No es precisamente el crossover al que más caso se le está haciendo durante estos últimos meses a la venta en nuestro mercado, ya que las propias novedades de su marca lo han sepultado entre coches que prometen ser más interesantes que él mismo, pero el KIA Niro se renueva para seguir siendo competitivo dentro de un mercado cada vez más complicado.
Se trata de una renovación en clave estética que busca hacer que el modelo tenga los mismos rasgos que el resto de la gama, algo que antes no tenía, pues dentro de la misma el Kiro seguía su propio rumbo estético. Por esto mismo, cabe esperar que no haya cambios en cuanto a medidas ni en el plano mecánico.
KIA Kia Niro
Ahora, con los cambios recibidos, se alinea de manera total con lo visto en los últimos coches de KIA. Tanto es así que al ver las imágenes a un servidor que la ha costado entender que era el nuevo KIA Niro y no el recién lanzado en España, KIA Stonic. El Niro es significativamente más grande que el Stonic: la generación actual mide 4,42 metros de largo y ofrece 450 litros de maletero en su versión híbrida.
Cambios en el KIA Niro de 2026
Si algo llama la atención de este KIA Niro es que parece un Stonic debidamente agrandado. En el frontal, la Tiger Nose típica de la marca encuentra lugar ahora entre los faros delanteros, que tienen esas proporciones acuñadas que se han tornado seña de identidad en KIA.
No obstante, lo que más sorprende es la zaga, pues aquí el Niro se desmarca de todo lo visto hasta ahora, ofreciendo un resultado limpio de líneas. La matrícula, que antes se emplazaba en el portón del maletero, queda desplazada a una posición más baja, en el paragolpes.
Al igual que la versión saliente, los faros, que se han renovado pero siguen teniendo proporciones de boomerang, se ubican en la parte alta de la estampa y a cada lado, como si de sendas cortinas se trataran. De hecho, en realidad son parte de un juego aerodinámico, pues el pilar C tiene una cavidad tras el mismo que deja pasar el aire hacia las ventanillas traseras para resultar más eficiente.
En el interior también hay cambios. El Niro se hace con el volante que han estrenado el resto de coche presentados por los coreanos últimamente y se actualiza en materia de conectividad. Es cierto que los cambios aquí son menos significativos, pero es que el Niro fue un coche que cuando se lanzó al mercado hace ya cuatro años marcó espacio con respecto a la competencia, y no era precisamente este apartado el que más necesidades tenía.
En cuanto a la gama mecánica, KIA de momento no ha dado detalle alguno. Es más, las imágenes que acompañan a estas líneas provienen de Corea del Sur, donde la marca ha dado a conocer primero al modelo, así que no tenemos detalles sobre la versión que, presumiblemente, va a llegar a Europa, un sitio donde el Niro lo tiene complicado, no sólo por la presencia de cada vez más rivales directos, sino incluso por parte de sus propios hermanos de gama.
En este sentido, para acabar, la renovación del Stonic puede acabar haciendo que el segmento B de KIA se lleve ventas que en principio podría adjudicarse el Niro, ya que tiene un precio muy inferior y las mismas ventajas de la etiqueta Eco que la versión híbrida del Niro, mientra que por otro lado el anuncio sobre el KIA Seltos, un Sportage algo más compacto y significativamente más barato, hará que para quien necesite practicidad sin llegar a las cotas de precio del Sportage, sea mejor opción este último. Por otro lado, en la vertiente eléctrica el Niro lo tiene aún peor. Esto se debe a la presencia del KIA EV3, que ha enterrado por completo las expectativas comerciales del Niro eléctrico.






