Tesla pone fin a dos de sus modelos más icónicos. La compañía dejará de producir los Tesla Model S y Model X como parte de una reorientación estratégica hacia la inteligencia artificial y la robótica. El propio Elon Musk lo anunció durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025 y después la compañía lo publicó en su perfil oficial de X.
Tras lanzar un primer globo sonda con el Tesla Roadster de primera generación, y antes de conquistar los mercados de todo el mundo con el Model 3, el Model S fue el coche con el que Tesla se dio realmente a conocer. Una berlina tan atemporal que ha estado catorce años prácticamente sin cambios estéticos. Pero ahora Tesla tiene otros planes.
Tesla dejará de fabricarlos en el segundo trimestre de 2026
Desde su lanzamiento en 2012 (Model S) y 2015 (Model X), ambos modelos han simbolizado la ambición de Tesla de liderar el cambio hacia la electrificación en segmentos premium. Durante años marcaron la pauta en prestaciones y autonomía… Y también en extravagancia. Que se lo digan al Model X con sus puertas traseras tipo alas de gaviota, al volante tipo yugo -que acabó siendo un fracaso estrepitoso- o a las versiones Plaid con más de 1.000 caballos…
Los Model S y Model X suponen una proporción ínfima de las ventas de Tesla (apenas el 1-2 por ciento), pero ahora, además, hay otro factor en juego: Tesla necesita espacio en la fábrica pero no para un nuevo coche, sino ¡para hacer robots! La gran apuesta de Tesla para su nueva etapa.
Tesla hará un «reset» industrial y pasará de coches a robots
En la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, Tesla dejó claro que la planta de Fremont (California) —donde se fabrican ambos modelos— se transformará para producir el robot humanoide Optimus. Además, es previsible que también fabriquen allí vehículos autónomos sin conductor como el Cybercab, e incluso otros productos ligados a la inteligencia artificial.
La apuesta es ambiciosa: aunque empezarán poco a poco, Tesla prevé una capacidad de producción de hasta un millón de unidades de Optimus al año, con planes de incrementar progresivamente los recursos en IA y hardware avanzado. Y a eso hay que añadir la producción de sus taxis autónomos.
Es un punto de inflexión estratégico: el fabricante norteamericano ha optado por aparcar (al menos en parte) sus coches eléctricos para volcarse en una visión que va mucho más allá del vehículo tradicional. Musk no quiere que Tesla sea solamente un fabricante de automóviles, sino una empresa de «IA física». Y en este nuevo enfoque entran en juego inversiones millonarias en chips, capacidades de conducción autónoma y producción de robots humanoides.
¿Qué pasará con su negocio automotriz?
Evidentemente, Tesla seguirá vendiendo coches. De hecho, seguirá vendiendo sus modelos más exitosos, el Model 3 y el Model Y. Son los dos coches eléctricos que han levantado la compañía y los que, a día de hoy, incluso con caídas importantes en algunos mercados, siguen generando pingües beneficios. No en vano, siguen siendo los eléctricos más vendidos del mundo.
Queda por ver si la apuesta de Tesla por los datos y la IA, la conducción autónoma completa y productos menos convencionales como los robots Optimus dará frutos a medio plazo, y sobre todo cómo afectará al tejido industrial del automóvil, que sigue siendo su pilar principal… Al menos por ahora.
Fotos del Tesla Model S 2026
Fotos del Tesla Model X 2026
Fotos del Tesla Cybercab







