Toyota Yaris 1.0 VVTI a prueba (II) Dinámica, motor tricilíndrico

Una vez conocidos los detalles externos y los entresijos del habitáculo del Toyota Yaris, así como las novedades que estrena frente a sus predecesores, ha llegado el momento de la prueba de conducción. Entre manos tenemos un Toyota Yaris 1.00 VVT-i de 69 CV de potencia y cambio manual o, en otras palabras, un utilitario asequible y práctico que pretende ofrecer una alternativa económica para los desplazamientos urbanos. Por tanto qué mejor escenario que la ciudad para poner a prueba a un automóvil de estas características.

En nuestro Toyota Yaris de prueba destacaba un equipamiento modesto, con la salvedad del equipo de navegación con cámara de aparcamiento, y un motor poco potente y ahorrador. Les puedo ir adelantando que este Toyota Yaris se ha mostrado impecable en su hábitat natural, la ciudad, y muy decente en carretera para la naturaleza tan modesta de su mecánica.

Toyota Yaris: dos motores de gasolina y un diésel entre 69 y 99 CV

El sistema de parada y arranque automático sólo está disponible para el 1.3 Dual VVT-i.

La oferta de motores existente en la gama Toyota Yaris está compuesta de dos de gasolina y un diésel, entre 69 y 99 CV con un reparto de ventas prácticamente equitativo entre ambos combustibles. Más concretamente un 1.0 VVT-i de 69 CV, un 1.3 Dual VVT-i de 99 CV y un 1.4 D-4D de 90 CV. Alternativamente se ofrece sistema de parada y arranque automático Stop & Start, únicamente para el 1.3 Dual VVT-i. Las opciones automáticas también se limitan al 1.3 Dual VVT-i, con una solución de tipo transmisión variable continua (CVT) y el 1.4 D-4D con transmisión ConfortDrive, un cambio manual robotizado.

En un alarde de apoyo a la tecnología híbrida Toyota lanzará próximamente el Toyota Yaris Hybrid que presumirá de unos consumos de tan sólo 3.5 litros/100 kilómetros y un precio bastante competitivo para un híbrido, en torno a los 16.000€.

1.0 VVT-i: tres cilindros y una buena economía de los consumos

Para ser un tres cilindros el ruido que se filtra al habitáculo no es exagerado gracias a un buen aislamiento acústico.

Nosotros nos pusimos al volante de la opción más modesta, pero no menos interesante. El 1.0 VVT-i es un motor de gasolina miniaturizado, de tres cilindros, que apenas desplaza 998 cm3. Su potencia es la justa y necesaria para un utilitario de sus características destinado a la ciudad, 69 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 93 Nm a 3.600 rpm.

Lo cierto es que dentro de los límites razonables de un tricilíndrico como este su funcionamiento es bastante suave y el ruido que se filtra al habitáculo es el justo y necesario, más allá de la sonoridad inherente en el motor el aislamiento acústico del Toyota Yaris está a un buen nivel comparados con otros utilitarios de los segmentos A y B con mecánicas similares. Como sucede habitualmente en este tipo de motores el mayor handicap llega al salir de la ciudad, en carreteras convencionales y autovías y autopistas donde tenemos que aprovechar al máximo el rango de revoluciones en el que obtenemos más empuje a costa de circular a un regimen bastante alto.

En cualquier caso sobre las 4.500 rpm este motor comienza a apagarse y a partir de ahí sólo hace mucho ruido y pocas nueces.

El sistema Touch & Go incluye completas estadísticas de nuestros consumos.

Toyota Yaris 1.0 VVT-i: notable alto en ahorro de combustible

El 1.0 VVT-i es muy asequible y ahorrador, aunque a mi parecer el consumo no es una razón única de peso para elegirlo frente al 1.33 Dual VVT-i de 99 CV.

La ventaja principal del 1.0 VVT-i es su bajo consumo, estamos hablando de una homologación de 4.8 litros/100 kilómetros, una cifra extraordinariamente buena para sus dimensiones y espacio. Aún así desde mi punto de vista esa no sería una razón de peso, más allá de su precio asequible, para optar por este motor antes que por el 1.33 Dual VVT-i de 99 CV. Este último es más potente, cuenta con un cambio manual de seis velocidades que con seguridad nos ofrecerá un consumo más contenido en autovía y sobre el papel sólo consume 5.2 litros/100 kilómetros, cuatro décimas más.

