ESPACIOS
COMPETICIÓN
Cerrar CERRAR
Competición

4 MIN

La Indy500 ya tiene su polémica de la edición 2025: dos pilotos de equipo Penske con castigo ejemplar

No se puede negar que las semanas previas a las 500 Millas de Indianápolis suelen estar cargadas de emoción, pero en este caso, todo se ha visto también extendido a los despachos, donde se ha impuesto un castigo ejemplar a dos de los pilotos que formaban parte de esa relación de grandes favoritos para lograr el triunfo en la carrera del próximo domingo. Los dos han sido del mismo equipo, la estructura de Penske, y ambos motivados por una irregularidad técnica que los ha enviado al fondo de la parrilla de la Indy500.

Y es que Will Power y Josef Newgarden (McLaughlin no ha sido sancionado y partirá en su décima posición de salida) saben desde hoy que lo tendrán mucho más complicado este fin de semana para pelear por ser los primeros en cruzar la yarda de ladrillos de la última vuelta de la clásica norteamericana. La situación ya se empezó a dibujar ayer, cuando ambos monoplazas se encontraban en el Fast12 y se notificó la descalificación por irregularidad técnica. En un primero momento se desconocía qué había ocurrido, pero este lunes ha servido para salir de dudas.

Al parecer, los dos monoplazas del Team Penske tienen las piezas del atenuador de la caja de cambios modificadas, algo que está prohibido por reglamento ya que se considera una pieza de carácter estructural en el monoplaza, por lo que, a pesar de que la ganancia parecía mínima, se decidió penalizar a ambos coches al encontrar cómo se habían sellado las juntas con el fin de que se redujera la resistencia al aire en esa zona. LA primera sanción fue la de dejarles sin tiempos y mandarlos al final de los pilotos que participaban en el Fast 12, concretamente undécimo y duodécimo, sin embargo, hoy la IndyCar ha sido incluso más contundente.

De esta forma, Josef Newgarden partirá a la carrera en la posición 32ª, mientras que Will Power hará lo propio desde un lugar más atrás, concretamente 33º, a lo que se suma también una penalización para sus miembros de equipo, algo muy habitual en Estados Unidos (también en la NASCAR), lo que hace que los dos estrategas, Tim Cindric y Ron Ruzewski, hayan sido suspendidos para esta carrera y se haya aplicado una sanción económica de 100.000 dólares por cada coche también para el equipo de Roger Penske, además de quedarse sin las posiciones en pits que previamente habían elegido.

La integridad de la Indy 500 es una prioridad. La sanción no podía quedarse simplemente en mantenerlos en la posición que les corresponde por la clasificación. Relegarlos al final de la parrilla es el castigo adecuado – el presidente de IndyCar, Douglas Boles

Debemos recordar que el año pasado ya hubo polémica con el equipo Penske cuando también se descubrió que habían estado empleando el push-to-pass en St. Petersburg, circuito que debido a su configuración de trazado urbano, no estaba permitido, por lo que Josef Newgarden (que cedió su victoria a manos de Pato O’Ward) y Scott McLaughlin también resultaron sancionados con la retirada de los puntos.

Una página más de la polémica en la previa de la 109ª edición de las 500 Millas de Indianápolis se ha comenzado a escribir, e incluso ha salpicado a la del año pasado, porque algunos equipos ya han comentado que los monoplazas de Penske también portaban esta solución no permitida el año pasado. Por el momento, Jacob Abel, eliminado en el Shootout final al ser el piloto ‘34’, tendrá que ver la carrera desde las pantallas de televisión a pesar de que su monoplaza sí cumplía con las exigencias técnicas.

Dame tu opinión sobre este artículo

Ni fu, ni fa
Me ha gustado
¡Muy bueno!

Iván Fernández

Seguir leyendo...