Denny Hamlin aguanta la tensión de depósitos y cercanía en Pocono

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La constancia de NASCAR es letal para sus aficionados y pilotos y no siempre ayuda el hecho de que algunos circuitos se repitan en el calendario para dar variedad cada fin de semana durante nueve meses. No fue el caso en Pocono, dónde a pesar de ver a los Toyota muy por delante de los demás la diferencia de estrategias y movimientos generó una ronda bonita y tensa en la que la acción en pista y la voluntad para aguantar con depósitos dudosos ayudó al triplete de Joe Gibbs Racing. Denny Hamlin se mostró listo en el momento importante y se impuso al cuestionado Erik Jones y al tranquilo Martin Truex Jr. en un dominio sin premio de Kyle Busch.

Kevin Harvick y Joey Logano encabezaron el doblete de Ford en la salida, que en realidad era un triplete del que Aric Almirola fue expulsado por los Toyota. Jones quiso sorprender desde el principio y adelantó a Kyle Busch y Hamlin, situándose fugazmente tercero hasta que Busch le superó poco después. Brad Keselowski tocó el muro de la curva 3 y sufrió un roce entre chasis y rueda que le desgastó su Mustang, yéndose a boxes para reparar daños y evitando ser doblado por los líderes. Kyle Larson llegó al top 15 tras salir con un coche de recambio y subió aún más con las primeras paradas del día, efectuadas por Alex Bowman y Kyle Busch.

El menor de los Busch rebasó a Logano anticipando su parada, siguiendo Truex, Larson, Jones, Kurt Busch, Clint Bowyer, Daniel Suárez, Chase Elliott y Ricky Stenhouse Jr. el camino del pit lane. El gran grupo de líderes acabó deteniéndose a falta de 10 vueltas, Harvick y Hamlin junto a Matt DiBenedetto, Ryan Newman, Paul Menard y Ryan Blaney. Jimmie Johnson y William Byron alargaron un par de giros más y Jones perdió su lugar en el top 5 por un problema con la barra de ajuste de su Toyota. La parada temprana ayudó a Kyle Busch a comandar el primer segmento con cinco segundos de ventaja sobre Logano, Harvick, Hamlin y Truex.

Daniel Hemric y DiBenedetto pusieron dos neumáticos nuevos en sus paradas, liderando Harvick y Hamlin un grupo de ocho pilotos que prefirieron no pasar por un pit lane al que habían accedido recientemente. Ryan Newman resalió de forma excelente y pasó a Hamlin, aguantando el segundo puesto al Gibbs y a Paul Menard durante un tiempo breve hasta que les alcanzó Kyle Busch. El #18 pasó de 11º a quinto en la resalida y superó con calma a Menard, Newman y Hamlin para irse a la caza del líder Harvick, encallado tras un lento Blaney que se negó a ser doblado. Busch se puso primero al adelantar a Harvick en la vuelta 72 por el exterior de la curva 4.

El pinchazo y accidente de Elliott cuando iba sexto cambió la concepción de un segundo segmento tranquilo por poco tiempo y Kyle Busch prefirió no entrar en boxes para no cederle el liderato al dúo de Harvick y Hamlin que ya había parado, manteniendo la primera posición en la resalida. Una rápida bandera amarilla por culpa de una pequeña lluvia vendió a un Busch que se vio obligado a entrar a boxes para no quedarse sin gasolina, haciéndolo en la penúltima vuelta después de un toque entre Blaney y Suárez. Johnson subió en las resalidas con gomas frescas y ganó el segundo segmento por delante de Harvick, Logano, Truex y Hamlin.

Hamlin resalió con carácter suficiente para superar a Harvick y a Logano mientras el grupo iba peleando entre 3-wide y demás grupos. Kyle Busch y Johnson tuvieron que ascender en el pelotón con sus paradas recientes, llegando poco a poco al top 10 bajo el sol de un cielo cambiante. Ryan Preece perdió su Chevrolet con un pinchazo letal en la entrada de la curva 1 que le envió a un fuerte golpe del cual salió ileso. Jones, Hamlin y Truex tomaron las primeras posiciones a pesar de las variedades de Suárez y Kurt Busch (sin ruedas nuevas a diferencia de las dos cambiadas por los demás) y los pilotos empezaron a ahorrar gasolina.

Kyle Busch no pasó por boxes, obligándose a parar una vez más pero resaliendo primero de forma impecable entre sus compañeros de Gibbs y Keselowski. Byron y el dúo de Childress se fueron como representantes de Chevrolet junto a los Toyota a la vez que Logano y Harvick pusieron cuatro ruedas frescas y se vieron en medio de un hambriento grupo al que fueron dejando atrás. Menard se llevó por delante a David Ragan y la colisión del piloto de Front Row con el muro le llevó al pit lane pero no dio paso a una quizá necesitada caution, ya que los piloto empezaron a controlar su consumo para no quedarse con los depósitos vacíos.

