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Fórmula 1
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Curiosidades F1: Un campeón histórico visto y no visto

Durante los primeros ocho años de historia del Campeonato del Mundo de Fórmula 1 sólo hubo título de pilotos para el hombre -o mujer- que obtuviera más puntos a lo largo de la temporada. De esta forma, Giuseppe Farina, Juan Manuel Fangio y Alberto Ascari pasaron a los libros de historia de forma totalmente individual en cuanto a los campeones de cada año. Sólo a partir de 1958 llegó el concepto de un Campeonato del Mundo de Constructores, que se ha mantenido desde entonces. Lo curioso es que el primer campeón en este caso fue un caso claro de "visto y no visto".

Nos referimos a Vanwall, constructor y equipo de Fórmula 1 que apenas apareció en siete años distintos en competición aunque disputando sólo 29 carreras. Ello se debe a que sus comienzos fueron con pocos recursos y en 1954 sólo disputaron dos Grandes Premios. A medida que el coche iba funcionando mejor gracias a la aportación del nuevo diseñador, Colin Chapman, el equipo fue ampliando su participación en la Fórmula 1 hasta ser una fuerza reconocida en 1957 con un total de tres victorias sobre seis carreras.

El momento para luchar por el título había llegado y en 1958 Stirling Moss ganó tres carreras mientras Tony Brooks ganó otras tres sobre nueve citas en las que Vanwall tomó parte. No fue suficiente para que ninguno de los dos británicos se llevara el título de campeón del mundo de pilotos -el honor fue para un compatriota suyo, Mike Hawthorn- pero sí se consiguió el título de campeón del mundo de constructores. Fue un momento glorioso que acabó durando demasiado poco, sobre todo con perspectiva histórica.

Vanwall ganó las últimas cuatro carreras de 1958 pero con la salud de Tony Vandervell deteriorándose seriamente y el fallecimiento del prometedor Stuart Lewis-Evans a bordo de uno de los coches verdes en Marruecos, el equipo entró en crisis. Vanwall no llegó a inscribirse para el campeonato de 1959 y el equipo campeón en título no estuvo en pista. Sólo una huelga de la metalúrgica en Italia que dejó a Brooks sin volante en el Reino Unido sacó del retiro a Vanwall -el piloto pidió un coche como favor personal-.

La experiencia fue un desastre, con una máquina lenta y poco fiable que duró apenas trece vueltas. Aún quiso despedirse de una máquina que le había dado muchas alegrías con una participación en el Gran Premio de Francia de 1960 pero estaba desfasada y seguía siendo poco veloz y poco fiable, durando tan solo siete vueltas en pista antes de romperse. La marca aún fabricó algún coche hasta 1962 pero la Fórmula 1 era ya un recuerdo lejano de una época mejor. Vandervell falleció apenas unos años después, en 1967.