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Porsche 911: 5 razones por las que esta silueta nunca debería cambiar

Piensa por unos segundos en el Porsche 911. Cierra los ojos e imagínatelo. Recorre su silueta ¿qué cambiarías? Espero que nada. Son décadas de historia de la automoción tras esas líneas. Historia que sigue viva precisamente porque esas líneas apenas han renunciado a la esencia primigenia del primer Porsche 911 diseñado por Ferdinand Alexander Porsche, Butzi Porsche, que como recordaréis fallecía el pasado mes de abril. Os recomiendo leer tras esto, o incluso antes para embutirnos mejor en una atmósfera totalmente Porsche el artículo de mi compañero David Villarreal sobre los orígenes de Porsche: los 50 del aserradero de Gmünd.

Han cambiado, por supuesto, y a cada cambio la evolución, como si de un ser vivo se tratase se ha encargado de hacerlo mejor. Poco a poco seguirá evolucionando, seguirá creciendo, seguirá introduciendo cambios…pero espero que en cada uno de estos pasos se mantenga la misma esencia de siempre, se mire a la historia, se mantenga la elegancia, sea clásico. Que siga siendo el 911.

La razón de todo esto no es más que una imagen, la imagen que acompaña a estos párrafos a la derecha, una imagen que me ha llevado a hablar precisamente de por qué la silueta, la esencia, el 911, no debería cambiar nunca. Que la evolución no acabe con él.

Una imagen que agrupa a todas las generaciones del 911 mostrándonos su perfil. Una imagen que para mí consigue resumir a la perfección la elegancia, el porte, los valores del Porsche 911 y que espero que por muchos peldaños que se añadan, que por muchas nueva generaciones que engrosen la vertical de esta imagen, sea capaz de transmitirme lo mismo. 5 razones por las que la silueta del Porsche 911, no debería cambiar nunca.

Es una simple imagen lateral de las diferentes generaciones del 911… pero dice tanto sobre los valores, sobre la elegancia intemporal...

Una sola imagen, una generación tras otra, capaz de resumir a la perfección en un solo vistazo todo lo que voy a contar a continuación, una fuente de inspiración en este caso para llevar a juntar cerca de 1000 palabras, pero que bien podría ser el guión de una forma de vida. Una máquina inspirando principios.

Es clásico y en cada nueva generación innovador. Es elegante y al mismo tiempo irreverente (sobre todo cuando se viste de GT3). Es deportivo y se puede utilizar en el dia a día. Es tracción total, es “todoatrás”, es coupé, targa o cabriolet, atmosférico, turbo. Es un tipo con principios. Es el de siempre.

Un 911 es historia

Una historia como la del 911, una tradición estética, una tradición deportiva, una porción del automovilismo del tamaño del 911 no debería olvidarse nunca. No creo tampoco que eso pase. Pero nunca esta de más apuntarlo. No nos olvidemos nunca de lo que el 911 supone para el automovilismo. Pero tampoco podemos pasar por alto la necesaria evolución y de la historia que aún le queda por marcar. Prácticamente acaba de nacer la última generación en llegar del 911, hace poco conocíamos las versiones 4 y 4S, pero aún quedan muchas otras por llegar. Turbo incluido.

Su línea, su diseño, la silueta conformada por su cintura y el marco de las ventanillas, el concepto de sus ópticas, su trasera… prácticamente cada pedazo de la carrocería del 911 nos cuenta una importante historia del motor. Evolucionará, sí, cambiará, ligeramente, pero espero que siempre se mantenga ese nexo con la historia. Esa elegancia.

Un 911 es elegancia

Porque sin duda el 911 es elegante. Es elegante hasta cuando se empeña en no serlo. En llenarse de pegatinas, de barras antivuelco y llantas de colores. Sigue siendo igual de elegante. Sigue siendo como un buen traje a medida, recto de dos botones, de corte clásico, de espiga. Es sencillo, es un “menos es más”. Su línea es perfecta. Porque no llamará la atención como la llamará un 458 Italia, como la llamará un Gallardo naranja, un Aventador con las puertas levantas en la puerta de un hotel. Pero se deslizará por la calle, por una carretera cualquiera, con el perfecto paso de todo un caballero mientras su corazón, su motor bóxer, late al ritmo de un saxofón.

Un 911 es pasión, pasión a la alemana

He mentado a Lamborghini, he mentado a Ferrari. Por supuesto que les tengo el mismo cariño, que también podría hablar de la elegancia de un Ferrari 275 GTB, de la magia del color rojo, de la tradición italiana, de la sensación, de la experiencia de aparcar y levantar la puerta para salir de un Lamborghini. Cuando hablamos de pasión y de coches,enseguida nuestra cabeza se traslada a Italia.

Por eso también es importante Porsche. Porque cuando pensamos en pasión, pensamos en Italia, en cabrios, en rojo. Pero Porsche, desde la eficiente Alemania, desde el frio, desde la eficacía, desde los perfectos engranajes, desde el gris, nos muestra que hay pasión más allá del país de la bota. No cabe la menor duda de que hay pasión en cada centímetro de la silueta del 911.

Un 911 es deportividad

Hablar de Porsche, hablar del 911, es hablar de deportividad. Dentro y fuera de los circuitos. Por supuesto. Es hablar de una historia paralela, de circuitos, de boxes, de victorias, de derrotas. Es hablar de Porsche. Porsche es competición. Lo ha sido, lo es y podemos esperar que lo sea, esperemos que por mucho tiempo.

Podríamos hablar de campeonatos, de míticas carreras, de victorias acumuladas, de podios y de narices partidas sobre el ring. La lista desde luego es larga y ha servido a Porsche para forjar el carácter, la personalidad, de su 911 en las calles. Es fácil imaginarnos a un 911 en la curva de cualquier circuito, redondeando una horquilla en un tramo de rally, recorriendo los últimos metros del pit lane… Es fácil imaginarnos la silueta de un 911 compitiendo.

Un 911 son valores

Precisamente esa historia, esa elegancia, esa deportividad, esa tradición… forman parte de los valores del 911. Unos valores que se han encargado de forjar cada línea de la historia de este deportivo alemán, de forjar esa pasión que despierta en todos los que somos más que seguidores del automovilismo. Unos valores que se repiten década a década, que se mantienen intactos y que espero que así ocurra durante muchas décadas más. Ver un 911, inspira. Como me inspiró hace unas horas la imagen de esas 6 generaciones, una sobre otra, en un perfecto gris, en perfecta sintonía.

El 911 son valores. Es elegancia. Es deportividad. Es pasión. Es historia. Es tradición. Es único.

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Vídeo destacado del Porsche 911