Historias del Dakar: el Lago Rosa, todo el mundo lo desea, sólo unos pocos lo ven

 |  @fernischumi  | 

Fiambalá, el Altiplano boliviano, el Salar de Uyuni, el desierto de Atacama, la gran duna de Iquique o las ya famosas Dunas de Capricornio que este año han atemorizado a los participantes en la edición 2017. El Dakar ha cambiado de continente y escenario, y a pesar de que toca vivir esta nueva realidad del rally-raid más duro del plante, es cierto que se echa de menos el ver a los participantes llegando a orillas del Lago Rosa.

Era posiblemente uno de los lugares más deseados del planeta durante esas dos semanas de cada año. Cientos de participantes soñaban con llegar a sus playas para disputar la última etapa por la arena repleta de trampas de este rincón situado a 30 kilómetros al norte de Dakar. La culpa de ese característico color rosa que podéis ver en la imagen la tienen una especie de algas única, la dunaliella salina, que convierte lo que podría ser un tranquilo día de playa, en un sueño rosado para todos los competidores: “todos sueñan con verlo, sólo unos pocos lo logran”.

Las imágenes que veréis a continuación hacen referencia a la 15ª etapa del Lisboa-Dakar de 2007, la que a la postre sería la última vez que la carrera se disputara sobre suelo africano y que por tanto tuviera el Lago Rosa como gran final. Paradójicamente, De Villiers sería el último que conseguiría ganar una etapa sobre suelo africano y también el primer ganador del Dakar sudamericano.

Lee a continuación: Dakar 2017: una crisis humanitaria y un quebradero de cabeza para ASO

  • jordi villaescusa vicente

    Orillas…….no horillas…..