CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Superdeportivos

2 MIN

Rotary Supercars a la caza del Bugatti Veyron Super Sport

SandMan | @jose_garcia | 25 Ago 2011

Cuando nos metemos en fabricantes independientes que simplemente buscan ser reconocidos por un modelo en concreto nos encontraremos con barbaridades como esta que anuncian Rotary Supercars: superdeportivo con motor rotativo con 2.840 CV de potencia máxima y 3.494 Nm de par máximo. Auténticas locuras que promenten reducir los tiempos en el 0 a 100 km/h a unidades casi infinitesimales. En este caso, bajar del segundo.

Rotary Supercars no es la primera vez que se mete con los motores rotativos en semejante faena. Con el RSC Predator GT ya han llegado a la cifra de 1.200 CV en un motor Wankel de origen Mazda, basado en el 13B-MSP o Renesis. Para el superdeportivo que planean hacer para derrotar al Bugatti Veyron Super Sport utilizarán también un motor rotativo, pero de ocho rotores en lugar de los cuatro del propulsor de origen Mazda. ¿Cómo van a conseguir eso? Un misterio.

Pero las cifras escandalosas no cesan, ya que también pretenden conseguir superar el record de velocidad de un coche de producción, superando los 450 km/h, algo por encima de la cifra conseguida por el Bugatti Veyron Super Sport, pero es que una vez llegados a esos límites, es realmente difícil subir un par de escalones más. Que lo consigan o no ya es otra cosa.

Las dudas que me surgen leyendo esto, como supongo que os surgiran a vosotros también, están en los neumáticos. ¿Existen neumáticos “asequibles” capaces de aguantar semejantes embestidas de potencia y par? Recordemos que los neumáticos que monta el Bugatti Veyron están diseñados exclusivamente para ellos y dudo mucho que Rotary Supercars tenga el presupuesto necesario para que Michelin, Pirelli o cualquier otra marca de neumáticos le fabrique unas gomas a su gusto y necesidades…

Fuente: World Car Fans En Diariomotor: Rimac One Concept, deportivo eléctrico con más de 1.000 CV de origen croata | Tirrito Ayrton R, una vez más la belleza está en el interior