Opel Corsa GSi 1.7 CDTI, a prueba (II)

 |  @sergioalvarez88  | 

Comenzamos la segunda parte de la prueba del Opel Corsa GSi, en nuestro caso equipado con un motor 1.7 CDTI de 131 CV. En la primera parte os hemos hablado de su interesante habitáculo, muy habitable y acompañado de un maletero muy versátil para un utilitario de menos de cuatro metros. Ahora nos centraremos en sus aspectos más técnicos y la dinámica, que debería hacer honor a las siglas que lleva en el portón del maletero y en los vanos de entrada de las puertas.

El Opel Corsa GSi mide 3.999 mm de largo, 1.713 mm de ancho y 1.473 mm de altura. La batalla de 2.511 mm y el ancho de vías es idéntico al de los demás Corsa. Su motor es un viejo conocido en Opel, una unidad 1.7 CDTI de cuatro cilindros montada transversalmente. Forma parte de una familia de motores de combustión desarrollados por Isuzu para General Motors desde los años 80. Su última iteración desarrolla 131 CV a 4.000 rpm y un abundante par motor de 300 Nm entre las 2.000 y las 2.500 rpm.

Tiene una cilindrada de 1.686 cc, culata multiválvula (cuatro por cilindro), doble árbol de levas en cabeza e inyección Bosch por rail común de tercera generación. Además, el turbocompresor es de geometría variable, lleva un intercooler de dimensiones generosas y en la línea de escape nos damos de bruces con un filtro de partículas. El bloque es de hierro fundido, con culata de aluminio. Lleva correa de distribución, aunque algunos motores turbodiésel emplean cadena.

Dentro de los motores 1.7 CDTI de Opel, es la versión más potente con escalones inferiores de 110 y 125 CV, no disponibles en el Corsa. Este bloque lleva años presente en muchos modelos Opel, se considera fiable y de buena durabilidad. Sus consumos homologados son bajos, se han reducido con la actualización técnica de 2010: su media según el ciclo NEDC es de 4.5 l/100 km, en carretera hablamos de 3.8 l/100 km. En ciudad el consumo se sitúa en los 5.6 l/100 km. Sus emisiones de CO2 son de 118 g/km.

No voy a meterme ahora en camisa de once varas, pero después podreís comprobar que la realidad supera a la ficción, ampliamente. Toda la potencia de este motor pasa al tren delantero a través de una caja de cambios manual de seis relaciones, con un desarrollo para la sexta marcha de unos 55 km/h por cada 1.000 rpm. El bastidor del Opel Corsa GSi es lógicamente monocasco, y su supensión delantera es independiente de tipo McPherson. Las estabilizadoras son más anchas en el modelo 2010.

Su suspensión trasera no es independiente, en busca de un ahorro de costes se ha buscado un esquema de brazo tirado con eje de torsión. No es un coche pesado, pero ronda los 1.300 kg en orden de marcha, algo más que sus competidores. El coche va pegado al asfalto mediante unos neumáticos Dunlop Sportmaxx de medidas 215/45 R17 montados en llantas de 17 pulgadas. Lleva discos de freno ventilados en el eje delantero, macizos en el trasero. Su depósito tiene una capacidad de 45 litros de gasóleo.

Comportamiento y dinámica

¿Cómo va en ciudad?

Nos sentamos en el asiento y accionamos el contacto. El motor despierta al instante, con un sonido marcado a diésel y unas vibraciones relativamente contenidas, pero que notamos. Comenzamos a callejear, siempre jugando con las marchas segunda y tercera, relativamente largas: no necesitamos más para el tráfico urbano. Con un tamaño contenido (como hemos mencionado, menos de cuatro metros), el Corsa GSi ratonea cómodamente por ciudad, sorteando el tráfico más lento con gran facilidad.

Desde el asiento del conductor la visibilidad delantera es buena, el parabrisas es muy grande y además la posición de conducción es relativamente alta. Los retrovisores son de un tamaño adecuado y desde el habitáculo, la forma de la luneta trasera no condiciona el ángulo trasero. El ángulo de tres cuartos es el problema, debido al enorme grosor del pilar C, motivado por exigencias del diseño. En ocasiones nos crea ángulos muertos y nos molesta bastante a la hora de aparcar.

Pensaba que en las calles bacheadas el Corsa iba a ser incómodo debido al tarado firme de la suspensión y los neumáticos de perfil bajo, pero estaba equivocado. Las sacudidas se transmiten muy amortiguadas a los pasajeros, que no pierden confort. Aparcar el coche debería ser sencillo por sus dimensiones contenidas, pero el pilar C bloquea uno de los ángulos necesarios para aparcar. Es algo molesto, pero con los días me he acabado acostumbrando a esta pequeña tara. No lleva sensores de aparcamiento.

