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Jaguar XJR (1994): así fue la primera superberlina moderna de Jaguar

Sergio Álvarez | @sergioalvarez88 | 28 Feb 2021
Jaguar Xjr Historia P
Jaguar Xjr Historia P

Nos encantan las berlinas deportivas de los años ochenta y noventa. Coches cargados de personalidad, con un nivel de potencia más que generoso, y que conservaban aun un tacto muy purista y analógico. Coches como el Mercedes 500 E, el Renault Safrane Biturbo o el coche del que hoy os queremos hablar: el Jaguar XJR. El XJR fue la primera berlina realmente deportiva de Jaguar en décadas, siendo sucesora directa de los fantásticos Jaguar Mark 2 de los años 60. Esta es la historia del Jaguar XJR, la primera superberlina moderna de Jaguar.

Durante los años 70 y 80, Jaguar se "ablandó" de forma considerable. Aunque tenían varios modelos con motores V12 - como el precioso Jaguar XJS - la marca británica, bajo los designios nacionalizados de British Leyland, abandonó toda aspiración deportiva. A finales de los ochenta la situación había cambiado de forma radical: Jaguar volvía a ser independiente y estaba desarrollando el XJ220, un superdeportivo que competía por el título de coche más rápido del mundo. Mientras tanto, Ford adquiría a Jaguar, aportando el músculo financiero necesario.

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Todos los actuales Jaguar de altas prestaciones tienen su origen en este XJR.

Jaguar tenía acceso a recursos económicos casi ilimitados, y uno de los primeros productos que decidieron desarrollar fue un sucesor para los veteranos Jaguar XJ (XJ40), lanzados en el mercado en el año 1986. En 1994 se lanzó al mercado un nuevo Jaguar XJ con código interno X300. Un coche mucho más moderno, aunque aún con ciertos lazos estructurales con el modelo al que reemplazaba. Para dar un golpe de efecto a su lanzamiento, Jaguar decidió presentarlo junto a su versión más deportiva, que fue bautizada como "Jaguar XJR".

El XJR era la respuesta a instituciones deportivas como los BMW M5, los Mercedes 500 E o los Audi 100 S4, que dominaban con puño de hierro el mercado europeo de berlinas deportivas premium. Para poder competir con ellos, Jaguar necesitaba dejar atrás su imagen conservadora y tradicional. Dejar atrás el humo de pipa, la madera y los butacones de piel, pero sin descuidar al público que aún pagaba el grueso de sus facturas. El Jaguar XJR consiguió mantener un formidable equilibrio entre deportividad contenida, prestaciones y lujo de toda la vida.

Con 5,03 metros de largo, seguía siendo una berlina realmente elegante. Un verdadero coche de representación.

No era sencillo distinguir a los XJR de otros XJ. Estéticamente se diferenciaban de otros XJ a través de una calandra de rejilla, unas llantas exclusivas de 17 pulgadas y cinco palos - inspiradas en las del XJ220, dicho sea de paso - y unos discretos emblemas. La mayor parte de cambios estaban bajo su piel. Aunque seguía siendo un coche relativamente confortable, su suspensión fue diseñada para limitar los balanceos de la carrocería. Tanto muelles como amortiguadores eran más firmes, siendo sus barras estabilizadoras más gruesas.

Bajo su larguísimo capó estaba un motor de seis cilindros en línea y cuatro litros de cubicaje. Un propulsor de cuatro válvulas por cilindro, sobrealimentado por un compresor Eaton. Gracias a ello, la potencia pasaba de los 248 CV del XJ6 atmosférico a los 326 CV del XJR. Más notables eran sus tremendos 512 Nm de par motor a solo 3.050 rpm. La potencia era transmitida al tren trasero mediante un cambio manual Getrag de cinco relaciones, pero la mayor parte de XJR equiparon un cambio automático de cuatro relaciones y convertidor de par, de origen Mercedes.

Aunque llevaba un cambio manual de serie, casi todas las unidades vendidas fueron automáticas.

Era un coche de prestaciones más que decentes: su velocidad punta estaba cifrada en 250 km/h y llegaba a los 100 km/h en solo 6,3 segundos. Su suspensión independiente y sus neumáticos de 255 mm de sección permitían que pese a sus 1.750 kilos de peso, no se intimidase ante un tramo revirado. Al mismo tiempo, no forzaba su deportividad y su habitáculo seguía siendo un lugar extremadamente refinado y tradicional - sin indicación alguna de la bomba prestacional bajo su capó. En 1997, el Jaguar XJR recibió una actualización, coincidiendo con su facelift.

En este lavado de cara (XJR X308) el motor de seis cilindros en línea fue reemplazado por un V8 de 4,0 litros, también sobrealimentado por compresor, con 375 CV de potencia. Permitía bajar de los seis segundos en el 0 a 100 km/h, pero perdía el sonido característico y el par a bajas vueltas de los XJR de seis cilindros. Sea como fuere, este motor de 4,0 litros fue la base del brillante 5.0 V8 atmosférico que Jaguar y Land Rover siguen usando a día de hoy. El XJR fue el coche que inició el prestacional presente de Jaguar, y por ello tiene una gran importancia histórica.

Jaguar ha seguido contando con versiones R del XJ hasta el presente.