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Haya subida de impuestos al diésel o no, estos son los mejores consejos para ahorrar combustible

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A día de hoy no podemos decirte si el diésel va a subir o no lo va hacer, pues el incremento de 3,8 cénts. por litro que recogían los Presupuestos Generales finalmente parece ser que no materializará, al menos de cara al próximo 2021. Sin embargo, lo que sí podemos hacer es proponerte una serie de consejos para ayudarte a ahorrar combustible, bien sea gasóleo o gasolina, para compensar ese incremento si lo hubiese o ahorrar unos euros de cara a las compras navideñas que están a la vuelta de la esquina.

La clave está en tu forma de conducir

El consejo más efectivo para ahorrar combustible no es otro que practicar lo que se llama una conducción eficiente, basada en la suavidad y en la ANTICIPACIÓN, con mayúsculas, pues es el factor clave. Así pues, en primer lugar adopta una velocidad adecuada y mantenla de forma constante, ya que es en los procesos de aceleración donde el consumo realmente se dispara, entendiendo por velocidad adecuada, si las condiciones del tráfico y la climatología lo permite, la máxima genérica de la vía, aunque es cierto que cuanto más despacio circules menos combustible consumirás, pero no menos cierto es que te convertirás en un "estorbo" para los demás conductores. No obstante, a partir de unos 60 km/h, cuando la resistencia rodadura es despreciable en comparación con la resistencia aerodinámica al avance, la potencia necesaria para mover el vehículo depende del cubo de la la velocidad, o dicho de otra forma, para circular a 140 km/h en llano se requiere un 59 % más potencia que para circular a 120 km/h (que no un 59 % más de combustible, pero sí da una idea de que ese incremento no es lineal).

Conducir de forma suave, con anticipación y a una velocidad constante, es la receta más eficaz para ahorrar combustible.

Respecto a esa anticipación que comentábamos, es necesario prever con la suficiente antelación cuál va a ser nuestra siguiente maniobra, de forma aprovechemos la inercia del coche cuando dejamos de acelerar (e inyectar combustible), en lugar de dar un frenazo en el último momento o realizar cambios bruscos de velocidad. Asimismo, lo ideal es conducir en el régimen de par máximo, el cual suele coincidir aproximadamente con el punto de menor consumo específico del propulsor, siendo este aproximadamente de unas 2.000 rpm en los turbodiésel y de unas 3.000 - 3.500 rpm en los gasolina. Esto quiere decir, por ejemplo, que circular casi al ralentí con una marcha excesivamente larga lo que provoca es un mayor consumo, además de una mayor cantidad de carbonilla y las posibles averías provocadas por esta.

En cuanto a la famosa cuestión de si abrir ventanillas o usar el aire acondicionado para ahorrar combustible, a velocidades de carretera y autopista suele ser más recomendable usar el climatizador, aunque la velocidad exacta en la que se da ese punto de inflexión es algo que depende de cada modelo.

Lleva todos los mantenimientos al día

El siguiente aspecto fundamental, no sólo para conseguir ahorrar combustible, sino también para alargar la vida de tu coche, es llevar a cabo un buen mantenimiento del mismo, ya que un filtro de aire sucio o un filtro de combustible obstruido implica un mayor consumo de combustible, algo que también sucede si el aceite del motor no se cambia regularmente según los parámetros del fabricante, ya que al perder su propiedades, además de no refrigerar correctamente, tampoco lubrica como debe, lo que aumenta el rozamiento interno del motor.

Un filtro de aire sucio o de combustible obstruido son dos de las causas más frecuentes de consumos altos "inexplicables".

Igualmente, ante cualquier indicio de avería, aunque pueda parecer que no afecta al funcionamiento del coche, no la dejes pasar. Por ejemplo, un caudalímetro defectuoso que no mida correctamente la cantidad de aire que entra al motor puede provocar un mayor consumo si arroja un valor más elevado al real, o un termostato que se quede abierto y el motor no llegue a alcanzar su temperatura de trabajo ideal (90 grados centígrados de refrigerante).

Por último, para terminar este apartado mecánico, comprueba regularmente las presiones de los neumáticos (una presión inferior implica mayor gasto de gasóleo o gasolina), así como solventar rozamientos en las pastillas o zapatas de freno, en los rodamientos del buje de las ruedas... si bien es cierto que estos últimos aspectos son más insignificantes.

Optimiza todo lo optimizable

Para terminar con estos consejos sobre cómo ahorrar combustible, y dejando de lado conductas que rozarían lo obsesivo, como tapar con cinta americana las franquicias de la carrocería como si de un récord se tratase, existen una serie de aspectos que pueden mejorarse en pos de un menor consumo.

Así pues, puedes aprovechar el próximo cambio de neumáticos para adquirir unos de baja resistencia a la rodadura, desmontar la baca o cofre del techo cuando no los uses, pues como comentábamos al principio, la resistencia aerodinámica es la más importante de todas, o no utilizar el maletero de tu coche como si de un trastero se tratase, eliminando todos esos kilos extras que paseas a diarios ahí guardados. Finalmente, una correcta planificación de la ruta a la hora de hacer un viaje tampoco es mala idea, intentando evitar retenciones, fuertes puertos de montaña o subidas pronunciadas.

Gráfica: Tema 2 Motores Térmicos 2015 (Universidad de Málaga)