El Chrysler 300c se convierte en un coupé

 |  @HerraizM  | 

El Chrysler 300C es la máxima expresión de la berlina americana. La afirmación es rotunda si nos paramos a contemplar cada una de las aristas de su cuadriculada carrocería. Sus pasos de rueda, su enorme frontal… todo inspira al sabor de la tierra de las barras y estrellas… a las grandes rectas cruzando desiertos, a las grandes avenidas de las aún más grandes ciudades, a bebidas tamaños King size compradas en una gasolinera de mala muerte en posavasos por los que se cuelan los ridículos refrescos europeos.

El 300C es uno de esos pequeños reductos del automovilismo americano, una de esas pinceladas que se resisten a los diseños globales de gustos europeizados frente al músculo americano apenas mantenido ya por un par de referentes como el Mustang o el Camaro. Pero, ¿y si la berlina se convirtiera en coupé?


Esa ha sido la idea de Tony Gwynn, jugador de béisbol ya retirado, con un hueco en el Salón de la fama del béisbol. Convertir un Chrysler 300C en un coupé con una imponente planta. Se mire por donde se mire resulta espectacular. En cierto modo, como si las tradicionales líneas del Chrysler hubieran sido readaptadas a un futuro no muy lejano y tuviésemos ante nuestros ojos la nave de Chrysler del siglo XXII.

O por lo menos esa es la sensación que me transmite el lateral readaptado. La preparación del bateador continua con unas enormes llantas cromadas, con una profunda garganta y un estrechísimo perfil. A juego con las llantas, se recurre también al cromo para las luces antiniebla, se añaden unas entradas de aire en los laterales al más puro estilo M3, también cromadas y junto a tanto brillo, además se mantienen los cromados habituales del 300C, por lo que tenemos doble ración de cromo.

El interior de su habitáculo recibe también una serie de retoques para adaptarse a su exterior, con más cromados y detalles en el tono azulado de la carrocería. Bajo el capó, este 300C cuenta con V8 HEMI con una cilindrada de 5.7 litros y una transmisión automática.

Pero además, este curioso Chrysler se encuentra a la venta, por unos 21.600 euros, con poco más de 11.000 kilómetros a sus espaldas, así que si os ha gustado, sólo hace falta ir hasta California, donde se encuentra, para llevarse el coupé de Tony Gwynn y disfrutar de un coche totalmente único.

Fuente: Carscoop
En Diariomotor: Chrysler 300C| 2012 Chrysler 300 SRT8, un traje de oficina para ir al circuito| Chrysler 200 S y Chrysler 300 S, más deportividad para los recién llegados

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  • X 2.0

    Los cromados extra como las rejillas laterales o del parachoques sobran.

  • BrunoD4

    tal vez si le ponian un poco más de esmero quedaba mejor…

  • marcelo

    que cool

  • Prexades

    …el color de este coche es el negro

  • Daztete

    La puerta me pareció muy pequeña, solo eso falta modificar para que parezca un legítimo coupé.

  • Le han rebajado demasiado el techo y el modelo actual del chrysler 300 no me gusta, el primer modelo (o sea este) es mil veces mas bonito.

  • Hugo_gerbeaud

    faltó alargar la puerta 

  • motivo de la venta.. crisis de los 50?

  • Makakolopez

    Este coche lo hizo West coast custom hace unos cuantos años,tambien esta en cabrio dejo unas imagenes de los 2:

    Coupe:
    http://www.coches20.com/chrysler-coast-customs-bomba/ 

    Cabrio:
    http://www.celebritycarsblog.com/2011/04/alice-coopers-rockin-ride/ 

    • Curioso, desconocía que lo habían preparado los de West Coast. Gracias por el aporte Makakolopez y un gran saludo. 

  • No me gusta mucho :s

  • ramon

    les ha quedado bien,pero para mi gusto demasiado tunero