Lo que vas a ver a continuación es completamente absurdo, pero ¿qué sería de este mundo sin coches absurdos? Una pick-up suele ser una herramienta de trabajo pensada para aguantar carros y carretas, pero en Brabus entienden este concepto de una manera un pelín diferente y acaban de presentar una pick-up de 900 CV, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos, con fibra de carbono por todas partes y un precio que supera los 700.000 euros antes de impuestos.
Brabus P 900 Rocket Edition: una pick-up de 900 CV es buena idea
- Motor V8 biturbo aumentado a 4.4 litros y potenciado a 900 CV
- Velocidad máxima de 280 km/h
- Brabus cree que hay 10 personas dispuestas a comprarlo
Se llama Brabus P 900 Rocket Edition y es probablemente una de las formas más extravagantes de transformar un Mercedes Clase G, y eso que el todoterreno alemán es carne de cañón en este sentido.
La base es un Mercedes-AMG G 63 de la generación actual y, a partir de ahí, hay una transformación completa, empezando por su motor V8 biturbo. El original tiene 4.0 litros, pero Brabus ha aumentado su cilindrada hasta los 4.407 centímetros cúbicos, le ha puesto pistones forjados, un nuevo cigüeñal, bielas específicas y dos turbocompresores de mayor tamaño.
El resultado son 900 CV a 6.200 rpm y un par máximo teórico de 1.250 Nm, limitado electrónicamente a 1.050 Nm para no destrozar la transmisión -la caja automática de nueve relaciones de Mercedes-.
Con semejante motor, esta pick-up puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3,7 segundos. Brabus incluso ha instalado un cuadro de instrumentos específico cuyo velocímetro está calibrado hasta 300 km/h, porque es capaz de alcanzar 280 km/h de punta antes de saltar el limitador electrónico.
Una pick-up de 5,38 metros, rebajada y con llantas de 24 pulgadas
No estamos ante un Clase G al que simplemente le han cortado el techo. Brabus ha modificado su estructura para convertirlo en una verdadera pick-up de doble cabina.
La distancia entre ejes se ha alargado 50 centímetros, utilizando una extensión específica del chasis de largueros y travesaños. También ha sido necesario desplazar el eje trasero, fabricar una nueva separación entre el habitáculo y la zona de carga y por supuesto han tenido que hacerle a medida una caja posterior completamente nueva, algo que Mercedes no ofrece para el Clase G.
El resultado es un vehículo de 5,38 metros de longitud, 2,06 metros de anchura y 2,05 metros de altura. Es casi 69 centímetros más largo que el Clase G original, si no contamos la rueda de repuesto exterior de este último.
La caja de carga tiene un suelo revestido con un material que imita la teca, laterales de fibra de carbono y dos compartimentos de almacenamiento impermeables que pueden cerrarse con llave. Y ahora viene otra ración buena de sinsentidos: lleva una suspensión específica que rebaja 45 mm la carrocería, un kit aerodinámico ensanchado y llantas de 24 pulgadas de perfil bajísimo con neumáticos 295/30 delante y 345/25 detrás.
Fibra de carbono y cuero hasta en los pies
El habitáculo es tan exagerado como la carrocería. Dentro combina cuero negro, Alcantara, detalles en rojo por todas partes y muchas piezas en fibra de carbono. Están forrados en piel hasta los huecos para los pies, las alfombrillas también están revestidas de cuero e incluso los pedales llevan fibra de carbono.
Interior
No faltan las levas de cambio de fibra de carbono con indicadores luminosos que avisan del momento adecuado para cambiar de marcha, o las pantallas del techo para los ocupantes traseros, que permiten consultar la velocidad, las revoluciones del motor e incluso las fuerzas G.
Cuesta más de 700.000 euros antes de impuestos
Todo esto cuesta 711.718 euros antes de impuestos en Alemania. Si sumamos el IVA (19%), da un total de 846.944 euros. Más de cuatro veces lo que cuesta un G 63 normal.
Brabus fabricará únicamente diez ejemplares, personalizados al detalle según las preferencias y los caprichos de cada cliente.
Galería Brabus P 900 Rocket Edition












