A todo el mundo le gustaría tener un aire más limpio (o eso creo), pero nadie quiere tener coches menos potentes. La normativa de emisiones Euro 7 plantea ese dilema y, aunque finalmente no será tan dura como pretendía ser, está haciendo que algunos motores de combustión homologuen menos potencia que antes.
El último caso lo tenemos con el motor V8 de 4.4 litros del BMW M5 y del BMW XM, que ha perdido 41 caballos para poder cumplir las normativas. Eso sí, seguirán teniendo potencia de sobra para dejarte pegado al asiento como si no hubiera un mañana, porque la potencia total del coche no ha cambiado.
BMW ha hecho cambios en el motor S68, entre ellos el tratamiento de los gases de escape, ajustes en el software de control del motor y la adopción del ciclo de combustión Miller. En comparación con el ciclo Otto, más convencional, el Miller mejora la eficiencia al mantener las válvulas de admisión abiertas durante más tiempo para acortar ligeramente la carrera de compresión.
Eso permite mejorar un poco los datos de emisiones en homologación, pero tiene otra consecuencia. La potencia del V8 biturbo ha pasado de 585 CV a 544 CV. Sin embargo, el cliente no lo va a notar: la potencia total del sistema híbrido enchufable del M5 se mantiene en 727 CV. El XM Label también se queda igual que antes, con los mismos 748 CV.
Lo que ha perdido el motor de combustión se compensa mediante software toqueteando la entrega de potencia de la parte eléctrica y ajustando el pico de potencia del sistema híbrido para que, al final, la potencia máxima combinada sea la misma. Lo que no sabemos es si hay cambios a nivel de prestaciones. Hasta ahora, el M5 pre-Euro 7 hacía el 0-100 km/h en 3,4 segundos, y el XM Label, más potente pero también más pesado, en 3,6. Cifras espectaculares teniendo en cuenta su enorme sobrepeso.
¿Pero qué ha cambiado en la normativa? Realmente, en cuanto a límites máximos casi nada. Los límites de óxidos de nitrógeno se mantienen igual, aunque se exigen menos partículas PM. Pero con las nuevas normas, los vehículos se someten a pruebas en un rango de temperaturas más amplio y deben conseguir emisiones bajas durante un período de tiempo más prolongado.
También le ha pasado a coches más terrenales, por ejemplo el Kia Niro. Hasta 2024, el Niro híbrido enchufable daba 183 CV de potencia total, pero ahora se queda en 171 CV siendo el mismo modelo y el mismo motor. El motor de gasolina pasó de 105 caballos a 93, pero en este caso, la potencia combinada también bajó. El híbrido normal también ha perdido algo, pasando de 141 a 129 CV.
El Hyundai Tucson es otra víctima del sistema. Quizá te hayas fijado en que antes declaraba 230 CV y ahora 215, quince caballos que se han perdido por el camino por un reajuste para cumplir, en su caso, con la Euro 6e.
Aunque los legisladores de la UE suavizaron las normas de emisiones Euro 7 tras la presión ejercida por los fabricantes de automóviles, estas siguen siendo más estrictas que los requisitos de la norma 6e. Las emisiones de partículas de los frenos y los neumáticos también se someten a pruebas por primera vez.
Fotos del BMW M5
Fotos del BMW M5 Touring







