Prueba MINI Cooper S: ¿Cómo un Cooper S con accesorios puede convencerte más que un JCW?

 |  @ClaveroD  | 

¿Es necesario llegar a un MINI John Cooper Works para tener el mejor MINI en sensaciones y personalidad? Esta es la pregunta que esconde esta prueba donde nos ponemos a los mandos de un MINI Cooper S muy especial, tan especial como el catálogo de MINI puede llegar a convertirlo y es que cuando se trata de adquirir un coche verdaderamente único, pocas marcas mejor que MINI son capaces de ofrecer tanta capacidad de diferenciación. Diseño, equipamiento, prestaciones, todo puede ser modificado a través del extenso catálogo de MINI, así que descubramos cuál puede ser el resultado si nos dejamos llevar.

Dejarse seducir por el catálogo de accesorios puede tener mucho sentido para crear un MINI realmente único, aunque obviamente habrá que pagarlo

Lo primero que debo contaros es que antes de escribir estas lineas he probado toda la gama más deportiva de MINI, incluyendo además varias carrocerías para hilar fino en mis sensaciones. De este modo los Cooper S y John Cooper Works son sin lugar a dudas las versiones en las que has de fijarte si quieres llevar a tu garaje un juguete para adultos. MINI nos tiene acostumbrados a muy buenas puesta a punto en todas sus versiones, pero si buscamos verdadera deportividad, es en esos dos acabados donde tendrás que centrarte.

Pero en MINI creen, y mucho, en todo cuanto supone la personalización de los automóviles, motivo por el que se ha convertido en una de las marcas que mayores posibilidades ofrece en materia de personalización para diseño, equipamiento y técnica. Hablar de posibilidades infinitas quizás sea exagerado, pero si hay un fabricante que se acerca a ese nivel es MINI. Por ello, en ese dilema entre Cooper S y John Cooper Works nosotros te traemos hoy una tercera posibilidad que muy posiblemente pueda llegar a convencerte.

La gama MINI Cooper S arranca en 28.000 euros, mientras que el MINI John Cooper Works arranca en 33.300 euros. Esta diferencia de precio de 5.300 euros supone hacerse con vehículos cuyas características y prestaciones difieren de forma considerable, encontrando por ejemplo como a pesar de compartir el mismo propulsor 2.0 Twin-Power Turbo, el Cooper S desarrolla 192 CV y el John Cooper Works alcanza los 231 CV. Y los cambios no se quedan ahí.

¿Qué pasa con aquellos que buscan algo más que un Cooper S pero recelan de llegar al nivel del John Cooper Works? Es justo ahí donde entra en juego el catálogo de accesorios, tanto de MINI, como de John Cooper Works. Esta tercera posibilidad de compra es la que puede destaparse como la más interesante ya que puedes diseñar el propio carácter de tu coche con, por ejemplo, un kit de frenos y motor mejorado, pero manteniendo una suspensión más confortable y una estética no tan radical como la del John Cooper Works.

Nuestra unidad de pruebas lucía casi la práctica totalidad del catálogo de accesorios, algo lógico ya que este coche pretende ser un escaparate de posibilidades, sin embargo hay que leer entre líneas para entender que la lógica es precisamente poder escoger lo que se necesite de entre todo lo ofertado. Este MINI Cooper S instalaba por ejemplo el kit de potenciación JCW por valor de 2.190 euros que introduce una nueva gestión del motor con 211 CV y 300 Nm, que además añade un escape acabado en fibra de carbono con control remoto vía Bluetooth con uno de los sonidos más racing que hayas visto en un coche de calle. También instala el paquete aerodinámico exterior que afecta a toda la carrocería por valor de 989 euros. Añade la toma frontal en carbono por 270 euros, el juego de franjas y vinilos para techo, capó, retrovisores y salidas de aire lateral por 494 euros, los faros antiniebla de alta intensidad por 698 euros, el sistema MINI Head-Up Display por 618 euros, el conjunto de frenos deportivos firmados por Brembo por 1.660 euros y las llantas MINI Challenge por 2.466 euros.

Un buen catálogo de chuches que hace que nuestro MINI Cooper S pase de los 28.000 euros a más de 37.000, con un rendimiento muy cercano al John Cooper Works, pero con una estética que deja claro que ni es un Cooper S, ni tampoco un JCW. Aún así, tal y como íbamos diciendo, el objetivo de esta prueba no es convencerte de que dotar a tu Cooper S de todo el catálogo de accesorios es la mejor opción, personalmente creo que es algo que tampoco tiene sentido, la idea es aprovechar de sus posibilidades para configurar tu coche ideal sin tener que encasillarte en versiones cerradas.

Tras probar los Cooper S, John Cooper Works y este Cooper S plagado de accesorios, tengo muy claro que mi opción ideal será el último, aunque sin llegar a ese despliegue de añadidos con el correspondiente aumento de tarifa. Puestos a diseñar un deportivo de uso diario, la optimización de motor y frenos me parece más que recomendable para tener ese plus extra cuando sea necesario, sin embargo me gusta la configuración de suspensión y dirección que trae de serie el Cooper S muy por delante de la del John Cooper Works. El balance de confort/estabilidad es mejor en el Cooper S, algo que se agradece en viajes largos o uso en ciudad sin significar por ello que pierda aplomo, en el Cooper S ya nos encontramos un tarado más bien tirando a firme.

Por otro lado aunque no menos importante, el escape opcional incluido en el kit de motor me resultó una delicia, al igual que sus faros adicionales LED. Este “kit” ideado por mí supondría añadir un plus de algo más de 4.500 euros a la factura final de un Cooper S, quedando cerca del precio del MINI JCW, pero con una puesta a punto totalmente diferente y un diseño exterior menos llamativo. A nivel de equipamiento y carrocería sería cuestión de gustos, algo que se traduce en que sea cual sea tu punto de partida tendrás que pasar por los pagos extra en ambas variantes, tanto más cuantos más detalles y diferenciación pretendas alcanzar.

Si estás buscando hacerte con un MINI deportivo y personalizado, dejarse llevar por el catálogo de accesorios puede ser una buena idea siempre y cuando tengamos en cuenta los sobrecostes que implica. Si por contra buscas la deportividad pura y dura, no lo dudes y da el salto al John Cooper Works.

Lee a continuación: Garaje Diariomotor: festín de accesorios y botón “diabólico” en el MINI Cooper S que estamos probando

  • Paco Tce

    No me gastaría 32.000€ en un Mini, prefiero ser cabeza de ratón que cola de león, por ese dinero me quedo antes con un generalista como puede ser un 370z, 124 spyder, Mx5 2.0, un Focus ST… En este caso si tuviera que tirarme a un Premium “pequeño” precio sería un Audi S1, más potente, con más velocidad punta, mejor 0-100km/h y con tracción total

    • ETIMEI

      No eres el target al que se dirige este tipo de vehículos, somos lo que tenemos un mini cooper s para el dia a dia y un juguete mayor para el fin de semana. BMW RULES AND MINI RULES…