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Suscripción y coches: ¿por qué pagaremos 2 veces por el mismo equipamiento?

David Clavero | @ClaveroD | 7 Ago 2021
Mercedes Eq, Eqs 580 4matic Mercedes Eq, Eqs 580 4matic
Mercedes Eq, Eqs 580 4matic Mercedes Eq, Eqs 580 4matic

Una nueva forma de comprar coches está llegando en estos momentos al mercado. Una idea donde el actual concepto de propiedad desaparece, dando paso a un modelo de pago bajo suscripción si queremos disfrutar de ciertos servicios o funciones de nuestro automóvil. La idea detrás de esta moda es sencilla, pues los fabricantes de coches quieren integrar el modelo de negocio de plataformas como Amazon, Netflix o Google en el mundo del automóvil. Sin embargo, en este análisis en vídeo de hoy vamos a descubrir la realidad de este cambio de modelo de negocio, y sobre todo por qué es una estrategia más que cuestionable donde los clientes ganamos muy poco y podemos perder mucho.

¿Qué es el equipamiento bajo suscripción?

Empecemos por el principio, ¿Qué significa que un coche tenga equipamiento bajo suscripción?

Hasta ahora, cuando nos compramos un coche, lo hacemos con un equipamiento incluido desde fábrica, ya sea de serie u opcional. Hablamos de un equipamiento que afecta a sistemas de seguridad, tecnología, prestaciones, etc. Una vez es fabricado ese coche, ese equipamiento que hemos seleccionado permanecerá con él toda la vida, no pudiendo ampliar o mejorar ese equipamiento salvo casos muy puntuales.

Si por ejemplo nos compramos un coche básico, un acceso de gama, ese coche jamas podremos convertirlo en la versión tope de gama dotada de la mejor tecnología y prestaciones.

Pues bien, las marcas de coches prometen acabar con esto gracias al modelo de suscripción. Ellos fabrican un coche único a nivel de hardware, donde se integra lo último y mejor del mercado en ese momento, pero a la hora de comercializarlo, el cliente final primero tendrá que pagar un importe de compra, y segundo, una cuota mensual para poder disfrutar de todas las posibilidades que puede ofrecer el coche.

¿Qué pasa si no pagas esa cuota se suscripción? Pues que el fabricante bloqueará el equipamiento de forma remota actuando sobre el software del coche, y aunque tu coche esté técnicamente preparado para ofrecer mejores prestaciones, conducir por sí solo o ser incluso más seguro, si no pagas la suscripción, te quedas sin esos extras.

Se acabaron los coches obsoletos nada más salir de fábrica

En resumidas cuentas, un coche básico y uno full-equipe serán idénticos a nivel de hardware, pero solo quien pueda o quiera pagar la suscripción, disfrutará de todo el potencial del coche.

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¿Qué marcas están apostando por esta fórmula?

Desde hace años la industria del automóvil está buscando fórmulas para seguir el ritmo de la electrónica de consumo, es decir: el mercado de smartphones, tablets, televisiones, PCs, etc. La vida de estos dispositivos ronda los 2 años de media antes de ser totalmente superados por versiones mucho más potentes, eficientes y capaces de sí mismos. En comparación, un automóvil tiene una vida media como producto de 7 u 8 años, pero su gran problema ha estado siempre en la imposibilidad de ser actualizados o mejorados con el paso del tiempo, estando condenados a quedarse obsoletos nada más son fabricados.

En estos momentos firmas como Mercedes, Audi, Tesla, BMW, Cadillac, Volvo o Volkswagen ya ofrecen, o pretenden ofrecer, el equipamiento bajo suscripción en sus coches. Desde Audi ofreciendo unos faros Matrix LED cuya mejor visión solo es accesible mediante este pago mensual, hasta Mercedes limitando el giro del eje trasero del nuevo EQS si no pasamos por caja o Cadillac obligando a una cuota para disfrutar de su sistema Super Cruise de conducción semiautónoma. Y no penséis que hablamos de cuotas asequibles, pues la suscripción del eje trasero direccional completo del Mercedes EQS rondará los 480 euros al año.

Tendremos que pasar 2 veces por caja, en el momento de compra, y cada mes/año si queremos disfrutar de todo cuanto ofrece nuestro coche

Además, ya os adelantamos que esto es solo el principio, pues si bien ahora son los fabricantes premium los que están probando está fórmula a modo experimental en sus coches más caros y aspiracionales, el salto al mercado generalista es inminente con una Volkswagen que pretende llevar la suscripción de equipamiento al grueso de sus eléctricos.