La dirección asistida del Opel Corsa GSi es eléctrica, y un detalle curioso es que en ocasiones al aparcar pierde momentáneamente la asistencia, como si no reconociese que estamos moviendo el volante. Con asistencia, es relativamente dura de accionar en parado, pero en movimiento es muy agradable. En cuanto a los pedales, vamos a pisar mucho el embrague, de recorrido algo largo y que exige un pie izquierdo en forma. La respuesta del pedalier es en cualquier caso precisa y predecible.

En cuanto al consumo en ciclos urbanos, la cifra que hemos obtenido es nuestro ciclo habitual es de 7.8 l/100 km, claramente superior a los 5.6 l/100 km homologados en laboratorio. Aunque es algo elevado, tengo que comentaros que el clima era lluvioso (lo que incrementa consumos) y es un motor potente de cilindrada relativamente alta. En ciudad se para y arranca constantemente, y tampoco puede equipar sistema Stop&Start. Aún así, no esperaba que el consumo superase los 7.0 l/100 km.

Apto para viajes largos

Hemos sometido al Opel Corsa GSi a nada menos que 1.000 km de autopista para comprobar si realmente es un coche apto para estas vías interurbanas. Y la respuesta como podéis intuir es sí, aunque hay mucho que matizar. En primer lugar nos gustaría destacar su aplomo, gracias a una batalla larga en relación a otros utilitarios, además de una pisada segura y estable gracias a unos neumáticos de anchura generosa y una suspensión firme que evita los balanceos de carrocería no deseados.

El motor de nuestro coche va muy desahogado en autopista. A 120 km/h de marcador la aguja del cuentarrevoluciones apenas supera las 2.000 rpm, y a 120 km/h reales circulamos a un poco menos de 2.200 rpm. Desarrollo muy largo para la sexta marcha que no penaliza las recuperaciones, aunque si queremos un adelantamiento fulgurante mejor será que usemos la quinta marcha. Para que el motor no vaya a un régimen demasiado bajo, no es recomendable ir en sexta hasta superar los 100-110 km/h.

Gracias a un par de 300 Nm y bastante fuerza en bajas, adelantar y recuperar es muy sencillo. El confort de marcha es considerable, los baches se filtran bien y sólo en las juntas de dilatación más marcadas podremos rebotar algo más. El habitáculo no tiene un aislamiento demasiado bueno, filtrándose sobretodo el ruido de rodadura de los neumáticos Dunlop. No resulta molesto pero hay que levantar la voz si queremos mantener una conversación a una velocidad legal en autopista.

También destacamos el tacto de la dirección en autopista, aunque no resulta pesada sí que es precisa y no se mueve de su trayectoria. Nuestro Corsa está equipado con control de crucero, que resulta muy cómodo para largos viajes. Su funcionamiento es satisfactorio. En cuanto a consumos, hemos hecho nuestro recorrido habitual con dos puertos de montaña y autopista, con control de crucero a unos 130 km/h de marcador, y la media de ordenador ha sido de 6.2 l/100 km.

Hay que decir que eramos tres personas y el clima era muy lluvioso, pero me ha parecido un consumo alto, que debiera haberse recortado en al menos medio litro. El Opel Corsa GSi CDTI homologa 3.8 l/100 km en ciclo extraurbano. No me fiaba demasiado del ordenador de a bordo y procedí a llenar de nuevo el depósito para ver el consumo real. El ordenador tiene un error de aproximadamente el 5% a la baja, ya que el consumo real obtenido en 492 km fue de nada menos que 6.6 l/100 km.

El mismo recorrido de vuelta obtuvo un consumo de 5.8 l/100 km en circunstancias similares, si hacemos la media nos sale un consumo de ordenador de 6.0 l/100 km. He obtenido consumos poco superiores con el Avensis de la semana pasada, que era una berlina con motor de gasolina. En un recorrido interurbano en las autopistas de la comunidad de Madrid, sin superar los 120 km/h el consumo que me marcó el Corsa fue de 5.4 l/100 km. Nos hacemos una idea de por donde van los tiros.

Dinámica en carretera: todo vuelve a encajar

Tras mi experiencia en autopista era hora de someter nuestro Opel Corsa GSi a las carreteras reviradas que tanto gustaban a sus predecesores. Su comportamiento en carreteras nacionales es bueno, con adeltantamientos seguros gracias a una buena capacidad de aceleración (en teoría, se pone a 100 km/h en 9.5 segundos). Sin embargo, el GSi pide curvas, carreteras estrechas y muy reviradas como las que nos podemos encontrar en todo el Principado de Asturias.