Busch siguió escapándose y decidió rellenar su depósito a falta de 26 vueltas, volviendo a pista 25º. Jones se situó líder y mantuvo bajo observación a Truex y Hamlin, los tres Gibbs vigilándose e intentando ahorrar gasolina al mismo tiempo. Truex presionó a Hamlin a falta de 19 giros y perdió terreno en la curva 2, pasándole Hamlin por el exterior de la curva 3 para situarse segundo. Tardó poco Hamlin en atrapar a Jones y rebasarle por otra línea exterior, en ese caso en la curva 1 de cara al primer puesto, Jones perdió lugares con Truex y Harvick en busca del ahorro de gasolina que no tuvo yendo líder y abriendo el grupo y su consumo.

Keselowski, Larson, Austin Dillon, Byron, Bowyer, Bowman, Hemric y Almirola ocupaban entre el 5º y el 12º puesto e intentaron controlar su gasto de gasolina con relativo éxito, aunque menos que un letal Harvick que se las arregló para alcanzar a Hamlin y a Truex sin inconvenientes. Sin embargo, el parón mecánico de Josh Bilicki en la recta trasera generó una importantísima caution a falta de ocho giros y alteró los movimientos de toda la parrilla de cara a entrar o no para rellenar gasolina. Ningún líder entró y 15 coches siguieron en pista, descartándose de la lucha los que entraron si no había incidentes que alternasen el orden.

El grupo se tensó como era de esperar y Kurt Busch arrinconó a Stenhouse, que no dudó en empotrarle a alta velocidad contra Michael McDowell en una maniobra nada deportiva. El ahorro continuó hasta la llegada del Overtime, dónde Larson empujó a Hamlin y cayó de segundo a séptimo el rozar el muro de la curva 1. Hamlin controló el ataque final de Jones y Truex y venció en el triple de Gibbs. Les siguieron Byron (4º) en una carrera tranquila y medida hasta el final, Larson, Harvick, un soberbio Hemric y unos irregulares Keselowski (8º) y Kyle Busch (9º); Logano fue 13º, Johnson 15º, Austin Dillon 19º y Stenhouse 21º tras su toque final.

Lee a continuación: Kevin Harvick se lleva su primera victoria de 2019 por delante de unos irregulares Toyota

  • M.A.

    También en la NASCAR juegan las estrategias y las "economy run"....
    Lo que pasa ultimamente con la NASCAR es una sensación de tedio, de fin de ciclo (o de epoca) que no se hasta que punto es real y hasta que punto es magnificada por la prensa, sobre todo en Europa.
    Que no tiene el seguimiento que tenía es evidente. El otro dia, en la carrera de New Hampshire las gradas estaban (siendo benevolo) entre 1/3 y mitad de llenas. La sensación daba un poco de pena.
    Pero por otra parte (aquí es mi opinión personal) se esta criticando a la NASCAR por ser NASCAR; Monótona, repetitiva, siempre los mismos escenarios, poca evolución tecnica....
    Pero yo me pregunto si lo que está fallando es la NASCAR o es su publico.
    El publico tradicional de la NASCAR, los que gustaron de ella en los 60, 70... etc, por ley de vida envejece y va desapareciendo. Y parece que la NASCAR no ha sabido conectar del mismo modo con sus hijos y nietos. Ha intentado (e intenta) introducir novedades, no quedarse anclada en los "dinosaurios mecánicos", pero ello ha llevado a perder cierta parte de su esencia (cuando abres la "caja de Pandora" de los cambios, ya nada vuelve a ser igual... aunque eventualemnte se mejore....) sin conseguir ganar ni un miserable % de "share" (hablado en terminos de audiencia...)
    Formulas como los "play-offs" tampoco parece que hayan contribuido a crear más interés, sobre todo mediatico, comparado con otros deportes que puede que durante la temporada "vegetan" con interés relativo, o local (cada ciudad sigue a su equipo), mientras que cuando llegan las finales, las series mundiales o las "Superbowl" de turno, el interés es de todo un pais e incluso trasciende.
    Eso la NASCAR, en un mundo de superlatividad e inmediatez, no lo puede ofrecer, ni podrá nunca.
    Por otra parte, desde Europa, la sensación es (de nuevo estoy opinando) que veiamos los resumenes o los videos de la NASCAR y veiamos algo super-espectacular; rebufos, pasadas a pulgadas del muro, pelotones, incluso "castañas" espectaculares (para el que guste de eso....).
    En resumen, que un video de 2/3 minutos sale igual si lo queremos hacer hasta en carreras con carritos del Carrefur.
    Pero luego las carreras, y más las de 200, 300 ó 500 millas, pues ya no es igual.
    Ya dijo Claude Ballot-Lena en 1979 que habia que entender la NASCAR como "algo más" que "esos locos cow boys dando vueltas en sus infernales carruseles..."
    Obviamente que lo es. Pero (insisto, ya se que me repito mucho en algunas cosas) esto (las carreras) nunca va a ser una peli de Marvel (ahora ya Disney) con acción trepidante a tope.
    Cada categoría (la NASCAR tambien) hay que saber entenderla, apreciarla y disfrutarla.
    Si la categoría en cuestión solo promete acción en pista, y todo lo demás; circuitos, pilotos, mecanicas... son siempre las mismas, pues cuando hay poca acción (como pasa en F1, salvo en dos o tres recientes excepciones...), pues eso. La gente se aburre.
    En eso la NASCAR por lo menos hay variedad de ganadores. Algo es algo.