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¿Qué hace una furgoneta de patatas fritas en el Rally Dakar y cómo ha recuperado parte de su esencia?

El Rally Dakar llevaba mucho tiempo añorando esos proyectos locos que formaron hace años parte de la carrera y que ayudaron a reforzar esa idea de no sólo se trataba de una carrera en el desierto, sino que era toda una aventura donde los límites los marcaban la propia imaginación. Proyectos como los realizados por Jules, con el Rolls-Royce o su proto 6×6, lanzarse a competir en África al manillar de una vespa, o incluso el Rastrojero de las ediciones sudamericanas, pasaron al recuerdo de todos los aficionados por su identidad propia.

El paso del tiempo, un presupuesto que año a año se ha ido disparando para todos aquellos que querían competir en el Rally Dakar, llevó a que todos estos proyectos tan exóticos desapareciesen y que la carrera se volviera mucho más ‘aburrida’. Con la creación del Dakar Classic se ha conseguido que este tipo de prototipos hayan vuelto a ver de alguna forma la luz, e incluso en esta edición de 2026 tenemos algunos representantes que seguro se quedarán grabados en la memoria de más de un espectador.

El perfecto ejemplo es el de Hervé Diers. Este aficionado francés enamorado del Rally Dakar y del Touquet Enduro participó por primera vez en la carrera africana en 1985 al volante de un todoterreno Toyota Land Cruiser BJ46 y con el periodista Gilles Navarro como navegante. Director de Hedicom en Hazebrouck, su actividad profesional le llevó a centrarse 100% en el mundo de las telecomunicaciones, sin embargo, esa llama del Dakar se ha mantenido muy viva dentro de durante estas cuatro décadas.

Con el Rally a punto de alcanzar su edición número 50 (la de este año es la 48ª), Hervé consideró que era un buen momento para descubrir este nuevo Dakar Classic sobre suelo saudí, por lo que se inscribió con Land Cruiser HZJ79 muy especial. No sólo se trataba de un todoterreno perfectamente preparado para afrontar las zonas off-road más complicadas, sino que Hervé resucitó la idea de llevar una Food Truck al Rally Dakar que utiliza parcialmente aceite de freír como combustible: “Cuando me involucré en este concepto, fue porque estaba construyendo puestos de patatas fritas, y era una forma de promocionarlo. Hoy he cerrado mi negocio, pero nos hemos convertido en uno de los favoritos de los organizadores del Dakar”.

En su caso, no era una idea nueva, ya que Hervé ya compitió al volante de este camión/freidora de patatas en las ediciones de 2009 y 2014 (incluso en la Africa Eco Race de 2018 donde terminó tercero en T2), pero ahora, con la actual reglamentación técnica no era posible celebrar su 12ª participación en el Dakar dentro de la categoría de coches, por lo que tuvo que recurrir en este caso a competir en el Dakar Classic donde ahora ya no está tan perjudicada por el peso extra de llevar toda una cocina para hacer patatas fritas belgas en la parte trasera. Por si fuera poco, no sólo se limitan a intentar completar el recorrido de 4.162 km competitivos (7.281 km en total) que tendrán que afrontar los competidores del Dakar Classic, sino que además hacen raciones de tan delicioso manjar por las noches en el vivac.

No lo harán siempre, se limitarán a servirlas la noche de la primera etapa, durante el día de descanso en Riyadh y en la meta, explicando que, aunque podrían hacerlo todos los días, aun tienen que encargarse del mantenimiento de los vehículos, por lo que apenas han llevado 100 kilos de patatas Bintje, cultivadas en Estaires por un amigo del propio Hervé.

El pasaporte técnico de la furgoneta de patatas fritas ya no cumple con los nuevos reglamentos, pero está aceptado para el Dakar Classic. Es una pena, pero creo que volveremos a ser los favoritos del vivac, esta vez en la categoría Classic. Con la tonelada extra de peso, nunca hemos podido competir en cabeza, pero siempre hemos sido los San Bernardo, ayudando a cualquier competidor en apuros. Este año no estaremos solos en la pista, ya que el otro coche que nos siguió en la ruta de asistencia también correrá a nuestro lado. La furgoneta de patatas fritas tiene una oportunidad en la categoría Classic; ya no está limitada por su peso ni por su potencia – Hervé Diers

Tras la carrera, el equipo Ch’ti Friterie donará 20.000 € a Secours Populaire Français (un euro por cada kilómetro recorrido, como lo hacen con dos coches, espera que la suma alcance dicha cifra), una organización sin ánimo de lucro con sede en París dedicada a la lucha contra la pobreza y la discriminación.

 

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Fotos | Hervé Diers

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Iván Fernández

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