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Por qué suena así la marcha atrás de los coches

David Clavero | @ClaveroD | 15 Feb 2021
Caja Cambios Transmision Engranajes 0221 02
Caja Cambios Transmision Engranajes 0221 02

Las transnmisiones o cajas de cambio han avanzado mucho, muchísimo de hecho, a lo largo de los años, sin embargo todavía hoy es habitual escuchar en ellas un sonido agudo de molinillo que se genera al hacer uso de la marcha atrás. Este sonido es sumamente característico al engranar la reversa o marcha atrás, haciendo que sea perfectamente audible el circular en sentido contrario con nuestro coche. Pero... ¿Por qué suena así la marcha atrás de nuestro coche? ¿Por qué ese sonido no lo generan el resto de relaciones del cambio? ¿Se puede evitar ese ruido tan característico?

Para entender qué sucede en una caja de cambios cuando introducimos la marcha atrás, lo primero que debemos hacer es meternos en el interior de una transmisión y descubrir cómo se produce la desmultiplicación entre el giro del cigüeñal y la salida del cambio hacia el diferencial y de ahí hacia las ruedas. El cambio de relaciones es un punto vital del grupo motopropulsor en el caso de los motores de combustión interna, ya que ahí es donde se producen las desmultiplicaciones necesarias para llevar a la rueda el par necesario para conseguir aceleración y velocidad con diferentes regímenes de motor. Aún así, la gran complejidad de las cajas de cambio reside en las relaciones que se introducen para el avance natural del vehículo, hacia adelante, empleando una única relación fija para la marcha atrás, pues no deja de ser una relación usada únicamente en maniobras, a muy baja velocidad y por cortos periodos de tiempo.

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La marcha atrás es una relación diseñada única y exclusivamente para realizar maniobras a baja velocidad, de ahí que su sentido sea muy diferente al del resto de relaciones. Para empezar, la gran diferencia entre la marcha atrás y el resto de relaciones es que los fabricantes ahorran todo lo posible en su diseño y desempeño, algo que nos lleva a la forma en la que se concibe la marcha atrás. Por norma general la relación de marcha atrás se consigue empleando engranajes de dientes rectos, y en muchos casos sin tan siquiera usar sincronizadores dado su uso para muy bajas velocidades. Esta gran simplificación en el mecanismo que da vida a la reversa o marcha atrás es lo que provoca que, en algunos vehículos, si no insertamos esta relación totalmente detenidos, no solo provoque que nos cueste insertarla, sino que se acompañe de una inserción brusca y poco agradable que comunmente denominados como "rascar".

Este diseño de engranajes de dientes rectos, es el gran culpable del sonido agudo de la marcha atrás, ya que la la forma en la que se transmite el par entre dientes es la que genera esa melodía tan característica. Si se quisiera evitar generar este sonido tan peculiar, la solución sería emplear engranajes helicoidales tal y como sucede en el resto de relaciones del cambio, donde se consigue una transmisión de par progresiva, con dientes en contacto permanente y con un notable descenso del ruido generado.

El que este diseño haya llegado hasta nuestros días sin alteración se debe simple y llanamente a motivos de ahorro de costes y menor complejidad en la transmisión. También es cierto resaltar que el mantener este diseño y su correspondiente sonido también ha sido defendido en el pasado como sistema de alerta para peatones, un ruido que permite identificar de forma rápida y sencilla que un vehículo circula en sentido contrario.

En la actualidad, con la llegada de híbridos y eléctricos a nuestras calles, este característico sonido al circular marcha atrás está desapareciendo ante las ventajas que ofrece el motor eléctrico para cambiar su sentido de giro con la inversión de polaridad. Si tenemos en cuenta que un motor eléctrico puede girar tanto en un sentido como en otro, mantener una relación de marcha atrás resulta inútil, lo que permite a los fabricantes simplificar las cajas de cambio en caso de motores híbridos.

De hecho, esta capacidad del motor eléctrico para invertir su sentido de giro es el motivo que justifica el que un coche eléctrico puede ser tan rápido marcha adelante como marcha atrás, y en silencio claro está.