En un momento en el que arrecian las dudas sobre cuál será el futuro del Mundial de Rallyes ahora que llegan las nuevas monturas bajo la reglamentación técnica de 2027, la realidad es que la disciplina sigue gozando de mucho seguimiento por parte de los aficionados, considerándose como una de las especialidades del motorsport que más tirón tiene entre los fans de las cuatro ruedas.
A buen seguro, no todo el mundo comulga con las decisiones adoptadas por fabricantes, promotor y FIA de ir hacia determinado camino en cuanto a los coches que deben conformar la categoría reina, pero la espectacularidad de la disciplina de los rallyes y la especial comunión que tiene que haber entre máquina y competidores a la hora de afrontar la dificultad que se encuentran en los tramos ha llevado a que siga gozando de ese cariño de los espectadores.
Unos aficionados que llegan a hacer grandes peregrinaciones para disfrutar año tras año de eventos ‘no competitivos’ como el Rally Legend o el Rally Festival en Hoznayo con el único fin de alejarse en muchos casos de los grandes nombres y simplemente disfrutar de la experiencia de vivir a pie de cuneta el excitante paso de algunas de las grandes leyendas mecánicas. El vehículo de competición histórico ha ido ganando poco a poco mucho peso en el calendario de los fans, e incluso el Dakar Classic ha logrado que regrese ese espíritu aventurero y exótico que tanto se echaba de menos y que desapareció en parte con la marcha de la carrera de África.
El Campeonato de Europa de Históricos ha sido precisamente uno de los campeonatos que más peso mediático han ido ganando durante los últimos años, especialmente por la entrada en competición de los Grupo A. Además de estos vehículos, los Kit Car también tienen vía libre para entrar en las listas de inscritos una vez que se ha ampliado el Anexo K de la normativa.
La presencia de estos monstruos con motores atmosféricos de dos litros y tracción delantera ha llevado a convertir en un absoluto espectáculo aquellos eventos en los que han tomado parte, como es el caso de las salidas de Sébastien Loeb en Francia o la presencia de las dos Evo del SEAT Ibiza Kit Car en el Rally Costa Brava para celebrar su 30 aniversario, evento que fue dominado por Jari-Matti Latvala al volante del Toyota Celica ST185 (Pre-1992) con el que consiguió el título la pasada temporada.
Ahora, el EHRC también podrá presumir de tener algunos de estos pedazos de historia en sus tramos y dar pie a toda una lucha generacional que ya se vivió, especialmente sobre asfalto, en las pruebas mundialistas. Aunque no pudo estar en el evento catalán, François Delecour ya ha confirmado que estará presente en los eventos de Vlatava, Rallye du Chablais, Ypres, Weiz, Ulster International, Elba Storico y San Remo junto a su copiloto, Fabrice Gordon y al volante de uno de los Peugeot 306 Maxi de IKE Racing, en un programa que sólo coincidirá con los Pre-1992 en la cita belga, en la austriaca y en el final de temporada en Italia.
Fotos | Peugeot Sport e IKE Racing







