Curiosidades F1: El último tercer Ferrari oficial

 |  @alexgarciagv27  | 

Durante los primeros años de la Fórmula 1 era absolutamente normal ver a equipos con tres o hasta cuatro y cinco coches en pista. Adicionalmente, las máquinas privadas aseguraban que en ocasiones hubiera siete u ocho coches de la misma marca en competición a la vez. En Ferrari siempre hubo un punto algo más exclusivo, con sólo un puñado de coches privados a lo largo de los primeros quince años de la categoría además de equipos de tres o más coches. Pero también eso tuvo un final.

La última vez que la Scuderia había usado tres coches en carrera de forma regular fue en 1972 con seis pruebas en total a lo largo del año en las que hubo tres Ferrari en pista. Tras terminar ese año y con la regularización de las normativas de la Fórmula 1, el mundo parecía relegado a los dos coches salvo en ocasiones excepcionales. Fue el caso del Gran Premio de Italia de 1976 en uno de los casos más especiales que uno podría haber imaginado.

Tras el accidente de Niki Lauda en el Gran Premio de Alemania, Enzo Ferrari se apresuró a buscar un reemplazo para la carrera de casa. No podía -ni quería- permitirse el lujo de tener una cita en Monza sin sus dos coches y firmó con Carlos Reutemann para el Gran Premio de Italia -y para la temporada de 1977-. El argentino pilotaría el coche de Lauda… excepto por el pequeño detalle que Lauda estuvo recuperado a tiempo para estar en el circuito milanés, un mes después de su pavoroso accidente.

Con tres pilotos bajo contrato y uno de ellos luchando por el título, Ferrari no tuvo forma de liberarse de ninguno de ellos y el Gran Premio de Italia tuvo a los coches de la escudería de Maranello con los dorsales 1, 2 y 35. Reutemann fue séptimo en los entrenamientos, más rápido que Clay Regazzoni con otro de los Ferrari mientras Lauda les batía a los dos. En carrera el austríaco no fue capaz aún de subirse al podio, cosa que sí hizo el suizo. Mientras, Reutemann se disolvió y terminó noveno.

Fue la última vez que hubo un tercer Ferrari en pista aunque estuvo a punto de repetirse la historia un año después. Curiosamente, esta vez fue la marcha de Niki Lauda del equipo italiano, la que impidió que sucediera. Enzo Ferrari le iba a dar un coche a Gilles Villeneuve para el Gran Premio de Canadá como compañero de Lauda y Reutemann. Pero la historia tomó otros derroteros con el campeón dejando su equipo y el joven “québecois” pasando a competir para el equipo que le convertiría en leyenda…

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