Skoda es una de las marcas que están haciendo las cosas bien hoy día. Sus coches son bonitos y tienen un equilibrio entre precio, calidad y prestaciones bastante decente.
Han llegado al punto en que el Skoda Octavia sea una berlina top, pero hubo un día en que la marca soñó con que esa berlina fuera un precioso cupé. ¡Esta es la historia del Skoda Tudor Concept!
Fotos Skoda Tudor
Un Skoda Superb modificado y un vistazo al futuro, pensando en el pasado
En 2002, Skoda ya tenía el Superb de primera generación en el mercado. Entonces propusieron un ejercicio de diseño que adelantaba la estética del próximo Octavia y encalabrinaba a todo el que se pasara por su presentación en el Salón de Ginebra aquel mismo año.
Aunque pareciese un Octavia cupé, empleaba la plataforma del Superb. La marca lo hacía rescatando el Tudor, un sedán de dos puertas que se fabricó tras la Segunda Guerra Mundial. Con él intentaron mostrar que podían hacer un coche con gran presencia y un diseño que evocaba deportividad sin alejarse de su característica sobriedad alemana.
Fotos Skoda Octavia y Superb
Especificaciones del Skoda Tudor Concept
El prototipo tenía suspensión rebajada y un chasis más enfocado a la deportividad. El motor elegido fue el v6 de 2.771 centímetros cúbicos y 190 CV. Era el más potente disponible por aquel entonces en la gama Superb y permitía firmar el 0 a 100 km/h en unos 8 segundos y alcanzar los 237 km/h.
Estas prestaciones habrían variado con el tiempo. Puede que aparecieran modelos económicos con motorizaciones menos brillantes y otras más radicales y caras. El caso es que Skoda decidió esconder su creación y olvidarse de los cupés, llevándose todas estas posibilidades por el camino.
Un cupé fiable y asequible que muchos habrían querido tener
En un mundo donde las marcas de coches sacaban cada vez menos carrocerías de dos puertas, el Tudor habría sido uno de esos «niños bonitos» que se habrían revalorizado con el tiempo.
Habría sido un coche asequible dentro de lo que es un coche de esta gama, pues el Supeb de primera generación costaba entre los 21.990€ y 34.890€. El Octavia, por su lado, rondaba entre los 17.300€ y 29.660€ dependiendo de versión.
Solo imagina un Tudor hecho con la actual estética que tiene la marca, empleando la plataforma del Octavia y teniendo en cuenta que ahora hay versiones con tracción en las cuatro ruedas.
Así imaginamos un Skoda Tudor en 2026
Fotos Skoda Tudor
Fotos Skoda Octavia y Superb







