El coche chino no es una amenaza del futuro, es un competidor presente y muy capaz y, mientras algunos fabricantes se niegan a ver esta realidad, marcas como Ford no esconden su preocupación al respecto. Sin embargo, la última reflexión sobre los coches chinos de Ford da para pensar, pues tiene que ver con un tipo de vehículo cada vez más popular, pero que no todas las marcas quieren… o pueden fabricar.
No es tan fácil fabricar una pick-up al nivel de la Ranger o la Hilux
El CEO de Ford, Jim Farley, es posiblemente uno de los altos ejecutivos que menos se corta a la hora de hablar de la situación actual de la industria del automóvil y los muchos desafíos a los que se está enfrentando. Uno de los más importantes, sino el que más, es el tsunami de coches chinos que está inundando el mercado con productos no sólo muy capaces, sino cargados de tecnología y a un precio de derribo.
Sobradamente conocido es además Farley por su opinión al respecto de coches como el Xiaomi SU7, un coche que él mismo ha conducido durante meses para analizarlo en detalle y conocer de primera mano su competencia, admitiendo no sólo que es un gran coche, sino advirtiendo sobre las fortalezas de la industria automovilística china y la amenaza que ello supone para el resto de fabricantes.
Pero la opinión de Farley ha cambiado recientemente. El CEO de Ford ha aprovechado su último viaje a Australia para probar la competencia directa de uno de sus lanzamientos estrella, la nueva Ford Ranger PHEV. La pick-up norteamericana es uno de los grandes referentes del mercado junto a la Toyota Hilux, descubriendo ahora un aluvión de competidores fabricados por firmas chinas que están desafiando su reinado con propuestas muy atractivas en tanto a equipamiento, diseño, tecnología y precio.
Sin embargo Farley lo tiene muy claro, pues tras probar los modelos BYD Shark 6 y GWM Cannon Alpha, ha descubierto que las pick-up chinas aún están lejos en términos de robustez, capacidad de carga y remolque, aspectos clave para alguien que se plantea la compra de una camioneta para un uso profesional o semiprofesional. Para un uso más lúdico sí admite que son grandes competidores, algo fácil de entender si observamos esa filosofía más SUV o turismo que vemos en las pick-up chinas.
Dicho todo esto, el CEO de Ford tampoco ha querido caer en la autocomplacencia, pues admite que el gran desafío de estos coches está en lo que no se ve a primera vista. Y es que tras desmontar ambas pick-up chinas para analizar cada uno de sus componentes y soluciones empleadas, lo que sigue sin entender es cómo ganan dinero fabricando estos coches, admitiendo que ahí radica la mayor fortaleza de la industria china y reavivando las sospechas sobre competencia desleal que organismos como el europeo ya han puesto en evidencia.
Fuente: Drive






