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Equipamiento bajo demanda: el controvertido futuro del automóvil y los pagos extra

David Clavero | @ClaveroD | 6 Mar 2021
The New Volkswagen Id.3
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El futuro del automóvil está recorriendo en estos momentos sus primeros pasos, y no, no nos referimos al coche eléctrico. La transformación del automóvil está poniendo sobre la mesa numerosos cambios, y uno de los más importantes es el cómo conseguir que los coches se mantengan actualizados durante toda su vida útil. Y aquí los fabricantes parecen tenerlo claro, bien a través de un modelo de suscripción donde paguemos por uso, bien pagando por paquetes de mejora de nuestro coche en propiedad. ¿La primera conclusión? Sí o sí, parece que siempre tendremos que pagar para desbloquear el mejor equipamiento.

Acceder al mejor equipamiento de nuestro coche solo será posible desbloqueando actualizaciones previo pago

No es la primera vez que en Diariomotor hablamos de este tema, en el pasado ya hemos abordado esta polémica, tanto desde el punto de vista del modelo de suscripción, como desde el cada vez más defendido pago por acceso. En esencia, ambos modelos de negocio, porque al fin y al cabo es lo que son, pretenden convertir al vehículo en un punto de partida donde el equipamiento y la tecnología disponibles puedan mejorar en función de cuánto queramos o podamos pagar.

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Partiendo de un modelo de automóvil de tipo modular donde a nivel de hardware se integre lo último en el momento de la compra, cada vez más fabricantes pretenden poner en marcha una estrategia en la que para acceder a ciertas funciones, prestaciones o servicios tendremos que pasar por caja. Es decir, compraremos un coche capaz de ofrecer una autonomía mayor, unas mejores prestaciones e incluso más seguridad, pero para disfrutar del máximo de sus posibilidades tendremos que pagar un importe extra. Esta mejora se realizaría a través de una actualzación de software, lo que significaría un acceso rápido y sencillo a esa mejora para el usuario.

El último fabricante en mostrar interés por este nuevo formato ha sido Volkswagen al presentar sus planes de futuro de aquí a 2030. Partiendo de una hoja de ruta donde la base de un automóvil es común para multitud de carrocerías, la implantación de esta nueva forma de acceder al equipamiento resulta sencilla. La idea es integrar todas las posibilidades a nivel de hardware en cada coche producido, simplificando y abaratando enormemente la fabricación, pero dejando en manos del cliente - y su cartera - la posibilidad de disfrutar de un coche básico o ampliamente equipado.

Hasta la fecha, el modelo de producción y venta ha sido el opuesto, fabricando coches dotados de equipamientos o tecnologías que después no pueden mejorar o ampliar funciones. Hablamos de ampliar las funciones de un sistema de iluminación, añadir nuevas apps al sistema multimedia, mejorar el reconocimiento del sistema de frenada de emergencia o aumentar la autonomía y/o prestaciones en el caso de los coches eléctricos.

Esta idea ya comienza a aplicarse en fabricantes como Tesla, pudiendo acceder al sistema Autopilot de última generación en cualquier momento si nuestro coche es compatible a nivel de hardware. Pero como ya te hemos adelantado, otras marcas como Volvo, Polestar o Mercedes ya han mostrado interés en esta nueva forma de plantear el equipamiento de los coches. La apuesta de Volkswagen por esta solución no debería pillarnos por sorpresa, pues si bien parece que aún podría tardar en implantarse de forma general, debemos tener claro que su estrategia de electrificación para todas sus marcas y modelos casa a la perfección con esta forma de ofrecer mejoras en todos sus coches.

Y por supuesto, la polémica está servida. Por un lado, la industria está luchando contra la obsolescencia que siempre ha sufrido el automóvil, siendo incapaces hasta hace bien poco de ofrecer soluciones para mejorar o actualizar los coches una vez salían de las fábricas. Ahora, con la llegada del coche eléctrico y el boom del infoentretenimiento, hemos conseguido que un coche puedar estar tan al día como cualquier otro smartphone pero... ¿no debería ser esto un servicio gratuito? Si abordamos la polémica desde el punto de vista de la suscripción, se puede llegar a entender que el pago por uso incluya este tipo de mejoras, aunque no hay que olvidar que el modelo de Netflix para los coches no ha funcionado nada bien y Mercedes, BMW y Audi se han visto obligadas a suspender sus programas de suscripción.

El bloqueo por software abre además una peligrosa puerta a la manipulación por parte de los usuarios

Así, el modelo que más potencial podría tener para llegar al mercado sería el de pago por acceso, también llamado "FOD" o "Function On Demand". Eso sí, su aplicación no se antoja nada sencilla pensando a gran escala y teniendo en cuenta el coste de compra de un coche moderno, coste que incluiría todo el hardware pero al que habría que sumar esos pagos extraordinarios que tendríamos que hacer para mejorar las asistencias a la conducción, disfrutar de más autonomía o mantener actualizados nuestros servicios.