La realidad del coche eléctrico es la que es y el mercado europeo está demostrando que la transición no va a ser, ni tan fácil, ni tan rápida, como se esperaba. Por eso en marcas como Abarth está replanteándose su estrategia de electrificación a futuro, algo que de hecho ya hemos visto en otros muchos fabricantes de coches, lo que supondría traer de vuelta los motores gasolina para los modelos 500 y 600.
Resucitar la Abarth a gasolina, posible pero muy difícil
Pese a su enfoque deportivo y pasional, Abarth ha sido uno de los fabricantes que más fuerte ha apostado por la total electrificación de su gama de coches. Tanto es así que Abarth ya sólo vende coches eléctricos a través de los modelos 500e y 600e, lo que ha llevado a la marca a una sufrir una importante bajada de las ventas en mercados como España que en lo que va de año registra una caída del 87%.
Las razones que explican esta caída no tienen únicamente que ver con la nueva condición eléctrica de los deportivos de Abarth, sino también con los efectos colaterales que conlleva este cambio como son el incremento en los precios, la pérdida de capacidad de preparación y personalización de los modelos y la escasa autonomía de estos coches cuando se realiza una conducción verdaderamente deportiva.
Y lo cierto es que es una pena porque, si analizamos únicamente el rendimiento y comportamiento de los Abarth 500e y 600e, lo que descubrimos son coches que ofrecen una experiencia de conducción verdaderamente satisfactoria, con reacciones y sensaciones de auténtico coche deportivo, puesta a punto del chasis muy lograda y una serie de mejoras que evidencian ese extra de carácter que siempre ha caracterizado a los modelos de Abarth.
Pero esto no ha sido suficiene para el cliente de la firma italiana y por eso en Abarth ya están estudiando cómo instalar un motor gasolina en sus coches. Así lo ha comunicado el responsable de la marca en Europa Gaetano Thorel a Autocar, confirmando que la idea ya está sobre la mesa del fabricante ahora que el Fiat 500 eléctrico ha sido rediseñado para poder montar un motor gasolina microhíbrido.
El problema es que el reciente rediseño del Fiat 500 no sería suficiente para lo que requiere Abarth, pues debemos recordar que Fiat se ha limitado a instalar un propulsor gasolina microhíbrido y atmosférico de tres cilindros, con 999 centímetros cúbicos y apenas 65 CV de potencia. Un hipotético Abarth 500 necesitaría al menos doblar esa potencia, la versión eléctrica tiene 155 CV, lo que cual implicaría un profundo rediseño del vano motor para poder satisfacer las necesidades en tanto a espacio o refrigeración del propulsor, instalación de la caja de cambios, sistema de escape, etc.
Así las cosas, queda claro que Abarth conoce el problema y también la solución, al menos en la teoría, buscando en estos momentos la forma de hacer regresar los motores gasolina, pero también de convencer a Stellantis para ello teniendo en cuenta que Abarth es un fabricante de nicho.
Imágenes del Abarth 500e