Ventajas e inconvenientes

A Favor:

Adiós limitaciones:
En primer lugar, ahora un coche básico podrá dejar de serlo si sí propietario quiere. Parece una tontería, pero no lo es, pues puede que ese coche que compramos por ser asequible, podamos convertirlo en tope de gama cuando queramos.

Mejoras constantes:
Junto a la idea de suscripción, los fabricantes añaden el concepto de actualización constante, lo cual significa que estos equipamientos pueden seguir mejorando y ampliando sus funciones con el paso del tiempo gracias a actualizaciones remotas de software. Eso sí, ningún fabricante asegura por ahora durante cuánto tiempo seguirá actualizando sus coches.

Equipamiento solo cuando lo necesites:
Quizá sea esta la mayor ventaja del modelo de suscripción, por lo menos en la teoría, pues el pago por uso nos permite adaptar nuestro coche a nuestras necesidades reales. Si muy rara vez usamos la máxima autonomía, sus mejores prestaciones o la conducción autónoma de nuestro coche, por qué no ahorrarnos ese equipamiento y pagarlo solo cuando lo vayamos a necesitar.

En contra:

Encarecimiento de los coches:
Digan lo que digan, paguemos o no esa cuota de suscripción, en el precio de compra del vehículo ya estará reflejado el coste de diseño, desarrollo y fabricación de todo lo que lleve instalado nuestro coche. Por lo que a fin de cuentas, nuestro futuro coche tendrá un precio de compra más elevado al instalar soluciones y tecnologías que son más costosas, las usemos, o no.

Desarrollo incompleto:
Bajo la promesa de continua actualización de software, ya estamos viendo que muchos automóviles llegan al mercado con asistencias a la conducción y sistemas de infoentretenimiento con importantes fallos o funciones capadas por culpa de un desarrollo incompleto o fallido. Las averías en este sentido no paran de crecer, al igual que la carga tecnológica de los coches, por lo que confiar la fiabilidad a un compromiso de actualización no resulta demasiado alentador.

Más vulnerables:
¿Es seguro dejarlo todo en manos del software? La vulnerabilidad de los coches en materia de conectividad, privacidad y sistemas de conducción está en tela de juicio, pues ya se ha demostrado en diferentes ocasiones que el acceso remoto a los vehículos puede ser muy sencillo. Esto no solo permite que alguien pueda manipular nuestro coche, sino sabotearlo o conseguir acceso a nuestra información más íntima.

Pérdida de diferenciación:
La idea fabricar coches, todos iguales a nivel de plataforma, donde la distinción estará precisamente en el equipamiento que pagaremos de forma adicional, también provoca una pérdida de la diferenciación entre modelos y marcas. El beneficio para los fabricantes resulta bastante obvio en este sentido, consiguiendo así reducir al máximo los costes y asegurando al mismo tiempo mayores beneficios en la compra, además del extra en forma de pago mensual.

Seguridad previo pago:
¿Es ético que un coche capaz de ser muy seguro ante un accidente, lo sea menos porque su propietario no quiera o pueda pagar la suscripción? ¿Debe un fabricante de coches poner precio a la máxima seguridad? Importante dilema el que plantea esta nueva forma de entender el automóvil

Nuestra opinión sobre la suscripción de equipamiento

En definitiva, y nos guste o no, el equipamiento bajo suscripción ha llegado al mundo del automóvil con la intención de quedarse. En Diariomotor tenemos sentimientos encontrados al respecto, aunque si analizamos profundamente las ventajas e inconvenientes, es difícil que la balanza no caiga del lado negativo.

La idea de que un coche fabricado no esté obligado a quedarse obsoleto es una gran noticia, al igual que lo es la capacidad para actualizar, mejorar e incluso ampliar su equipamiento con el paso de los años. Sin embargo, el obligado aumento de coste de uso, la excesiva digitalización y el compromiso en fiabilidad, nos hacen tener bastantes recelos ante esta nueva forma de comprar coches.

Dicho lo cual, tendrá que ser el mercado el que decida si el equipamiento bajo suscripción tiene recorrido, por lo menos tal y como se está planteando a día de hoy. Por ahora, bastantes marcas premium lo están intentando, aunque el recibimiento no está siendo demasiado caluroso. Que tomen nota.