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MINI

7 MIN

Recordando al MINI Roadster, el MINI biplaza descapotable del que (casi) nadie se acuerda

Daniel Valdivielso | @valdi92 | 7 Jun 2022

El éxito de MINI es innegable a día de hoy: las sucesivas generaciones que han ido viendo la luz con el paso de los años desde su "relanzamiento" por parte de BMW han cosechado siempre abultadas cifras de ventas, ganándose una popularidad que -posiblemente- ni siquiera la propia BMW había llegado a anticipar. En la actualidad MINI comercializa la tercera generación de sus modelos compactos, pero hace un tiempo, a principios de la década pasada, MINI decidió ampliar su gama de modelos con, entre otros, un pequeño descapotable biplaza: el MINI Roadster. ¿Merece la pena interesarse por este modelo tan especial?

Si pensamos en un MINI, generalmente se nos viene a la cabeza la típica carrocería de tres puertas, compacta, con sus faros redondeados. Si además estamos imaginándonos un modelo descapotable, lo más normal es que pensemos en la típica carrocería con la gran capota de lona que cubre las cuatro plazas y que mantiene casi intacta su silueta. Sin embargo, existió -durante poco tiempo- una variante mucho más especial y exclusiva, encarnada en el MINI Roadster.

Con una carrocería de dos puertas, dos plazas y de nuevo una pequeña capota de lona, este MINI Roadster se lanzó al mercado a principios de 2012, desapareciendo a mediados de 2015 coincidiendo con la llegada de la tercera generación del MINI más moderno. Se acerca el verano, el buen tiempo ya está instalado entre nosotros...¿es interesante hacerse con un MINI Roadster? ¿Cuáles son sus puntos fuertes y dónde cojea?

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El MINI Roadster es un pequeño descapotable biplaza

El MINI Roadster se basa, como seguro que ya has adivinado, en la segunda generación del MINI del siglo XXI, cuyo código interno es R56. En el caso de este MINI Roadster, el código interno es R59, siendo único y exclusivo de esta carrocería que, como también has visto, sólo tiene dos puertas y una capota de lona. Podrías pensar que es el MINI Cabrio de toda la vida, pero nada más lejos de la realidad ya que el MINI Roadster es en realidad un pequeño biplaza con muchos detalles específicos.

Así, la portezuela del maletero es específica, así como su parabrisas, mucho más inclinado que el de los MINI más tradicionales. En el interior los cambios son menores, de forma que se mantiene el mismo salpicadero, las mismas puertas y los mismos asientos que en el resto de MINI. La capota, por su parte, es mucho más pequeña que la del MINI Cabrio tradicional, contando con accionamiento manual para la primera parte del recorrido. Como siempre dentro de la familia MINI, la capacidad de personalización era muy elevada, lo que permitía a cada cliente construirse su "propio" MINI.

Había 4 motores disponibles para el MINI Roadster

Esta versión tan especial y poco conocida del MINI se impulsaba con cuatro motores, de 122 (Cooper), 184 (Cooper S) y 211 CV (Cooper S JCW) en el caso de los gasolina y 143 CV (Cooper SD) en el caso del motor diésel. En todos los casos se asociaba de serie a una caja de cambios manual de 6 velocidades, aunque todas las versiones a excepción de la firmada por JCW podía optar a una transmisión automática de convertidor de par con 6 velocidades.

No os descubrimos el fuego si afirmamos que este MINI contaba con una dinámica de conducción sobresaliente gracias a una buena rigidez en el monocasco y sobre todo a una puesta a punto de dirección y suspensiones que buscaba la agilidad y la efectividad. El esquema de suspensiones, independientes tanto delante como detrás, hacía que la conducción del MINI Roadster resultase muy gratificante desde el punto de vista dinámico.

Quiero un MINI Roadster, ¿en qué me tengo que fijar?

Fue un coche de capricho, poco visto, con unas cifras de ventas muy reducidas. Pese a que los materiales empleados en su construcción eran aparentemente buenos, la realidad es que los MINI R56 y sus parientes (entre los que se encuentran estos R59) no han envejecido especialmente bien en cuanto a solidez en el habitáculo, de manera que es bastante habitual encontrar algún que otro grillo y ruido parásito en su interior. No debe preocuparte, y por contra encontrarás, por ejemplo, un cuero de muy buena calidad y molduras decorativas que podían ser de aluminio, fibra de carbono o madera reales.

Sí te recomendamos que prestes atención al estado de las gomas de parabrisas, puertas y capota, comprobando su estanqueidad y su correcto sellado para evitar que el agua y el aire se filtren por donde no deben.

A nivel de chasis tampoco existen grandes defectos, de forma que los elementos estructurales del vehículo han soportado bien el paso del tiempo y es extraño encontrarse holguras, descuelgues o partes metálicas deterioradas. Eso sí, asegúrate de que, por ejemplo, los casquillos, rótulas y silentblocks de dirección y suspensión se encuentran en buen estado ya que algunos, como por ejemplo los silentblocks del brazo inferior de suspensión delantero, resultan verdaderamente "latosos" de sustituir.

En cuanto a los motores, es posiblemente aquí donde se encuentre el punto más conflictivo de esta generación de MINI. El MINI Roadster equipaba motores N16 y N18 de gasolina, así como N47 en diésel. Los motores de gasolina se desarrollaron conjuntamente con PSA, mientras que el motor diésel es desarrollo propio de BMW. En el terreno diésel el punto débil de la familia N47 se encontraba en la distribución por cadena, de manera que deberías asegurarte de que la cadena ha sido sustituida junto con sus patines y tensores.

En los motores de gasolina, pese a ser ya evoluciones de los primigenios N12 y N14 (bastante poco fiables y frágiles tal y como se ha demostrado con el paso del tiempo) y haber corregido parte de sus errores, la realidad es que tanto el N16 (motor 1.6 atmosférico de 122 CV correspondiente al Cooper) como el motor N18 (unidades de 184 y 211 CV correspondientes a los Cooper S y JCW) necesitan de ciertos cuidados y atenciones.

De esta manera, conviene revisar el consumo de aceite, ya que son motores que tienden a consumir aceite con el paso del tiempo, siendo su punto débil los retenes de las válvulas, que con el paso del tiempo se endurecían y permitían un paso excesivo de aceite a las cámaras de combustión. Además, el sistema de distribución por cadena puede llegar a fallar debido al desgaste prematuro de uno de los tensores, de forma que debes valorar si el sistema de distribución ha sido convenientemente mantenido.

Por otro lado, las variantes N18 (Cooper S y JCW) son tendentes también a mostrar problemas de inyección debido a una bomba de combustible de alta presión que no es todo lo resistente que debería.

Quedan pocas unidades del MINI Roadster

Es bastante complicado hacerse con una unidad de MINI Roadster por la sencilla razón de que se fabricaron y comercializaron en mucha menor medida que su hermano Cabrio tradicional. Por eso, si estás buscando una unidad deberás armarte de paciencia. En un mercado de segunda mano que está completamente revolucionado,. el MINI Roadster ha soportado bastante bien el paso del tiempo y su consiguiente depreciación

Por eso, el precio medio de este modelo en el mercado de segunda mano arranca en los 13-14.000€, una cifra ciertamente elevada pero que, por otro lado, responde también al hecho de que, al ser un modelo mucho más "de nicho" y de capricho que el resto de versiones de esta generación de MINI, suelen contar con un kilometraje muy reducido que rara vez supera los 100.000 km.

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