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Pierre Gasly

Información
Equipo
Red Bull Racing
Lugar
Fórmula 1
Nacimiento
7 de febrero de 1996
Edad
22
Ciudad
Rouen, Francia
Campeonatos
2017 - Actualidad
Campeón en...
Fórmula Renault 2.0 Eurocup 2013 y GP2 Series 2016
Debut F1
GP de Malasia 2017
Equipo Debut
Scuderia Toro Rosso
Primera Victoria
-

Pierre Gasly es un piloto de Fórmula 1 que compite para la Scuderia Toro Rosso, siendo el último campeón de la GP2 Series y uno de los jóvenes que espera recuperar la relevancia de Francia en la categoría reina. El galo debutó en la Fórmula 1 en el Gran Premio de Malasia de 2017, tras varios años en el programa de desarrollo de talentos de Red Bull. Gasly llegó a la Fórmula 1 tras ascender a través de la pirámide de las varias categorías de la Fórmula Renault, la GP2 e incluso la Super Fórmula.

Karting con grandes compañeros de generación:

El comienzo de la historia de Pierre Gasly con el mundo del karting comenzó gracias a Esteban Ocon y la afición de este y sus dos familias al mundo del automovilismo. A los siete años, la familia de Ocon invitó al joven Gasly a probar un kart y la experiencia le abrió los ojos. Dejó el fútbol, deporte que practicaba asiduamente, para pasar al pilotaje a tiempo completo. Gasly fue campeón de Normandía de karting en 2006, 2007 y 2008, destacando además su rendimiento en los campeonatos franceses, lo que le valió el apoyo de la FFSA (federación francesa de automovilismo) al igual que varios otros talentos galos de la época como el propio Ocon o el monegasco Charles Leclerc.

En 2009, Gasly fue el tercer clasificado del campeonato francés de karting y la copa del mundo. Al año siguiente, logró ser campeón de Francia, subcampeón europeo, tercero en la prestigiosa Monaco Kart Cup y cuarto en la copa del mundo. De esta forma, a sus catorce años estaba ya listo para pasarse a los monoplazas. Sus resultados habían generado interés en la FFSA, que le instó a pasar a la Fórmula 4. Con el equipo Auto Sport Academy y como el más joven del certamen, ganó cuatro carreras y finalizó el año tercero por detrás de Matthieu Vaxivière y Andrea Pizzitola. Así, se ganó que la FFSA le integrara en su programa de automovilismo, aunque el apoyo más importante estaba aún por llegar.

Ascenso meteórico por la pirámide Renault:

El salto de la Fórmula 4 a la Fórmula Renault 2.0 vino acompañado por el interés de Red Bull, que le prestó su apoyo de forma limitada en su primera campaña en la categoría. En la Eurocup, logró subirse al podio en dos ocasiones, camino a la décima posición final. Mientras tanto, también compitió en varias carreras de la Northern European Cup (NEC) de la misma Fórmula Renault 2.0, donde obtendría un podio en siete participaciones. Los resultados eran positivos pero aún había que acabar de impresionar y el francés lo hizo al año siguiente, batiendo a Oliver Rowland en la lucha por el título en la última cita de la Eurocup después de tres victorias y un total de ocho podios sobre catorce carreras.

Con estos resultados, el interés de Red Bull se convirtió en apoyo de pleno derecho para 2014, su año de debut en la Fórmula Renault 3.5 en el equipo Arden con un coche pintado con los colores de la marca de bebidas energéticas. A pesar de ser un debutante, logró el subcampeonato, solo por detrás de Carlos Sainz, su más experimentado compañero del Red Bull Jr Team. Su primer año en esta categoría había sido para enmarcar aún sin haber logrado una sola victoria y sin nada más que demostrar, Helmut Marko decidió que no repitiera en una competición que comenzaba a mostrar sus primeras señales de debilidad. El siguiente paso tenía que ser ganar en la GP2.

GP2, Super Fórmula y la confirmación de un gran talento:

Durante la temporada 2014, Gasly realizó su debut en la GP2, tomando parte en las últimas tres rondas en Monza, Sochi y Yas Marina con el equipo Caterham aunque sin lograr ningún punto. En los test de post temporada, probó con DAMS y finalmente fue con la escuadra francesa, con quien compitió al año siguiente. Su primera temporada completa en la GP2 fue bastante irregular, siendo octavo en la clasificación general. Gasly había sido veloz, con tres poles en la segunda mitad de temporada y un total de cuatro podios. Curiosamente, su octavo puesto final lo obtenía empatando a puntos con los dos pilotos que le precedían, estando entre ellos un Alex Lynn que era su compañero de equipo y que había conseguido ganar dos carreras.

