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Tú preguntas y nosotros respondemos: Banderas ajedrezadas, años 80 y la escritura profesional

Tras una espera algo más larga forzada por compromisos laborables (demasiadas semanas seguidas con días en el aire y menos tiempo para atender la sección), vuelve la segunda edición de nuestras respuestas a vuestras preguntas. Tú preguntas y nosotros respondemos. Así era el trato y así seguimos esta semana, siempre teniendo en cuenta esas tres preguntas elegidas para este viernes para responder en un espacio razonable. En las tres preguntas elegidas sería fácil soltarse el pelo pero dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Esta vez hablamos sobre los orígenes de las banderas ajedrezadas, la grandeza de los años 80 en el automovilismo y algunos detalles de la profesionalidad del trabajo en el mundo de las carreras. Son preguntas rescatadas de nuestro post de presentación, aunque como siempre os invitamos a que nos mandéis aquí en este post nuevas preguntas a tener también en cuenta.

Esta vez, además de agradecer la participación en los anteriores post, queremos también agradecer la paciencia al esperar un par de semanas ‘en blanco’ por compromisos de diversa índole. Pero si algo nos hace ilusión es poder volver a nuestra mesa de diálogo, nuestro intercambio particular que nos permite ‘vaciar’ un poco más la bolsa de preguntas pendientes que seguiremos intentando reducir en próximas ocasiones. Como siempre, estaremos encantados de recibir nuevas preguntas así que si nos dáis más trabajo, eso será una gran señal para el futuro. ¡No nos gustaría quedarnis sin cosas que responder!

Sin preguntas nuevas desde la última vez, hemos aprovechado para sacar algunas de las más interesantes que no pudimos responder en la anterior ocasión. Una vez más, sigue aún sin haber actualidad aunque esta ya está cerca y seguro que despertará curiosidad más adelante. De esta forma, hablamos de los orígenes de la famosa bandera ajedrezada que pone fin a las carreras en su lugar. También añadimos un pequeño comentario sobre lo espectacular a nivel emotivo de los años 80 y cómo eso se traslada en algo tangible como tema histórico. Finalmente, asuntos más serios con la profesionalidad y profesionalización del trabajo de informar sobre el mundo del motorsport.

1- La famosa bandera de cuadros (Turbodelta)

En homenaje al gran Javier del Arco, Turbodelta nos recordaba aquello del origen de la bandera de cuadros… un elemento tan interesante como tradicional y hasta cierto punto, controvertido. No por nada, sino porque sus orígenes son un poco distintos según a quién se le consulte. Lo que sí se sabe es que la fotografía más antigua de una bandera de cuadros o ajedrezada usada para marcar el final de una carrera es la Vanderbilt Cup de 1906, disputada en Long Island, Nueva York. También se conoce que en un evento de carretera abierta en Estados Unidos en 1906 se usaron las banderas ajedrezadas para marcar el final de cada una de las secciones del recorrido. Esta decisión, tomada por Sidney Walden, dejaba a un comisario llamado «Checker» (por el inglés «check» de comprobar) que usaban estas banderas para identificarse. Cada uno de los participantes tenía que pasar por las ‘manos’ de estos comisarios para confirmar sus registros en cada sección. De esta forma, la bandera ajedrezada de cada comisario ponía en cierta forma punto final a cada ‘trozo’ del evento.

Una teoría poco probada y difícil de comprobar asegura que el diseño de la bandera ajedrezada tiene su origen en las carreras de caballos de cuando los coches eran poco más que una idea. Los jinetes salían a correr y mientras tanto las mujeres del pueblo preparaban la comida, que se servía donde los circuitos. Cuando la comida estaba lista y por lo tanto era hora de parar de correr, las mujeres saldrían a ondear un mantel (ajedrezado, claro) para indicar a los competidores y a los espectadores que se acababa el correr porque tocaba comer. En teoría, esta tradición se habría mantenido con los coches al reemplazar estos a los caballos. Después hay otra que habla de espectadores vestidos con patrones ajedrezados en las carreras ciclistas a mediados del siglo XIX como una influencia a veces buscada y otras veces casual (según a quién se le pregunte) sobre la más tarde constituída bandera de cuadros.

En realidad, se trata de un tema de una importancia nimia pero que a su vez resulta muy intrigante por lo lejos que queda y lo difícil que es descifrar el verdadero origen. Investigando, seguramente se podría descubrir mucho más pero la realidad es que sería casi siempre ciencia inexacta. Aunque por otra parte, de ahí que resulte tan atractivo el tema. A fin de cuentas, ejemplifica una de las mejores cosas que tiene el mundo del automovilismo y el motor en general: el debate sobre el sexo de los ángeles o lo que es lo mismo, temas sobre los que no hay resolución confirmada.

2- Los años 80, una década especial (M.A.)

Es indudable que la década de los años 80 fue algo especial en el mundo del automovilismo. Nuestro lector M.A. hablaba de «Década Prodigiosa» que bien podría ser una buena forma de explicar esos diez años. Fueron unos tiempos caracterizados por una Fórmula 1 exageradamente… exagerada. Más potencia que nunca, neumáticos anchos y sobredimensionados para aspectos casi de otro mundo. El Grupo B en los rallyes, el Grupo C en resistencia, un DTM siempre popular, la popularización del Rally Dakar… y podríamos añadir algunos mitos de los años 80 en motociclismo como Freddie Spencer, Eddie Lawson y Wayne Gardner. Sí, seguramente fuera un gran momento, aunque me atrevo a decir que para muchos es ‘simplemente’ el referente antiguo más moderno. Una especie de punto seguro entre lo clásico y lo contemporáneo. Suficientemente clásico como para que sea atrayente pero suficientemente contemporáneo como para que nos parezca conocido y relevante. Por eso tantos aficionados que llevan menos tiempo sueñan más con los 90 y otros hasta adoran la primera década del presente milenio.

