La subida de impuestos al diésel no es su mayor problema

 |  @davidvillarreal  | 

La subida de los impuestos al diésel es uno de los temas que más debate generó el año pasado, y que aún sigue haciéndolo. En los últimos meses os hemos contado cómo repercutirá en el bolsillo de los conductores, pero también las probabilidades que existen de que salga adelante. Aunque de momento no se haya aprobado tal subida, todo apunta a que esta se producirá en los próximos meses. En cualquier caso, la subida de impuestos al diésel no es su mayor problema.

El coste de la subida de impuestos al diésel

Recordemos que la subida de impuestos al gasóleo es una de las reformas presentes en la propuesta de Presupuestos Generales del Estado para 2019, pero el panorama político actual hace que esta opción, la de que se aprueben los Presupuestos, parezca cada vez más lejana, y se pueda llevar a cabo siguiendo otras fórmulas, como la del Real Decreto-Ley.

El Gobierno hacía una estimación, que a nosotros nos resulta razonable, de que el coste para el conductor de un diésel de esta subida de impuestos será de alrededor de 3,3 euros al mes. Esta estimación parte de que los conductores españoles recorren alrededor de 15.000 kilómetros al año. En teoría, el conductor de un diésel debería recorrer distancias anuales superiores para justificar la inversión en el coche. Pero, en cualquier caso, es evidente que una subida como esta, de 3,8 céntimos de euro por litro repostado, no hará que el diésel deje de ser competitivo.

La subida de impuestos al diésel no tendrá una repercusión suficiente como para hacer que deje de ser competitivo, hablamos de 3,8 céntimos de euro por litro, unos 3,3 euros al mes para el conductor que recorre 15.000 kilómetros al año

Porsche Diesel 1218 01

El diésel sigue siendo competitivo y rentable

La patronal del sector FACONAUTO reconocía este punto (ver noticia en Europa Press), que la subida de impuestos al diésel no hará que esta opción deje de ser competitiva con respecto a la gasolina. En la mayoría de los casos el diésel sigue siendo la opción más rentable, por su coste por kilómetro, para recorrer decenas de miles de kilómetros al año por carretera. Si bien es cierto opciones como las bifuel, el GLP y el GNC, o incluso los híbridos en ciudad, son cada vez más una opción a tener en cuenta.

Por otro lado, y aunque aún no se haya aprobado ni tan siquiera la primera subida de impuestos, también hemos de ser conscientes de que en el futuro se plantea que la subida pueda llegar hasta un total de 9,55 céntimos de euro por litro repostado. El plan, a largo plazo, consiste en equiparar los impuestos del diésel y la gasolina. La subida de este año sería únicamente un primer paso para subir progresivamente los impuestos del gasóleo hasta llegar a los 9,55 céntimos de euro.

Ni tan siquiera en ese caso, en el del gasóleo que acabe equiparando el coste de los repostajes con el de la gasolina, el diésel dejaría de ser una opción rentable con respecto a la gasolina.

Los diésel tienen que superar barreras mayores que la subida de impuestos, y un diésel moderno tiene que afrontar costes superiores a esta subida de impuestos, como por ejemplo las recargas de AdBlue

Adblue Rellenar P

Tal y como alerta FACONAUTO, en definitiva, el mayor problema del diésel no es la subida de impuestos. El mayor problema es, sin duda, la imagen que se está transmitiendo de los coches diésel y la amenaza de restricciones al tráfico cuando, desde el punto de vista técnico, el problema de la contaminación no se debe a los diésel modernos. Insistimos en que, a menudo, esa imagen no responde con la realidad. Los diésel modernos hoy en día reciben el mismo etiquetado que sus homólogos de gasolina, la etiqueta C.

Por otro lado, los coches diésel modernos, a pesar de seguir siendo competitivos, seguirán contando con un pequeño lastre que reducirá su competitividad mucho más que la subida de impuestos. Hablamos de las soluciones técnicas que han conseguido que los diésel modernos sean mucho menos contaminantes que los comercializados hasta hace unos años. Sistemas anticontaminación que tienen un coste añadido, que requieren un mantenimiento y que en caso de sufrir averías, pueden dar quebraderos de cabeza.

Por ejemplo, hablemos de los diésel equipados con sistemas basados en AdBlue. Estos días ya hicimos una estimación calculando el precio del consumo del Adblue y llegábamos a la conclusión de que el coste de recargar el depósito de AdBlue puede y, de hecho, suele superar con creces la repercusión para el bolsillo de un conductor que tendrá la subida de impuestos al diésel.

Lee a continuación: La prohibición del diésel y la gasolina: ¿de verdad sería una catástrofe?

Ver todos los comentarios 1
  • Dranko

    Se ha creado una alarma sobre los diésel cuando, en cuanto a etiqueta son la misma, tanto diésel como gasolina.

    Debería darse más importancia a cambiar a hibridos/eléctricos, y no tanto a demonizar uno u otro combustible.