El día de hoy ha sido de dimisiones y nombramientos, la mayor parte del foco mediático permanece en la escudería Aston Martin donde rumores sugieren que Adrian Newey fue apartado de su cargo como director, sin embargo, lo que sí es cierto es que Bruno Famin dimitió como vicepresidente de Alpine Motorsport, noticia relacionada tanto con el Campeonato Mundial de Resistencia como con la Fórmula 1 porque el ingeniero francés supervisaba todos los programas de Alpine en competición. La salida de Famin ha provocado que Axel Plasse, quien se desempañaba como vicepresidente de Alpine Tech, asuma el cargo en medio de una gran cantidad de especulaciones en torno a la posible venta de la escudería de Fórmula 1. Sin duda, este movimiento concede mayor libertad a Flavio Briatore para continuar con sus planes.
Alpine anunció su retiro del Campeonato Mundial de Resistencia luego de finalizar esta temporada, lo que deja un margen considerable de acción a Philippe Sinault para encargarse del programa de forma privada a través de su equipo Signatech, estructura que actualmente se encuentra en España realizando pruebas con los dos A424 y luego se trasladará a Spa-Francorchamps los primeros días del mes que viene con miras a preparar el inicio del campeonato en Imola, del 17 al 19 de abril. Apenas tres años duró Alpine como fabricante en el WEC, antes que el Grupo Renault decidiera alejarse de la competición, primero con la salida del Rally Raid con Dacia, luego con Alpine del WEC y por lógica el próximo paso es negociar la escudería de Fórmula 1, acá se especula que Flavio Briatore tiene a varios inversionistas tocando las puertas, entre ellos Mercedes, Christian Horner y el fabricante chino BYD, en trato directo entre el magnate italiano y los interesados.
Sin duda, la salida de Bruno Famin representa la acentuación de los planes para que Renault abandone toda actividad deportiva para preservar sus finanzas ya que Alpine no está generando ganancias y el fabricante francés está en medio de una etapa crítica, en una dinámica de transformación muy alejada de los planes que tenía Luca de Meo, ex presidente del Grupo Renault, cuando se involucró en el deporte motor con Alpine. Ahora la influencia de Renault es casi inexistente, con su programa de motores de alto rendimiento y tecnología pausados, y siendo clientes de Mercedes en la Fórmula 1. Por ello están revisando su estrategia deportiva y por lo visto no solo tienen un pie fuera de las pistas sino que van camino a negociar la escudería Alpine, proceso que ya inició con la venta de la participación del 24% por parte de Otro Capital, lo que está siendo evaluado por la directiva de Renault.
No parece casual que los rumores de venta de Alpine coincidan con el interés de BYD de ingresar a la Fórmula 1, el fabricante chino posee el capital suficiente para desembarcar en las instalaciones de Enstone fácil y rápido puesto que en la operación ya no está involucrada la sede de Viry-Châtillon, lo que anteriormente era un punto crítico que alejaba inversionistas.
En palabras de Axel Plasse:
En primer lugar, nos gustaría agradecer un Bruno Famin el trabajo que ha realizado y el compromiso que ha demostrado con el programa de resistencia de Alpine. Desempeñó un papel fundamental en la creación del proyecto y apoyó al equipo desde sus primeras fases de desarrollo, lo que ha dado como resultado tres podios destacados, así como una notable victoria en Fuji.