Eso no significa que no fuera un periodo especial y desde luego que lo fue. Pero también lo fueron a su manera los 90, la pasada década o incluso la actual, con una competitividad dentro del motorsport nunca antes vista, además de más visibilidad que nunca para categorías que no sean la Fórmula 1. Nunca antes había sido tan fácil ver desde España una carrera del Super GT, la NASCAR y cuatro citas de GT3 alrededor del globo además de alguna prueba de turismos el mismo fin de semana. Todo esto, sin contar con categorías como la F1, F2 o IndyCar, siempre algo más populares junto a Le Mans. Probablemente, tal y como hace siempre el ser humano, muchos intentemos racionalizar con argumentos lo que en muchos casos es algo menos racional y más movido por el corazón. Las primeras imágenes de lo que uno recuerda siempre quedan en un sitio especial, así como las leyendas de tiempos recientes cuando estos inicios… pero a pesar de todo, me atrevo con los motivos que nos mueven a muchos a definir los 80 como un momento especial. Ojo, que no necesariamente mejor, pero… ahí está.

A grandes rasgos, los años 80 se benefician de tres elementos esenciales para lo que es el automovilismo a día de hoy: la inyección de dinero, la popularización de la imagen del deporte y la presencia de las marcas en la competición. Son tres puntos que definen casi sin mayor esfuerzo lo que se dio en aquellos años. Ante todo, el deporte creció de popularidad hasta cotas nunca vividas hasta el momento (y en algunos casos, nunca replicadas en cuanto a espectadores presenciales), permitiendo que los patrocinadores tuvieran mucho que ganar al asociarse con las carreras. Si hasta un pequeño equipo suponía una gran inversión, ¿cómo debía ser estar con un McLaren o Williams en la F1 o Porsche en el las carreras de resistencia? De la misma manera, los fabricantes vieron un gran filón en un mundo en el que podían entrar para vender cantidades desmesuradas (o no) de sus productos, los coches, que entonces sí eran populares y una aspiración para los jóvenes. Si a todo ello le añadimos el evidente desarrollo tecnológico que se produjo a gran velocidad entre los años 70 y los 90, tenemos una receta especial para un momento especial. Seguramente, para valorar estos elementos por encima de otros, hay que tener una determinada edad en la que los marcadores culturales sitúan este momento en un sitio único.

3- Escribir sobre motorsport, la gran pasión (emjpshyco)

El tema que nos menciona emjpshyco es tan interesante como complejo. En lo que respecta a escribir ‘profesionalmente’, primero habría que hacerse una pregunta tan importante como esencial. ¿Qué es escribir profesionalmente? ¿Escribir para un medio de rigor, uno conocido, uno que pague? ¿Todos ellos? ¿Poder vivir trabajando solo de informar en el mundo del motor? Seguramente la realidad es algo más compleja y el debate, aunque interesante, se escapa algo de lo que se pretende aquí. A nivel personal, empecé a escribir públicamente a finales de 2009 en un sitio web ya desaparecido muy conocido por nuestros lectores más veteranos. A lo largo de los años han ido saliendo más oportunidades a nivel de escritura como esta misma en Diariomotor Competición que reemplazó al lugar anterior. Mi firma aparece también por el portal de un grupo audiovisual muy conocido por España, además de alguna revista en nuestro país y algún lugar también por Japón. Si de lo que se habla es de escribir, habría que limitarse a estos elementos, aunque… viendo cómo está el mundo, son muy pocos los que pueden dedicarse solo a escribir.

Por ello, siempre me pareció interesante expandir mis opciones y lo que comenzó como una afición comentando alguna carrera por algún podcast me sirvió para ganar rodaje para trabajar en dos grupos televisivos distintos comentando carreras y un conjunto de contenidos online haciendo otro tipo de colaboraciones. Por el camino he hecho y hago trabajo en redes sociales aquí y allá, además de colaborar a nivel de prensa con algún piloto en Japón. Alguna otra opción interesante y apasionante ha habido, aunque alguna no se ha llegado a concretar. Son diez años con más ganas que otra cosa y pretender que estamos en un ‘mundillo’ fácil sería muy inocente. Pero cuando hay tanta pasión por esto, tantas ganas de seguir las carreras a fondo, de compartirlo con todos vosotros y de seguir aportando a este mundo que tanto nos da a nivel emotivo, compensa bastante. La aventura del WRC este año realizando los comentarios en español es algo de lo que estoy especialmente orgulloso, aunque lo más importante será el ‘feedback’ del público. Por mi parte, tocará estar en el banquillo en Suecia y volver para México pero, ¡qué ganas! Añado que en el pasado sí tuve algún trabajo externo al mundo del motor para aportar algo más pero ahora mismo estoy al 100% con ello. Esperemos que de resultado, ¿no? Sea como fuere, lo que hacemos va siempre más allá del trabajo, en muchos casos guiado más por ‘amor al arte’. Y en cierta forma, creo que así es como debe ser, independientemente de si uno puede o no ganarse la vida.

Al igual que mencionamos hace algunas semanas y tal como también hemos remarcado más arriba, nos encantará recibir más comentarios, respuestas y nuevas preguntas en este mismo post. Pero como siempre, seguimos pendientes de las anteriores para que nada que de olvidado.

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