastante ahorrador como veremos más adelante.

El tacto de la dirección y el cambio es excesivamente blando, consecuente con lo que esperas de un coche económico y muy cómodo en ciudad.

Antes de hablaros más en profundidad de este motor nos preguntamos, ¿por qué un Nissan Micra?

El Nissan Micra es un vehículo enfocado sobre todo en la conducción urbana, para lo cual sus dimensiones reducidas y su radio de giro, su excelente maniobrabilidad, son indispensables. Este Nissan también ofrece un tarado de dirección muy blando, que se torna excesivo en carretera, aunque a cambio sea muy cómodo en la urbe. El cambio manual también destaca por ese tacto blando de la palanca, que por excesivo se torna en poco preciso cuando queremos accionarlo con celeridad. Pero evidentemente no estamos ante un coche que quiera dar la talla cuando de lo que se trata es de encontrar unas aptitudes mínimas para la conducción deportiva.

Por la naturaleza de su compresor, este motor es potente y enérgico, pero suave y lineal, cualidades que deberíamos valorar en un coche urbano.

Y si bien no es un coche que haya sido pensado para la carretera, puede cumplir con creces con este cometido, especialmente si nos decantamos por el motor 1.2 DIG-S de 98 CV, recomendable para un uso predominante en ciudad e imprescindible si pretendemos intercalar trayectos cortos urbanos con tramos de carretera y pequeños viajes en nuestro día a día.

A nivel de potencia ya vemos que va bien servido. Pero tan importante como eso el hecho de que este motor de tres cilindros y 1.198 cm3 haya sido sobrealimentado mediante compresor para lograr una entrega de potencia constante y enérgica, aunque sin llegar a la contundencia de algunos motores turbo de similar potencia y desplazamiento. Es decir, aunque suficientemente enérgico, es bastante lineal, una cualidad que deberíamos apreciar cuando la mayor parte del tiempo la pasaremos cambiando de ritmo en trayectos cortos.

He de decir que, con honestidad, este motor ha sido uno de los que más me ha convencido para un coche que se presupone urbano.

Cuando el diésel no es, ni de lejos, el motor adecuado para tu coche

Si pretendes comprarte un coche para utilizarlo generalmente en ciudad, el diésel – normalmente – no es tu mejor alternativa.

Aunque el imaginario popular siga transmitiendo que el diésel es el mejor para cualquier coche, independientemente de la conducción que vayamos a practicar, ese razonamiento pierde todo el sentido y sin discusión cuando de lo que se trata es de adquirir un coche para la ciudad. En cuanto a confort, un motor diésel nunca va a estar a la altura de un motor de gasolina como este, que para tener tres cilindros se mostró bien equilibrado, suave y poco ruidoso. Hablando de ruidos, los únicos a destacar los aerodinámicos a velocidades de autopista, que sin incomodarnos en exceso sí hacen acto de presencia.

También está el tema de la fiabilidad. Los motores de gasóleo modernos están equipados con toda una serie de elementos que son más o menos propensos a sufrir problemas en coches que están sometidos a las exigencias de la conducción urbana continua. Hablamos de turbos, pero sobre todo de sistemas anticontaminación, especialmente problemáticos cuando un coche apenas sale de la ciudad o no alcanza de vez en cuando los regímenes de revoluciones exigidos para la regeneración y limpieza de estos sistemas.

Luego está el tema de los consumos. Es cierto que un diésel económico de su categoría puede rondar los 4 litros/100 kilómetros, en condiciones reales y en ciclos mixtos, carretera y ciudad. El 1.2 DIG-S de 98 CV de este Nissan Micra homologa 4,3 litros/100 kilómetros con cambio manual, que son 0,7 litros/100 kilómetros menos que los homologados por el 1.2 G de 80 CV. Con cambio “automático”, de variador continuo, el consumo crece ligeramente hasta los 5,0 litros/100 kilómetros.

El ciclo Miller y la eficiencia del 1.2 DIG-S de 98 CV

Esa ventaja en los consumos de este 1.2 DIG-S de 98 CV no solo se debe a la sobrealimentación por compresor, sino también a su funcionamiento bajo el ciclo Miller, que esencialmente es una variante del Otto en la que se emplea una relación de compresión alta, se retrasa el cierre de la válvula de admisión y se reduce la etapa de compresión. El uso de compresor en este motor es consecuencia de este ciclo de combustión y una de las razones por las que este bloque, pese a estar sobrealimentado, no alcanza una potencia efectiva muy superior. Pero en el fondo redunda en lo importante, en un consumo realmente bajo.

En nuestra prueba rondamos cifras en torno a los 5 litros/100 kilómetros, y ligeramente inferiores en carretera, lo cual no está nada mal si tenemos en cuenta que está dotado de un cambio manual de cinco relaciones. La diferencia con los diésel existe, pero definitivamente parece que no es tan decisiva como para seguir creyendo que este motor es una de las opciones más racionales para un coche urbano, para un Nissan Micra como el probado.

En Diariomotor: El Nissan Micra de Agatha Ruiz de la Prada y nuestra prueba de este art car tan peculiar

Lee a continuación: Nissan Micra: prueba de un asiduo de nuestras ciudades, un interesante utilitario urbano

La quinta generación del Micra regresa a la primera división en el segmento B con más estilo y unas posibilidades de equipamiento extraordinarias. Producido en Francia y no en la India como el anterior, mejora la calidad de construcción, con ajustes y terminaciones mucho más cuidados. Para los amantes del diésel, les interesará saber que regresa el motor 1.5 dCi a la oferta.