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Opinión

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"La era de los coches baratos ha terminado", dice el directivo de esta marca superventas

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 13 Sept 2022
Renault Megane E Tech 2022 51
Renault Megane E Tech 2022 51

No es ningún secreto que los coches nuevos se han encarecido de forma alarmante durante los últimos años, siendo especialmente grave el incremento de precios vivido en 2022. Ha sido provocado, entre otras cosas, por la guerra de Ucrania, las tensiones en la cadena de suministro y el alza de los precios energéticos - que además, ha disparado la inflación. Sin embargo, el problema ya se había manifestado antes del año 2022. Para muchas marcas generalistas, el viraje hacia un producto premium más elitista ha sido una cuestión de supervivencia.

Al menos, eso es lo que sus directivos propugnan. Es el caso de Luca de Meo, el CEO de Renault. La marca que dirige se encuentra actualmente inmersa en un proceso de cambio, no solo por el advenimiento de la era del coche eléctrico, si no por un claro cambio de paradigma: el volumen deja de ser tan importante, y se prioriza el margen comercial por coche. En plata, vender menos, pero vender mas caro. El objetivo último: mantener contentos a los accionistas engordando los beneficios de la empresa. Y por ello, no extrañan sus últimas declaraciones.

A las marcas ya no les importa tanto el volumen. Prefieren vender menos, y vender mas caro.

En una entrevista a Autocar Business, De Meo afirma: "La era de los coches baratos ha terminado. Tiene que hacerlo." Estas declaraciones no deberían sorprender a nadie a estas alturas de la película: a día de hoy, ninguna marca está quejándose de ventas decrecientes - la disminución de las unidades vendidas se compensa con el aumento del margen comercial por unidad. Las marcas apuestan por una clientela más adinerada, y se vuelcan con el segmento premium. Una estrategia que hasta el momento, hay que reconocer les está funcionando.

Sin embargo, esta estrategia de muchas marcas puede ser pan para hoy, y hambre para mañana. Por una parte, el aumento de precios de los coches nuevos está dejando a muchos potenciales clientes sin la posibilidad de comprar coches nuevos, abocados a un mercado de segunda mano cuyos precios, en consecuencia, están aumentando de forma alarmante. Mientras tanto, la antigua base de clientes de dichas marcas contempla cómo los directivos de estas empresas reciben bonus millonarios y aumentan los beneficios para sus accionistas a su costa.

Los compradores de coches están pagando la transición al coche eléctrico y las inversiones de las marcas.

Habrá potenciales compradores que terminen por aceptar precios mas altos, pero muchos otros optarán por dejarse caer en brazos de las marcas chinas que comienzan a abrirse hueco en el mercado europeo, gracias a precios mas competitivos. Ha sido la clave del éxito de marcas como Dacia. En última instancia, el altísimo peaje a pagar por un coche nuevo o un coche eléctrico incluso puede poner en jaque la propia transición a la movilidad del futuro - las ayudas públicas no pueden contrarrestar la diferencia de precios existente por sí solas.

Nadie sabe qué ocurrirá en un futuro a medio y largo plazo. Es posible que muchos nos veamos obligados a recurrir "ad infinitum" a la segunda mano, pero muchos otros, simplemente, quizá nos veamos obligados a renunciar a tener un coche en propiedad. En un escenario inflacionista, con crisis de suministros y perturbaciones geopolíticas profundas, el automóvil podría convertirse en la compra menos necesaria de muchas familias. Quizá entonces algunos directivos acepten que no deberían haber terminado con la era de los coches baratos.