No me oculto y no evito evidenciar mi fascinación con uno de los proyectos más apasionantes de los últimos años. Ni tampoco mi escepticismo al respecto del que pueda ser su recorrido en el futuro.
Una historia de devoción por un todoterreno emblemático, el Defender
Imagina por un momento que tienes mucho – no mucho, muchísimo – dinero y que sientes una sincera y absoluta devoción por un coche, el Land Rover Defender. Pero en Coventry la decisión ya está tomada. El clásico Land Rover Defender va a desaparecer y en su lugar llegará un nuevo Land Rover Defender. Un nuevo Defender que nos ha demostrado ser tremendamente capaz en todo tipo de circunstancias, hasta en las más desafiantes, que está compitiendo casi de serie en Dakar, que nos ha llevado a recorrer el desierto en Marruecos regresando de una pieza, que vence a casi todos en nuestras pruebas en el Circuito Raid Aventura 4×4 de Ocaña.
Pero no es aquel Defender de antaño, aquella herramienta de trabajo indestructible, con una plataforma y mecánica básica, sino un SUV de lujo en carretera que es capaz de superarlo todo cuando llega la hora de cubrirse de polvo y barro.
Un todoterreno que nació en un pub de Londres
Como tienes mucho dinero propones a Land Rover hacerte con su licencia, con la maquinaria y utilería para seguir fabricándolo. Pero como decíamos Land Rover ya tenía otros planes.
Es entonces cuando en un bar, donde a menudo surgen las mejores historias, se te ocurre hacer tu propio todoterreno. No solo eso, se te ocurre hacer el que para ti sería el todoterreno perfecto.
Así nacía el Grenadier de INEOS, un todoterreno cuyo nombre rinde homenaje al pub en el que se concibió la idea de crear este 4×4 tan especial. Un 4×4 que por supuesto guarda un parecido nada casual con el Land Rover Defender original. INEOS ha querido recordar ahora esa historia, apelando mucho a los sentimientos, con una nueva campaña publicitaria que precisamente ha sido rodada en The Grenadier, el pub londinense en el que se fraguó esta historia.
Un proyecto ilusionante, pero tremendamente arduo
Decía al principio que, más allá de mi fascinación, tampoco puedo evitar evidenciar mi escepticismo con este proyecto. Lanzar un coche – y una marca de coches – desde cero es una auténtica locura, un proceso complejo, plagado de dificultades, y tremendamente costoso en términos económicos, máxime si tu coche es un producto de nicho y de volúmenes contenidos.
INEOS debería disponer de capacidad para producir varias decenas de miles de vehículos al año, y su proyecto comenzaría a tener visos de futuro y rentabilidad en esas cifras, vendiendo decenas de miles de vehículos al año. Hoy sabemos que esas cifras están muy lejos de alcanzarse.
Según Dataforce (vía Automotive News), se matricularon 1.206 unidades de INEOS en Europa el año pasado. Sabemos que esas cifras en Estados Unidos son superiores, un mercado en el que su penetración está siendo mayor. Aún así, sus ventas globales el año pasado difícilmente alcanzarían los cinco dígitos. En su último comunicado, INEOS apuntaba a que ya habrían vendido en el acumulado más de 35.000 unidades del INEOS Grenadier en más de 50 países de todo el mundo.
Ojalá podamos seguir siendo testigos de esta historia muchos años más.