El cambio manual de cinco velocidades muy aceptable y suave, importante para su condición urbana. Las marchas están bien escalonadas para aprovechar su empuje en tercera si tenemos que efectuar alguna maniobra de adelantamiento en condiciones de seguridad, bajo nuestra cuenta y riesgo, por supuesto, dado que un adelantamiento en un vehículo de esta potencia sólo es recomendable si existe mucho margen de maniobra. Aunque sea obvio decirlo, para una conducción urbana hubiera sido mucho más satisfactoria la transmisión Multidrive (CVT), una razón más para optar por el 1.33 Dual VVT-i que es el único que la ofrece opcionalmente.

En nuestras pruebas de consumos en carretera y a 120 km/h de marcador obtuvimos un consumo medio de 5.4 litros/100 kilómetros. La cifra es bastante buena teniendo en cuenta que estos motores se ven penalizados por tener que moverse a un régimen de revoluciones bastante alto y obligarnos a recurrir a bajar una o dos marchas en repechos y maniobras críticas como adelantamientos.

Un chasis muy urbano, tarado blando de amortiguadores y confort

El tarado de los amortiguadores es blando, sin llegar a ser excesivamente incómodo en tramos revirados. Un compromiso óptimo entre confort y aplomo para un utilitario urbano.

50 milímetros es apenas nada, pero aumentar esa longitud la distancia entre vías en un utilitario como este es un paso importante. Habitualmente en este tipo de utilitarios asequibles por sus proporciones y por ser relativamente pequeños y altos, se intenta compensar el desfavorable centro de gravedad con unas suspensiones más rígidas, lo cual penaliza la conducción urbana y las incomodidades producidas por los obstáculos que abundan en las calles de la ciudad. En este caso el Toyota Yaris ha optado por un tarado bastante blando y confortable en la urbe, que sujeta lo justo y absorbe bastante bien los obstáculos.

En zonas reviradas y a un ritmo alto es donde salen a relucir sus carencias, aunque su barra de torsión posterior ayuda a que no sean tan acusadas como cabría esperar a priori. Pero en definitiva los ajustes me parecen coherentes y muy satisfactorios para un utilitario pensado por y para la ciudad, no para ser muy ágil en carretera. De serie cuenta con un control de estabilidad, algo imprescindible en un utilitario de sus proporciones y aún más en el caso del Toyota Yaris para compensar las pérdidas de tracción que se puedan producir por el tarado blando de las suspensiones.

Los frenos se comportan correctamente en una conducción normal, la que se presupone de un Toyota Yaris poco potente. Esta unidad de pruebas contaba con neumáticos de serie con medidas 175/65 R15. Esta medida y las llantas de acero con tapacubos no harán que sean la opción más estética pero si tienen un buen compromiso entre precio asequible y la búsqueda de un bajo consumo. Bajo la base del maletero aloja una rueda de repuesto temporal T125/70 D15 BS.

En Diariomotor: Toyota Yaris, presentación y prueba en Dinamarca | Nuevo Toyota Yaris, estilo japonés con orientación europea | Toyota Yaris 2011

Lee a continuación: Toyota Yaris 1.0 VVTI a prueba (I) Exterior e interior, plazas y maletero

El Toyota Yaris es un utilitario disponible en carrocería de 5 puertas y 5 plazas. Es el primer polivalente del mercado que cuenta con versión híbrida.

  • Siroco007

    Ese motor sorprende en un Aygo, va estupendamente, pero dudo que en un Yaris pueda moverlo con solvencia fuera de ciudad.

    • :)anonimo:)

      yo también tengo alguna duda.

  • .Motorhome.

    A mi el que me gusta es el HSD. Aunque seguro que el precio será alto(para el coche que es)

  • BOLLI

    Yo no pude probar este modelo y ante la duda opté por el 1.3 de 99 cv y creo que acerté ya que aunque su uso sea para ciudad, siempre es necesario salir a carretera, circunvalaciones, etc donde se necesita algo más de potencia para fundamentalmente alcanzar lo antes posible la velocidad “crucero”, y ahí el tetracilindrico creo que se quedaría muy justito viendo como lo hace el 1.3 : aceptable, porque los 100cv no tienen nada que ver con los 105 cv que tenía mi primer coche allá por los años 80 (ford escort XR3 i).

  • Anónimo

    :)

    La verdad es que es cierto que este motor saca pecho en ciudad, puedes bajar al centro en hora punta y el consumo no se disparará. En carretera, vá más justito. El Aygo con este motor llanea muy bien (y cuesta abajo va de coña!!!!) pero las cosas se tuercen, y mucho, cuesta arriba. Si afrontas la pendiente con antelación (vamos, si coges carrerilla), vale, no se notará tanto, pero como por algún motivo te toque levantar el pié del acelerador, estás vendido.