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Coches eléctricos

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El drama de prohibir las ventas de diésel y gasolina en 2035: fábricas que abren, fábricas que cierran

David Villarreal | @davidvillarreal | 20 Jul 2021
Aspecto Bujias Sintomas Averias Bosch Gaolina Motor
Aspecto Bujias Sintomas Averias Bosch Gaolina Motor

En los últimos días hemos asistido a lo que, a todas luces, es una gran noticia para España. Mientras la Comisión Europea daba luz verde a la propuesta de prohibir las ventas de diésel y gasolina en 2035, se presentaba el Plan Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC).

Y con el PERTE VEC, comenzaban a confirmarse proyectos, como la "gigafábrica" de baterías de SEAT y Volkswagen en España. También surgían nuevos proyectos, como el de Acciona y Silence. E incluso proyectos para salvar la fábrica de Nissan en Zona Franca.

Pero la otra cara de la moneda del fin de la combustión interna llega con el cierre de aquellas fábricas que no se adapten a la nueva realidad.

La Comisión Europea pretende el fin de la combustión interna en 2035, mientras España ha previsto la inversión de 4.295 millones de euros para apoyar la transformación de la cadena de valor del automóvil
Bujías producidas por Bosch.

Bosch plantea cerrar su fábrica de Munich

El gigante de la automoción Bosch estaría planteándose cerrar su fábrica de Munich. Tal y como publica Muenchner Merkur, Bosch estaría pensando cerrar su fábrica de Munich por la transición del motor de combustión interna, al coche eléctrico, que provocará una "considerable sobrecapacidad y la necesidad de ajustes", en una fábrica que en estos momentos produce componentes clave de la combustión interna, como bombas de combustible, e inyectores.

El futuro de fábricas como la de Bosch en Munich pasa, necesariamente, por reinventarse, y transformar su actividad en la de un proveedor para coches eléctricos, o cerrar. Si bien es cierto el cese de las ventas de automóviles de combustión interna no se espera antes de 2035, fecha a partir de la cual la Comisión Europea pretende que solo se vendan coches eléctricos, de baterías, o hidrógeno, la combustión interna perderá cuota drásticamente en los próximos dos lustros.

Alemania espera que en sus carreteras haya más de 14 millones de coches eléctricos e híbridos enchufables en 2030 y marcas como Volkswagen esperan que para entonces más de un 70% de sus ventas sean de coches eléctricos.

Bosch está planteando ajustes en la producción, e incluso el cierre, en su fábrica de Munich, que produce componentes para motores de combustión interna
Presentación de la fábrica de semiconductores de Bosch en Dresden.

Bosch apuesta por la producción de semiconductores

Bosch, en cualquier caso, es una de las firmas que estaría en mejor disposición para afrontar el futuro y la transformación de la automoción. Y es también uno de los fabricantes más importantes para contribuir en el proyecto de la Unión Europea para reducir su dependencia externa en sectores clave, como la producción de baterías, o de semiconductores, siendo estos últimos los protagonistas de la última gran crisis que ha afectado al sector y que está provocando cierre de fábricas por toda Europa.

De hecho, a día de hoy Bosch ya está produciendo semiconductores en Reutlingen, cerca de Stuttgart, y ha invertido 1.000 millones de euros en una nueva fábrica en Dresden. La fábrica de Dresden se está erigiendo como una de las instalaciones de producción de semiconductores más avanzadas del mundo y espera producir chips que irán destinados a numerosas aplicaciones, pero sobre todo a las necesidades de la industria del automóvil.

Bosch es una de las firmas más potentes para ayudar a Europa en su proceso de independencia industrial, disponiendo de fábricas de semiconductores e invirtiendo en nuevas factorías de chips, como la de Dresden
Fábrica del Grupo Antolin, uno de los principales proveedores de la industria del automóvil, que emplea a 2.747 trabajadores en España.

En España, mientras tanto, debemos observar muy atentos a la industria auxiliar, más incluso que a los fabricantes que ensamblan sus coches en nuestro país y que hacen que España sea el segundo productor de automóviles de Europa, por volumen, solo superado por Alemania, y el octavo del mundo. Según cifras del informe ANFAC de 2020, la automoción es responsable de un 9% de los puestos de trabajo activos en nuestro país y supone un 8% del PIB. Si consideramos actividades relacionadas, como la distribución, los seguros, las financieras, etcétera, la automoción participaría en un 11% del PIB.

Las cifras son contundentes. Por cada puesto de trabajo en una fábrica de ensamblado de vehículos, se estima que se generan cuatro puestos de trabajo en la industria auxiliar. La industria auxiliar depende de las grandes marcas que fabrican sus vehículos en España, y viceversa, no se ensamblarían tantos coches en España si no existiera una industria auxiliar que lo sustentara.

De manera que no solo asistimos a una transformación, de marcas que ahora fabricarán coches en España e incluso también ensamblarán baterías. Sino también a una transformación de toda la cadena de valor, con una industria auxiliar que no solo tendrá que convertirse en proveedora de fabricantes de coches eléctricos, sino también acometer reformas profundas para minimizar su huella de carbono y digitalizar su actividad.

Fábrica del Citroën C3 Aircross en Figueruelas, Zaragoza.
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