Parecía que Gasly estaba destinado a no volver a ganar una carrera y su ‘maldición’ era ya tema de conversación en el paddock. Para 2016, tomó el riesgo de dejar DAMS y unirse a Prema Racing, debutantes en la categoría aunque con la seguridad de contar con Guillaume Capietto, nuevo director técnico de la escuadra que provenía de ART Grand Prix. La nueva temporada comenzó bien con dos podios en Barcelona, antes de llevarse un doble cero en Mónaco y retirarse en la primera carrera de Bakú. Pero en Silverstone, Gasly logró por fin volver a ganar una carrera tras casi tres años en el dique seco. Había logrado impresionar aunque sin victorias, hasta el momento. A partir de entonces, todo cambió y la batalla con Antonio Giovinazzi electrificó la categoría.

Un duelo espectacular en Malasia dejaba a ambos pilotos, compañeros de equipo, muy igualados aunque con Giovinazzi por delante en puntos. La victoria de la primera carrera de la última cita en Abu Dhabi le dejó bien situado para el título y la falta de ritmo del italiano en las dos carreras sentenció el resultado a favor de Gasly. El joven francés, tan prometedor como desafortunado en algunas de sus carreras, había sido campeón de GP2 de forma convincente y con cuatro celebradas victorias. Pero como suele pasar demasiado a menudo en la categoría reina, no había espacio para él a pesar de lo bien que lo había hecho. Pero en Red Bull tenían un plan; seguir los pasos de Stoffel Vandoorne y mirar hacia Japón.

El plan era tener a Pierre Gasly en la Super Fórmula como solución para una temporada, buscando que se abriera un hueco en la Fórmula 1 para él en 2018. Para ello, desde Red Bull se habló con Honda y la marca de bebidas energéticas financió que el histórico Team Mugen tuviera un segundo coche para el francés. En las pruebas de pretemporada mostró rápidamente su ritmo pero tuvo que esperar hasta la tercera carrera del año para lograr puntuar por primera vez. A partir de entonces, sus resultados fueron hacia arriba y de un séptimo pasó a un quinto, dos victorias y un segundo puesto. Gasly era segundo a medio punto del líder de la general al llegar a la última ronda, que fue cancelada por el tifón Lan. Pero para aquel entonces, las puertas de la F1 ya se habían abierto.

Uno, dos, tres, probando:

Si Pierre Gasly había dado buenas impresiones en las categorías inferiores, también lo había hecho en sus tareas como piloto de pruebas de Red Bull y Toro Rosso. Desde que se subió por primera vez a un Toro Rosso de Fórmula 1 en 2015, destacó por su seriedad, sus ganas de trabajar y su velocidad, además de su buen ‘feedback’. A lo largo de 2015 trabajó para ganarse el puesto de piloto reserva del equipo Red Bull, algo que se le dio a finales de esa misma temporada. Ello garantizó nuevas pruebas en varias ocasiones, alternando tareas con Red Bull y Toro Rosso. Cada día que se subía al coche era una nueva oportunidad de aprender de los pilotos titulares.

Aunque seguramente, para Gasly debía ser frustrante ver como Max Verstappen pasaba por delante de todos los pilotos del Red Bull Jr Team en 2015, o como la caída de Daniil Kvyat del equipo principal no le abría las puertas de Toro Rosso. A lo largo de 2016 y 2017, parecía que el francés no estaba destinado a ser piloto de carrera con Red Bull y que su única solución sería buscarse a otro equipo o mirar hacia otra categoría. A pesar de todo, Helmut Marko se deshacía en elogios por su piloto y le seguía asignando tareas de importancia en los dos equipos que Red Bull tiene en la Fórmula 1.

