¿Buscando coche usado? Preocúpate por la corrosión, este vídeo sobre sus efectos te abrirá los ojos

 |  @ClaveroD  | 

La compra de coches usados es sin duda una decisión muy importante, y aunque ya te hemos dado algunos consejos para comprar el mejor coche de segunda mano, lo cierto es que nunca está de más conocer más detalles para evitar problemas. Precio, kilometraje, mantenimiento o equipamiento son los principales puntos que se valoran a la hora de adquirir un coche usado pero… ¿Te has preguntado alguna vez cómo de seguro sigue siendo ese coche usado que quieres comprar? Enemigos ocultos en un coche hay muchos, pero sin duda la corrosión puede convertirse en la peor de las pesadillas.

El paso del tiempo y la climatología son dos duros enemigos para el chasis y la carrocería, jamás los pases por alto

La corrosión es uno de los peores enemigos que puede tener un coche, primero por su implacable acción y segundo por ser un efecto que suele pasar muy desapercibido. La climatología es un factor determinante para hablar de corrosión en automóviles, motivo por el que los coches de los que más debemos sospechar son aquellos que provengan o hayan circulado habitualmente por zonas frías, con gran presencia de nieve y hielo. La corrosión es una acción que degrada el metal mediante un proceso electroquímico causado por un agente externo, este proceso acaba por destruir el material y se expande de forma más o menos rápida en función de las condiciones ambientales. Los coches pertenecientes a esas zonas más frías donde además se usa sal en las carreteras son muy proclives a que padezcan de este mal, por lo que es conveniente andar con ojo.

El efecto de la corrosión en la seguridad de los coches

Posiblemente al hablar de corrosión solo estés pensando en el efecto estético que esto causa, pero la corrosión afecta y mucho al comportamiento del chasis de un vehículo. Para poner en valor cuán importante puede llegar a ser la edad y la corrosión en un coche usado, la organización sin ánimo de lucro Villaagarnas Riksforbund (Suecia) y la aseguradora Folksam han realizado un análisis de seguridad en coches usados, un Volkswagen Golf MKV (2004-2008) y un Mazda 6 (2003-2008), coches relativamente viejos que sirven como perfecto ejemplo del tipo de compra habitual en el mercado de coches usados. El ensayo ha consistido en replicar las pruebas de choque realizadas por EuroNCAP en su momento a ambos coches, coches que no han sufrido accidentes pero en los que sí se han detectado síntomas de corrosión. Con ambas pruebas se pretende demostrar cómo la corrosión afecta a la seguridad del vehículo, especialmente en tanto al comportamiento de su chasis y el diseño de deformación programada con el que fueron desarrollados.

Los resultado hablan por sí solos y en ambos modelos se aprecía una pérdida de seguridad fruto del tiempo y la corrosión. En el caso del Volkswagen Golf los resultados hablan de una rebaja según las directrices EuroNCAP del momento desde los 33 puntos (5 estrellas “pobre”) a 32 puntos (4 estrellas “fuerte”), una rebaja marginal según señalan los encargados de analizar los resultados. Pero el caso del Mazda 6 es diferente, encontrando una rebaja de 26 puntos (4 estrellas “pobre”) a 18 puntos (3 puntos “pobre”), lo que según la aseguradora Folksam supone un incremento del 20% en la probabilidad de fallecimiento en un accidente.

Estos resultados no siginifacan que la corrosión afecta más a unos modelos que otros, ni que todos los modelos se vean igual de afectados por la corrosión. Los problemas de corrosión afectan a cada coche de una forma muy diferente, siendo tan importante la magnitud de esa corrosión, como la ubicación de la misma, pues no es lo mismo que afecte al suelo del maletero que a una pata del chasis.

Fuente: Autoweek

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