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Lo más particular del Honda Civic Type R es una pieza que cuesta menos de 25 euros y viene del mundo de las motos

Elena Sanz Bartolomé | 22 Dic 2022
Honda Civic Type R  02
Honda Civic Type R  02

Asegura Honda que la con última generación del Honda Civic Type R han concebido el modelo más rápido y capaz en la historia de su compacto deportivo. Después de abrir los pedidos a finales de noviembre, veremos las primeras unidades en enero de 2023: cada una de ellas arranca en 54.850 euros. Una cifra que contrasta con lo que cuesta la pieza más particular del Honda Civic Type R: 20-25 euros.

Nada tiene que ver con su mecánica: para encontrarla tenemos que mirar debajo de esculpidos pasos de rueda. Es ahí donde nos encontramos unas llantas de aleación de 19 pulgadas en color negro, ligeras y de gran rigidez: son exclusivas del Honda Civic Type R y van montadas sobre unos neumáticos Michelin Pilot Sport 4S 265/30 R19 de compuesto específico.

Su diseño ha sido perfeccionado para maximizar el rendimiento de las gomas: evolucionan desde el diseño que montaba la versión Limited Edition del modelo anterior e incorporan un borde inverso progresivo para ofrecer una mayor rigidez. Mejoran, también, la maniobrabilidad del Honda Civic Type R al estabilizar la presión de contacto del hombro interior del neumático en los virajes y visualmente consiguen que el diámetro de la rueda parezca mayor.

Los sensores de los neumáticos

Las llantas del Honda Civic Type R tienen una peculiar característica que, a simple vista, pasa desapercibida. Y eso que su acabado plateado la hace destacar frente al tono oscuro que la rodea. Si miramos con atención, comprobaremos que las válvulas dibujan un perfecto ángulo de noventa grados con respecto a las ruedas.

Lo lógico es pensar que la razón de esta forma tiene algo que ver con los sensores que llevan los neumáticos para medir la presión. En Europa, desde noviembre de 2014, todos los coches deben tener el Tyre Pressure Monitoring System (TPMS) o sistema de monitorización de la presión de neumáticos: como su propio nombre indica, su misión es avisar al conductor de que alguna de las ruedas no tiene la presión adecuada.

Los más sencillos se reducen a un testigo en el cuadro de instrumentos, pero los más avanzados montan un sensor de presión en cada rueda: normalmente, van adheridos a la propia válvula y tienen una batería. Sin embargo, nada tiene que ver con la presión de los Michelin Pilot Sport.

El mundo de las motos

La explicación es mucho más sencilla y la han obtenido en Autoblog. Cuando le preguntaron a Honda, la marca les respondió que la razón por la que han instalado válvulas de noventa grados es la practicidad. Con ese diseño es mucho más fácil inflar los neumáticos sin dañar las llantas porque hay más espacio: trabajar cerca de un componente tan caro tiene que ser, cuanto menos, estresante. Permite, al mismo tiempo, colocar las válvulas en el borde de la rueda maximizando el espacio interno.

Lo más curioso es que los ingenieros de Honda encontraron esta solución en el mundo de las motos: fue su fuente de inspiración para concebir una idea tan sencilla como funcional… y barata. A diferencia de las llantas, las válvulas de noventa grados cuestan entre 20 y 25 euros.