En 2017 y de forma paralela a su programa en la Super Fórmula, Gasly pasó a ejercer de forma más regular como probador y reserva de Red Bull. Su trabajo era cada vez más eficaz y fiable y sus resultados en Japón iban creando un ‘problema’ de difícil solución para el Red Bull Jr Team. Paralelamente, Verstappen estaba ya en el equipo oficial junto a Daniel Ricciardo, con un Carlos Sainz que se sentía listo para subir y un Daniil Kvyat en la cuerda floja pero con una posición aún relativamente sólida dentro del equipo. Pero como en las grandes historias, las piezas iban cayendo poco a poco en su sitio.

Una llamada sorpresa y a correr:

La caída de rendimiento de Kvyat a lo largo de 2017 parecía indicar que Gasly era el candidato ideal para reemplazar al piloto ruso en 2018, puesto que ninguno de los otros pilotos del Red Bull Jr Team estaba listo para la tarea. Pero justo cuando el francés empezaba a tener cuello abajo que 2018 iba a ser su año, lo que nadie esperaba era que de golpe y porrazo se viera envuelto en la situación protagonizada por Toro Rosso, Renault, Honda y Sainz. El equipo italiano anunció que montaría los motores japoneses la temporada siguiente, mientras Renault pedía a Sainz como compensación por el cambio tardío para contentar a piloto y equipos.

Al final, sorpresa para todos, el cambio no fue de Gasly por Sainz, sino por Kvyat. Las relaciones entre el equipo y el piloto ruso se habían complicado y este tuvo que ceder su volante en el Gran Premio de Malasia. Pierre Gasly recibió un sorprendente mensaje de Graham Watson (team manager de Toro Rosso) en el que le decía que tenía que prepararse para tomar parte en su primera carrera. Tras su debut en Sepang, repitió en Japón como compañero de equipo de Sainz, antes de devolver el volante para Estados Unidos con el objetivo de viajar a Japón para intentar llevarse el título de la Super Fórmula (no lo logró, al cancelarse las carreras). En Austin, Kvyat había vuelto a competir aunque con Brendon Hartley a su lado, pues Sainz se había precipitado hacia Renault para terminar allí el año.

De esta forma, en su retorno a Toro Rosso para las últimas carreras del año, Gasly tuvo a Hartley a su lado en el box del equipo de Faenza, antes de que acabaran ambos siendo confirmados como los pilotos de la escuadra para 2018. En sus primeras cinco carreras, el mejor resultado fue un duodécimo puesto en Interlagos, logrando además terminar la totalidad de los Grandes Premios disputados a pesar de los múltiples problemas técnicos sufridos los viernes y los sábados. Sin puntos al finalizar la temporada pero con muchas ganas de aprovechar la relación con Honda (que él mismo había iniciado a través de la Super Fórmula), llegó una importante temporada 2018.

A finales de agosto de ese mismo año, Pierre Gasly sería confirmado como nuevo piloto de Red Bull Racing para 2019, acompañando a Max Verstappen tras la marcha de Daniel Ricciardo a Renault Sport F1 Team. Pudo sacar provecho de lo problemas de Renault y Red Bull Racing para concretar resultados durante la primera parte de la campaña. Superó amplíamente a su compañero de equipo, Brendon Hartley. Decimoquinto con 25 puntos de ventaja sobre el otro Toro Rosso, algo en lo que repercutió directamente el cuarto lugar obtenido en el Gran Premio de Bahréin.

El motivo del número 10:

Desde su infancia, Gasly fue siempre un gran aficionado al fútbol. El francés jugaba a este deporte antes de meterse de lleno en el karting y se mantuvo siempre ‘fiel’ a la afición. Como seguidor francés, era imposible ignorar el gran momento deportivo que vivió Zinédine Zidane, el “10” de Francia en la selección. A ello hay que añadir que Gasly logró el título de la Fórmula Renault 2.0 con ese mismo dorsal. Una combinación ganadora para un piloto que curiosamente es el primero en competir en la Fórmula 1 con el mismo número que otro participante había elegido con anterioridad (Kamui Kobayashi) desde que la nueva normativa de dorsales personales se implantó en 2014.

Curiosamente, Pierre Gasly no lució el dorsal número 10, sino el 9 en la cita de la Fórmula E en Nueva York que disputó en 2017 al reemplazar a un Sébastien Buemi que no se encontraba disponible ese fin de semana. El francés realizó una gran actuación al puntuar en las dos carreras que se disputaban en Estados Unidos, logrando un destacado cuarto puesto en la segunda. Sin duda, una buena forma de demostrar su capacidad de adaptación a una competición y a un coche completamente nuevos para él.