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Tecnología

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La dictadura de las pantallas táctiles o cómo tener que pasar por cinco niveles para ajustar tu asiento

Elena Sanz Bartolomé | 2 Oct 2022
Jeep Compass Pantalla Central
Jeep Compass Pantalla Central

Las pantallas táctiles son el futuro, pero, en algunos casos, han pasado de ser toda una innovación para el interior de los vehículos a convertirse en algo demasiado completo. Son varios los fabricantes que han optado por integrar en ellas todos los ajustes de sus modelos dificultando, así, el acceso a las funciones más usadas. En algunos casos, incluso, obligan a dar hasta cinco pasos para ajustar determinadas parte del asiento del conductor.

Es lo que sucede en el Mercedes EQS. La lujosa berlina eléctrica está disponible con la Hyperscreen de la marca: una pantalla que mide 55 pulgadas (141 centímetros de largo) y abarca todo el salpicadero desde el puesto de conducción hasta el asiento del copiloto, que dispone del control del sistema de infoentretenimiento MBUX 2.0. Hablamos de la superficie más grande nunca antes ensamblada en un coche de producción.

Ajustar el asiento: cinco pasos

Esta hiperpantalla tiene, como todo, sus ventajas y sus inconvenientes. Sus críticos señalan que puede resultar confusa debido a sus pequeños botones y a la necesidad de llevar a cabo múltiples pasos para tareas que, en realidad, son sencillas. Un ejemplo de ello es la configuración del apoyo lumbar ubicado en el respaldo del asiento del conductor: el usuario necesita pasar por cinco pantallas para ajustar su configuración.

Puede que, cuando diseñaron y desarrollaron esto en Mercedes, dieron por hecho que el conductor sólo realizaría este proceso una vez y luego la configuraría como algo permanente. No obstante, hay quien hace pequeños ajustes en el asiento con relativa frecuencia.

Tesla y su cambio táctil

Este no es el único ejemplo de una marca que ha intentado aglutinar demasiadas funciones en la pantalla táctil. Tesla ha sido una de las más famosas por ello desde que decidió que el Tesla Model X y el Tesla Model S no tendrían una palanca de cambio tradicional: para seleccionar la posición de la transmisión manual, el conductor tiene que recurrir a la pantalla táctil.

Este sistema utilizará la inteligencia artificial del Autopilot y varios sensores para, de manera automática, elegir el modo más adecuado para cada momento. Eso sí, habrá situaciones en las que el conductor deberá tomar el control y para ello tendrá una opción táctil y deslizante en la pantalla. Tesla fue muy criticada por este movimiento porque convirtió una acción simple en algo complicado que distrae al conductor y que puede ser peligrosa si la pantalla falla.

Su uso está penado

Obviamente, este tipo de superficies tienen múltiples ventajas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cuando en ellas se delegan funciones y ajustes en exceso pueden contribuir a una conducción distraída que pone en peligro la seguridad del conductor y del resto de usuarios de la vía.

No en vano, en España, la norma obliga a detener la marcha para manipular cualquier pantalla. En caso contrario, estaríamos incumpliendo el Artículo 18 del Reglamento General de Circulación que prohíbe el uso de “pantallas con acceso a internet, internet, monitores de televisión y reproductores de vídeo o DVD” y lo sanciona con una multa de 200 euros la pérdida de tres puntos en el carnet de conducir.