Audi R8 5.2 V10 FSI

 |  @sergioalvarez88  | 

Desde que el Audi R8 se presentó en 2007 ha sido un arrollador éxito de ventas, ási como uno de los superdeportivos más equilibrados y mejor valorados por la crítica. Un producto redondo capaz de desenvolverse tan bien en las calles de una gran ciudad como en un circuito. En su forma estándar, posee un motor 4.2 V8 FSI de 420 CV de potencia, tracción integral quattro y una asociación a un cambio manual de seis velocidades o semiautomático R-Tronic.

Desde hace un tiempo se sabía que una versión con diez cilindros estaba en camino, múltiples fotos espía y algún que otro calentón son testigo de ello. Audi, anticipándose al Salón de Detroit, acaba de presentar oficialmente el nuevo y esperado Audi R8 5.2 FSI, o simplemente Audi R8 V10. Este modelo tope de gama se posiciona junto al Lamborghini Gallardo LP560-4 como uno de los referentes en cuanto a superdeportivos y con el firme objetivo de adueñarse de un mercado en recesión pero aún jugoso.

Audi R8 5.2 V10 FSI

El principal protagonista de este nuevo R8 es su motor. Hablamos de una unidad V10 con una cilindrada de 5.2 litros, aspiración atmosférica e inyección directa de combustible. Desarrolla 525 CV a unas elevadas 8.000 rpm y su par máximo de 530 Nm es entregado a un régimen de giro de 6.300 rpm. Esta obra de ingeniería cuenta con una potencia específica de más de 100 CV/litro y un sonido realmente sublime según Audi.

Y de verdad que me lo creo. El propulsor es el mismo que equipa el recientemente presentado R8 GT3 LMS, y ya lo hemos podido escuchar. Digamos que este motor no es ninguna novedad, ya lo equipan desde hace un tiempo los Audi S6 y S8, pero se ha evolucionado de manera sustancial. De hecho podríamos decir que el V10 del R8 es una versión ligeramente descafeinada del bloque de 560 CV del nuevo Lamborghini Gallardo, y eso ya son palabras mayores.

A pesar de contar con 105 CV y dos cilindros más que el R8 4.2 FSI el bloque sólo pesa 31 kg más, lo que en conjunto con el chasis de aluminio del R8 y su construcción ligera mantienen el peso del superdeportivo relativamente contenido, provocando unas fuertes sensaciones al volante, respaldadas por la evidencia prestacional empírica. La aceleración hasta los 100 km/h transcurre en 3.9 segundos y la velocidad máxima es de 315 km/h.

Audi R8 5.2 V10 FSI

Con la tecnología FSI se consigue reducir el consumo de combustible, pero los milagros no existen por lo que el R8 5.2 se tiene que conformar con un consumo medio de 13.7 l/100 km en ciclo mixto. Puede que a algunos no os parezca exorbitado, pero si se le da rienda suelta se convierte en todo un adicto a la bebida. Se puede asociar a una tradicional caja de cambios manual de seis velocidades o como opción secundaria a una caja manual robotizada R-Tronic de seis velocidades.

La dinámica de conducción se mantiene intacta y tan equilibrada como siempre con una distribución de masas ideal: 44/56, con reparto de tracción favorable al tren trasero. Para mantenerse bien pegado al suelo el R8 V10 cuenta con neumáticos 235/35 en el tren anterior y 295/35 en el tren posterior, calzados en ambos casos en llantas de 19 pulgadas. La suspensión Magnetic Ride es de serie, con un compromiso ideal entre comodidad y firmeza.

El sistema de frenos cuenta con discos perforados de 380 mm (15 pulgadas) delante y 356 mm detrás. Las pinzas delanteras son de 8 pistones y las traseras de 4. En opción se dispondrá del kit de frenos Audi Ceramic, construidos en materiales diseñados para ofrecer la máxima potencia de frenado. Su corrosión es nula, su resistencia a la fatiga bajo uso extremo muy alta, un peso nueve kilos inferior a sus equivalente de acero y una vida útil estimada de 300.000 kilómetros.

Audi R8 5.2 V10 FSI

Con respecto al R8 4.2 las diferencias estéticas son escasas y estas responden a necesidades funcionales. Es decir, el R8 V10 cuenta con entradas de aire más grandes en los paragolpes y especialmente en los laterales, donde el propulsor se provee de aire de manera principal. La zaga estrena dos salidas de escape ovaladas y en cuanto a iluminación y como primicia mundial en vehículos de producción se estrenan faros LED completos.

Hablamos de faros tipo LED para las luces diurnas, de cruce y largas, además de intermitentes y luces de freno. Poseen una vida útil ilimitada y además la luz que emiten es más similar a la luz natural que la emitida por los mejores faros de xenón, no hablemos de los habituales halógenos. Hablando de otros aspectos del coche, el precioso interior permanece inalterado salvo por alguna inserción en fibra de cabono y una alta profusión de logotipos “V10”.

Audi R8 5.2 V10 FSI

Vía: autoblog
En Diariomotor: Audi R8 V10 completamente al descubierto, Audi R8, revisión a fondo

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