Luego de ser sometida a votación, la propuesta de introducir un nuevo sistema para medir la compresión de los motores fue aprobada, así que a partir del 1 de junio la FIA aplicará una método que permita determinar si un motor mantiene la relación 16:1 en cualquier circunstancia de carrera. Previo a la pretemporada surgió el rumor de que Mercedes había construido su unidad de potencia con la capacidad de modificar la relación de compresión en movimiento, lo que le concedería una ventaja significativa frente a otros motores que no pueden hacer lo mismo. Si bien la FIA avaló la legalidad del motor Mercedes antes de iniciar el campeonato, el resto de fabricantes presionó para modificar la metodología de medición y ahora han logrado su objetivo.
Representantes de Audi, Honda y Ferrari habían criticado previamente la interpretación técnica del reglamento ya que las mediciones de la relación de compresión se realizaban en condiciones frías y estáticas, lo que no despejaba las dudas cuando los motores entraban en acción, dejando la puerta abierta a la introducción de materiales que se deforman con el calor y permiten elevar la compresión. Ahora, desde la FIA se comunicó que a partir de junio van a disponer de los mecanismos que permitan evaluar el comportamiento de los motores a temperaturas por el orden de los 130 grados Celsius, sistema que va a mantener para las siguientes temporadas.
Esta medida sin duda es otro precedente en lo que respecta a remendar reglamentos y en este caso la situación es más compleja de lo que parece porque si bien los proveedores de motores obligaron a modificar el sistema de medición, más adelante pueden surgir nuevas sospechas en el apartado de la gestión eléctrica y la recuperación de energía, entonces se activaría otra vez el mecanismo para cuestionar y detener cualquier propuesta que, aunque no sea considerada ilegal porque no vulnera el reglamento, represente una ventaja para el equipo que la esté aplicando. Las reglas establecen límites, lo que está permitido, sin embargo ahora también el organismo que regula el campeonato tiene la potestad de involucrarse en los métodos utilizados para alcanzar los resultados, quitando la libertad a los equipos para innovar.
También desde la FIA se informó que se abandona la obligatoriedad de realizar dos paradas durante el Gran Premio de Mónaco tras apenas un año de ser implementada. Tal novedad, utilizar tres juegos de neumáticos en esa carrera, se introdujo para promover un mayor espectáculo en pista y resulta que los equipos se las ingeniaron para aplicar estrategias donde uno de sus pilotos ralentizaba al resto para que el otro piloto tuviera el tiempo suficiente para cumplir con las detenciones sin comprometer su posición. La prueba resultó decepcionante en todos los sentidos porque además de que no se multiplicaron los adelantamientos, cada grupo iba más lento, dejando imágenes vergonzosas para lo que debería ser la Fórmula 1 como deporte.





