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Legislación

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Hasta 3.000 euros de multa, por un descuido (o tacañería): la sanción menos conocida de la DGT

Javier López | @jlopezbryan96 | 9 Nov 2021
Velocimetro Diesel Gasolina Emisiones 2035 Union Europea
Velocimetro Diesel Gasolina Emisiones 2035 Union Europea

Los importunos en carretera pueden darse, generando situaciones desagradables y que ningún conductor en su sano juicio querría afrontar. Sin embargo, no siempre tiene porque aparecer este escenario por elementos externos que escapan de nuestro control, ya que muchas veces es nuestra propia irresponsabilidad o ese carente sentido común los que se encargan de gestar momentos cuanto menos peligrosos. Un claro ejemplo es el resultado de ser descuidado o, directamente, un tacaño, ya que la DGT nos puede sancionar con hasta 3.000 euros de multa si nos quedamos tirados con el depósito vacío y te explicamos por qué.

Pensémoslo por un momento: bien es cierto que el precio del combustible en la actualidad está por las nubes y que a todos nos gusta ahorrarnos algún que otro euro a la hora de repostar pero, ¿tanto como para que nos quedemos tirados sin gasolina? Eso es una irresponsabilidad pura y dura ante los ojos de cualquier agente de la ley y ante el propio código de circulación, motivo por el que se castiga de manera tan severa.

La cuantiosa multa que puede acarrear quedarnos tirados sin gasolina

Apurar el tanque hasta la reserva es jugársela mucho, ya que no solo es la multa a la que podemos enfrentarnos, sino el trasiego que implica esta situación y el peligro que conlleva tanto para nosotros como para otros conductores. Si nos quedamos sin combustible antes de llegar a la gasolinera más cercana, el coche se apagará y nos quedaremos sin acceso a los mandos básicos, pudiendo movernos únicamente -y de forma irresponsable y desaconsejable- por inercia.

De suceder esto y no poder estacionar en un punto cercano que no implique riesgos para los demás usuarios de la vía, no solo estaremos exponiéndonos a sufrir un accidente, sino también a recibir una multa de 200 euros por quedarnos sin gasolina y por parar el coche de manera inadecuada. Además, también debemos tener en cuenta las consecuencias mecánicas que dicha situación puede suponer.

Y es que, al no haber combustible en el tanque, este no se lubrica y no hay gasolina o diésel que actúe como líquido refrigerante. Si se diese esta situación, este podría sobrecalentarse y fallar, además de que el resto del sistema encargado de inyectar combustible estaría comprometido al poder sufrir una obstrucción. Esto se debería a la acumulación de impurezas que se produce en los depósitos de combustible con el paso del tiempo.

Quedarse sin combustible podría implicar una multa de hasta 3.000 euros

Pero no queda ahí la cosa, ya que, además de poder recibir una multa de 200 euros y de que nuestro coche padezca averías, podríamos afrontar una sanción de 3.000 euros. Resulta inverosímil para muchos conductores pagar esta elevada cantidad de dinero por algo aparentemente secundario, pero lo cierto es que es una de las sanciones más duras y desconocidas por parte de la DGT.

Esta multa podría llegar a nuestro haber en caso de dejar el coche mal estacionado en la vía y decidir acudir a pie a la gasolinera más cercana para abastecernos con combustible. Si transportamos gasolina en una garrafa no homologada -que por cierto, las venden en las propias gasolineras- y nos ve un agente de la ley transportando así un líquido inflamable, la cuantía de la multa asciende hasta 3.000 euros por transportar líquidos peligrosos, así como abandonar nuestro vehículo en una vía no habilitada para ello.