Y todo vuelve a encajar. El motor se muestra muy dispuesto, empuja con fuerza desde las 1.600 rpm, hasta bien pasadas las 4.500 rpm, dejándonos pegados al asiento de manera muy progresiva. No tiene la patada explosiva de los antiguos 1.9 TDI de Volkswagen, sino un empuje más lineal y constante. El corte de inyección se sitúa en las 5.000 rpm. Es destacable el escaso lag del turbocompresor, que entra en funcionamiento con mucha fuerza décimas después de hundir el pie derecho.

En carreteras de curvas estaremos constantemente jugando con la segunda y tercera marcha, suficientemente largas. El tacto de la dirección nos ha gustado mucho, a pesar de ser eléctrica transmite bastante al conductor y es muy directa, aunque para mi gusto le falta ser algo más pesada. El juego con la palanca de cambios es satisfactorio, con un engranaje de las marchas preciso e incluso un poco duro, aunque con recorridos demasiado largos para un vehículo de aspiraciones deportivas.

Comenzamos a afrontar curvas cerradas y el Corsa las digiere sin inmutarse, cambiando de dirección de manera muy ágil y con balanceos de carrocería mínimos. El agarre de los neumáticos es muy alto y hay que apurar mucho la jugada para que empiecen a protestar. El apoyo en las curvas es estable y los baches en apoyo no descomponen su chasis, como tampoco lo hace levantar el gas en ese momento. La zaga se nos puede insinuar, pero nunca va a pasar de un amago muy seguro.

Es un coche tendente al subviraje en el límite, pero la mejor definición es neutral y efectivo. Me lo he pasado como un enano a su volante, debo reconocerlo, ahora bien, es un coche para disfrutar con cabeza ya que es muy rápido y podemos llevarnos sustos si jugamos a ser Carlos Sainz. Lleva control de estabilidad ESP de serie, que no he logrado desconectar. Su funcionamiento es muy poco intrusivo, pero en mi opinión a veces entra demasiado tarde, cuando nuestro subviraje ya ha invadido el carril contrario.


Los consumos en conducción deportiva superan los 9 l/100 km, pero no superan los 10 l/100 km por mucho que nos pasemos con el acelerador. Resulta curioso que aunque los consumos del Opel Corsa GSi 1.7 CDTI sean algo elevados, no son demasiado sensibles al uso del coche. A un ritmo tranquilo en carretera se pueden conseguir cifras de 5.5 l/100 km, siempre sin superar los 120 km/h. ¿Y qué hay del legado de los Opel Corsa GSi de antaño? ¿Es un digno portador de las siglas más deseadas en Opel?

La respuesta es sí, pero también no. Es un coche deportivo y de comportamiento ágil, pero no podemos comparar un utilitario de hace 20 años con uno de hoy en día. Todos los coches están diseñados para ser estables y seguros, menos nerviosos que antaño, y con una conexión menos directa con la máquina. Es inevitable, y pasa hasta en las mejores casas. Sin embargo, bajo los estándares actuales, el Opel Corsa GSi merece llevar dichas siglas, incluso equipando motor turbodiésel.

Mañana os hablaremos de su equipamiento y rivales, no os vayáis muy lejos.

Opel Corsa GSi 1.7 CDTI, a prueba

Imágenes: Sergio Álvarez
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  • adu

    Viendo que los consumos no son excesivamente brillantes y que su precio de tarifa anda por los 20000eur,habiendo
    alternativas de utilitarios con motores de gasolina turbocomprimidos,que son mas baratos y sus consumos no distan mucho de este…la verdad que lo tiene complicado.
    Sumando que para los que buscan un pequeño gti,sera importante tambien el punch que otorga en alta un motor de gasolina y su mayor estirada para una conduccion deportiva(eso no quiere decir que los diesel no corran…corren pero a su manera),se me antoja complicado justificar la compra cuando su consumo ademas no acompaña mucho.
    Saludos

  • Manolete

    Deberian haberle montado el motor 2.0 CDTI de 160cv si hubieran querido hacerlo más “divertido” o el 1.4 T gasolina.

    De todas formas, en km77 ponen a este motor a parir,y lo tildan de gastón usado en el Astra nuevo. http://www.km77.com/00/opel/astra/2010/t03.asp … así que la verdad no sé que pensar.

    Y por último. Llamar GSI a un diesel es una aberración.

  • Miguel

    Si no cambias a sexta velocidad hasta llegar a los 110 km/h no me extraña que salgan estos consumos en la prueba.

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