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Tesla

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Tesla vuelve a liarla y pone fin a los volantes circulares, ¿por qué?

David Villarreal | @davidvillarreal | 28 Ene 2021
Tesla Volante Model S 2021 04
Tesla Volante Model S 2021 04

Tesla sigue sorprendiéndonos y, por qué no decirlo, liándola, transgrediendo, rompiendo con muchos dogmas asentados en la industria durante décadas, e incluso más de un siglo. A menudo me pregunto hasta qué punto el efectismo gana la partida al pragmatismo que, en apariencia, motiva las decisiones de Elon Musk y los suyos. Pero lo que no admite discusión es que Tesla está consiguiendo que nos replanteemos muchos aspectos de la automoción, incluso el sentido de utilizar volantes circulares. ¿Por qué no conducir con un joystick? ¿Y por qué no una suerte de volante rectangular, más parecido a los cuernos de mando de una aeronave?

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Tesla pone fin a los volantes circulares

Con nocturnidad y alevosía Tesla nos desvelaba el nuevo Model S, del que ya rendíamos cuentas con el análisis de mi compañero David Clavero. De entre todas las novedades e imágenes del nuevo Tesla Model S sorprende, poderosamente, una disposición del puesto de conducción que, de nuevo, está dominado por una enorme pantalla central sobre el salpicadero y, hete aquí la gran novedad, un sistema de mandos que prescinde de un volante circular, un volante al uso.

Tesla nos cuenta que han optado por un puesto de mandos sin palancas, minimalista, para que nos "concentremos en la conducción". ¿Pero de verdad es ese el objetivo de Tesla prescindiendo de un volante circular?

Tesla asegura que su objetivo es ofrecer un puesto de conducción minimalista, para que su cliente se concentre en la conducción

Lo creas o no, hubo un tiempo en que los automóviles no tenían volante. Aquellos automóviles empleaban un sistema de control de dirección más parecido a un joystick. Los avances tecnológicos, el desarrollo de automóviles cada vez más rápidos y, por ende, la necesidad del conductor de manejar el vehículo con mayor precisión y mejores tiempos de reacción, así como el nacimiento de la competición automovilística, confluyeron para que el volante se convirtiera en la solución ideal para manejar un automóvil resistiendo, con muy pocos cambios, hasta nuestros días.

Un vistazo inicial al nuevo volante que Tesla introduce en el Model S nos lleva a cuestionarnos su practicidad.

¿Cómo podremos abordar ciertas maniobras en carretera, una curva cerrada, o una rotonda? ¿Cómo debe ser aparcar empleando un volante como este? ¿De verdad Tesla quiere que el usuario, ya no conductor, aparque manualmente su Model S?

Tras la idea de volante que acaba de presentar Tesla en su renovado Model S se esconde algo más que un intento por dotar a su coche de una apariencia más tecnológica. Tesla está preparándose, muy probablemente, para un futuro en el que sus coches no dispongan de volante, por lejano que para muchos, entre los que me incluyo, pueda estar ese escenario.

Imaginándome a los mandos de este nuevo Tesla Model S pienso, por ejemplo, en otras soluciones alternativas como las utilizadas por Peugeot en la última década. A pesar de que la idea de puesto de conducción de Peugeot, con un volante pequeño y achatado por abajo, y por arriba, para mí siempre ha resultado cómoda y agradable, tras un mínimo período de adaptación, sé de buena tinta de que algunos de mis compañeros no se han adaptado a este sistema tan rápido como yo. Las maniobras que plantean más problemas con un volante achatado por arriba y por abajo suelen darse en giros muy cerrados o a la hora de aparcar. Podemos imaginar que con un volante como el del nuevo Tesla Model S la situación se complicará aún más.

Lo único que se nos ocurre, por lo tanto, para que Tesla apueste por esta idea tan atrevida, es que quieren que sus clientes deleguen en la tecnología del coche para llevar a cabo maniobras como el aparcamiento y, lo que es aún más importante, que consideran que sus clientes ya están adoptando estas tecnologías y utilizando las maniobras automatizadas para aparcar o circular por carretera.

La única explicación que se nos ocurre es que Tesla persigue que su cliente delegue cada vez más tareas en su tecnología Autopilot y deje de ser un conductor, para convertirse en mero pasajero

Nuestra duda, por otro lado, es hasta qué punto podremos adquirir un Tesla Model S con un volante como este. Y es que más allá de lo cómodo, o práctico, que nos pueda resultar, habrá que ver detenidamente en qué punto un sistema de mandos para el automóvil como este cumple con las normativas que rigen en mercados como el europeo y el estadounidense.

Más imágenes del nuevo Tesla Model S 2021: