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¡El Brabus Rocket ha vuelto! Ahora es un salvaje Mercedes-AMG GT 63 S de 900 CV y espectacular diseño

Brabus Rocket 2021 P

Rocket. Un apellido que en la casa de Brabus es tratado con respeto y admiración. Solo las creaciones más potentes de los de Bottrop llevan este legendario sufijo, acompañadas habitualmente de extensas modificaciones estéticas y una limitadísima producción. El Brabus Rocket ha vuelto, y ha vuelto en la forma del Rocket 900 "One of Ten", un Mercedes-AMG GT 63 S 4MATIC+ que ha pasado por el gimnasio y se ha pasado con los esteroides. Una brutal berlina deportiva de 900 CV con una estética tan llamativa como musculosa. Nos encanta.

En estas transformaciones, Brabus echa el resto en lo tocante a mecánica. Para pasar de los 639 CV que el M178 - el conocido 4.0 V8 Biturbo de Mercedes-AMG - entrega en el GT 63 S de serie, a 900 CV, hace falta algo más que "una repro". Brabus podría haber optado por la versión con ciguëñal flat-plane del M178 que monta el AMG GT Black Series, pero ha decidido hacer las cosas a su manera. En primer lugar, han elevado la cilindrada hasta los 4,5 litros, aumentando hasta los 100 mm la carrera de los pistones, y hasta 84 mm su diámetro.

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Solo se construirán 10 unidades para todo el mundo.

Tanto los pistones como las bielas están forjados y evidentemente, son de nuevo cuño. Las bielas están unidas a un nuevo cigüeñal construido mediante mecanizado de precisión y especialmente equilibrada para un funcionamiento de alta exigencia. Otra modificación de calado son nuevos turbcompresores diseñados por Brabus, que elevan la presión de soplado a 1,4 bar. Estos turbocompresores cuentan con rodamientos cerámicos y un núcleo especialmente reforzado. Además, la admisión ram-air está construida en fibra de carbono, y el motor respira a través de nuevos intercooler.

El escape es una nueva línea de acero inoxidable, que permite al motor una mejor evacuación de los gases de escape. Tampoco podía faltar una intensa reprogramación electrónica de la ECU del V8 Biturbo. El resultado es impresionante: desarrolla 900 CV y un par máximo de 1.250 Nm, disponible a solo 2.900 rpm. El par motor se limita por electrónica a 1.050 Nm para proteger la caja de cambios, una AMG Speedshift de nueve relaciones. Sus prestaciones son meteóricas: esta mole hace el 0 a 100 km/h en 2,8 segundos, el 0 a 200 km/h en 9,7 segundos. Su velocidad punta está limitada por electrónica a 330 km/h.

La suspensión de aire reduce su altura al suelo en 25 mm en el modo Sport con respecto al AMG de serie.

Curiosamente, no se habla de un tren de rodaje especialmente reforzado. Los discos de freno son reemplazados por discos desarrollados por Brabus y la suspensión neumática está recalibrada, pero eso es todo. No hay refuerzos a la caja de cambios o el sistema de tracción total 4MATIC+. Tampoco hay cambios significativos en las geometrías o chasis del coche. Estéticamente, este Brabus Rocket sí es un coche muy especial. Sus pasos de rueda ensanchados le hacen crecer 7,8 cm a lo ancho, y un agresivo kit aerodinámico para su carrocería - cuajado de piezas de fibra de carbono - le hace parecer realmente bruto.

Nos encanta la calandra rediseñada con máscaras de carbono y detalles en color rojo, nos encanta su enorme spoiler trasero y su gigantesco difusor. Pero sobre todo, nos fascinan sus llantas. Unas gigantescas Monoblock en 22" y 21" - para eje trasero y delantero, respectivamente. Semi-carenadas, nos recuerdan a las turbo-fan de los años ochenta y confieren al deportivo un aspecto único. Están calzadas con neumáticos Pirelli P Zero, de 295 mm de sección en el eje delantero, y 335 mm en el eje trasero.

Los neumáticos y el peso del coche (2.120 kg) limitan su velocidad punta por precaución.

Su interior es opulento y cuajado de nuevos detalles. Un cuero con patrones ribeteados en forma de rombo cubre asientos y molduras laterales. Incluso las alfombrillas son de cuero, y lo que no está recubierto por cuero, está recubierto por Alcantara. Las posibilidades de personalización son tan profundas como nuestra chequera. Una chequera que debe estar muy sana: el Brabus Rocket 900 arranca en 427.000 euros antes de impuestos. En España, matriculado, superará los 550.000 euros.