La industria del automóvil vive una encrucijada histórica: los fabricantes tradicionales luchan por adaptarse a la electrificación, pero el CEO de Volvo, Håkan Samuelsson, lanza una advertencia: el futuro del automóvil ya no es sólo eléctrico. En esta nueva etapa, asegura que Volvo está «muy por delante» de su competencia y les ha mandado un mensaje: «Buena suerte».
Que un fabricante de coches sea rentable de cara al futuro no pasa solamente por tener una buena estrategia de electrificación, sino por la capacidad de integrar software y hardware de forma nativa. Ya no se trata solamente de baterías, sino de programar código y hacerlo bien.
Tras haber tenido bastantes problemas con el software del EX90 y del EX30, Volvo asegura que los ha resuelto y está en una posición privilegiada frente a sus rivales tradicionales en la transición tecnológica que estamos viviendo. «Creo que estamos bastante por delante del resto», exclama Samuelsson. Y añade: «Buena suerte al resto».
Un mensaje directo a sus rivales, con «pullita» incluida
La frase de Samuelsson se puede entender como una provocación, pero es una declaración de intenciones respecto al posicionamiento estratégico de la compañía, que está apostando por los coches definidos por el software (SDV, por sus siglas en inglés) en este segundo mandado del directivo sueco.
«Volkswagen sigue intentándolo, pero no lo ha conseguido»
Michael Fleiss, director de estrategia y producto de Volvo, amplió su análisis, afirmando que el EX90 es un vehículo definido por software, «como los que Ford intentó y desestimó». También lanzó un recadito para el mayor fabricante europeo: «Volkswagen sigue intentándolo, pero no lo ha conseguido». Los problemas que ha tenido Volkswagen con el software no son ningún secreto. La plataforma MEB no empezó con buen pie y su división de software (CARIAD) terminó con una reestructuración integral.
Fleiss asegura que Volvo ya lo ha conseguido, aunque admitió que les llevó «algo de tiempo» lograrlo. Una buena prueba de ello son los retrasos que sufrió el EX90, que ni siquiera tras haber llegado tarde tenía un software bien pulido.
La peor pesadilla del GLC y el iX3 es la pieza angular de Volvo en esta nueva era
El próximo coche definido por el software de Volvo es el Volvo EX60, del que ya hemos tenido la primera toma de contacto. Hablamos de un SUV eléctrico que marca un punto de inflexión en la marca sueca. ¿Por qué? Porque su plataforma (SPA3) gira en torno al software, y no al revés.
- Tiene un software propio, dejando atrás dependencias de terceros
- Su arquitectura informática centralizada gestiona todas las funciones principales del vehículo
- Esta segunda generación de «vehículo definido por software» solventa los problemas del EX90, según Volvo
A todo esto le acompaña un hardware a la altura para convertirlo en uno de los coches eléctricos más avanzados, de mayor autonomía y con mayor rapidez de carga del mercado. Tiene una arquitectura eléctrica de 800 voltios y tres capacidades para la batería, que tiene tecnología «cell-to-body» en todos los casos. La más grande tiene 112 kWh de capacidad neta y ofrece 810 kilómetros de autonomía, la mayor del segmento, superando los 805 km del BMW iX3 y los 713 km del nuevo Mercedes-Benz GLC eléctrico.
Con todo esto, seguramente estés pensando que será prohibitivo, pero no. Vale, no es barato, pero será casi 6.000 euros más asequible que un Volvo XC60 híbrido enchufable con el mismo nivel de equipamiento. El EX60 arrancará en 65.000 euros en la versión P6, con 374 CV y 620 km de autonomía gracias a una batería de 80 kWh netos.
Fotos del Volvo EX60
Interior del Volvo EX60
Fuente: The Drive








