Toyota Auris Hybrid Advance, a prueba (I): el compacto híbrido de referencia marca su terreno

Una de las novedades más importantes en los últimos meses en el mercado europeo es el Toyota Auris, cuya segunda generación ha aterrizado en el mercado europeo con la firma intención de abrirse más hueco aún en el competido segmento de los compactos, intentando seguir la estela marcada por el Volkswagen Golf. Con una estética y una mecánica completamente renovadas, el Toyota Auris hace gala a su vez de ser el único coche de su segmento en contar con una mecánica híbrida.

En Diariomotor hemos querido saber qué ventajas e inconvenientes tiene un compacto híbrido respecto a la competencia tradicional, y por ello hemos disfrutado de una unidad del Toyota Auris Hybrid durante toda una semana. En los próximos días os describiremos nuestras impresiones sobre esta unidad en concreto, que se corresponde con el acabado más alto Advance, y que, junto con los extras montados, consiste básicamente en el Auris más caro y equipado que podemos adquirir actualmente.

Un frontal con gran poderío y una zaga muy sosa

Antes de recoger el coche, he de reconocer que aún no había visto ninguna unidad del nuevo Auris en persona, por lo que mi opinión previa no se veía sesgada por las apariencias reales, sino solo por lo que había visto en fotos. Nada más ver el coche, lo que más me impresionó es la enorme fuerza del frontal, con mucha más personalidad que an la generación saliente del Auris. Las luces rasgadas con luces diurnas LED y faros bi-xenón ayudan a acentuar esta sensación.

Las ópticas tienen una forma alargada, integradas perfectamente en la parrilla, que muestra en el centro el logotipo de Toyota con el fondo en azul debido a su naturaleza híbrida. También cabe señalar los antinieblas encastrados en una apertura triangular en los parachoques, y la llamativa forma de la entrada de aire situada bajo la matrícula. En resumidas cuentas, el frontal es la parte más destacable del coche ya que, a medida que vamos avanzando por su silueta, empiezan a aparecer detalles no tan bonitos.

Los retrovisores llevan integrados los intermitentes y, bajo ellos, nos encontramos en la aleta el logotipo HYBRID identificativo. El color blanco de la carrocería contrasta aquí con el color oscurecido de las atractivas llantas de 17 pulgadas montadas en la unidad, de serie en el acabado Advance y montadas en neumáticos 215/45 R17. Este toque de las llantas, unido al tintado de los cristales posteriores, le dan un toque más deportivo a un coche pensado para ahorrar.

Precisamente en los cristales traseros me detengo puesto que no me gusta la forma del tercer cristal, una solución cada vez más popular pero que sigue sin resultarme tan atractiva como la de un cristal cuya forma acompañe a la de la caída del techo. Continuando el recorrido por el coche llegamos a la zaga, donde nos encontramos unos pilotos de diseño horizontal que a mi parecer son muy anodinos, de un diseño convencional que rompe con el aire vanguardista del frontal.

Estos faros, que me han recordado muy mucho a los del Mitsubishi ASX o a los del Hyundai i30, van presididos en el centro por el logotipo de Toyota, una vez más con el fondo azul. El conjunto de la zaga da una sensación bastante plomiza debido a que hay muy poco cristal y mucha chapa, algo que como veremos más adelante resiente la visibilidad desde la posición del conductor. El difusor inferior continúa el diseño de la entrada de aire frontal, adentrándose en un parachoques en cuyos laterales nos encontramos encastrados unos catadióptricos de gran tamaño. En este último aspecto tampoco resulta especialmente agraciado el Auris.

Un interior muy aceptable y vistoso

Toyota sabe que el diseño de los habitáculos en Europa es muy importante, y por eso ha realizado un laborioso trabajo para intentar ofrecer un aspecto y unos acabados de calidad. Respecto a la anterior generación, el diseño del habitáculo de nuevo Toyota Auris ha ganado enteros no sólo a nivel visual sino de materiales. Ahora muchos plásticos que nos encontramos son mullidos y agradables al tacto, incluidos los de la consola central, frente a los plásticos duros y poco sujetos que tenía el anterior Auris en algunas zonas.

La consola central está presidida por una pantalla táctil a través de la cual se canalizan las principales funciones de infoentretenimiento del coche: radio-CD, bluetooth, navegador, indicadores del motor y ayudas al aparcamiento (la unidad probada incluía un navegador de funcionamiento más que correcto y una cámara de ayuda al aparcamiento). Por encima de dicha pantalla se encuentran las salidas de aireación y, a su derecha, un reloj analógico, cuya posición no me ha gustado mucho porque requiere apartar muchísimo la mirada en caso de querer consultar la hora.

El diseño de la zona superior de la consola es demasiado recto para mi gusto, muy al estilo japonés, aunque hay mucha gente que prefiere ese tipo de diseño. En la zona inferior nos encontramos los mandos de climatización y más abajo hay un jack y un puerto USB, así como una toma de corriente de 12 V. En esta zona ya comenzamos a encontrarnos algunos elementos puramente de conducción, como es (obviamente) el freno de mano y la palanca de cambio. Aún más abajo se encuentran los mandos para la calefacción de los asientos de cuero, un extra incluido en esta unidad. Por encima nos encontramos un práctico cofre para guardar los objetos que llevemos en los bolsillos. Entre el freno de mano y la palanca de cambio, hay un pequeño hueco para colocar el mando de apertura del coche (tiene arranque sin botón).

El manejo de la radio y el bluetooth se puede realizar desde los mandos situados en el volante, donde también está el botón para controlar el ordenador de abordo visible en el centro del tablero central. En las palancas que rodean al volante se maneja el control de velocidad (abajo a la derecha), el manejo de los limpiaparabrisas delanteros y trasero (con posibilidad de uso automático) y el manejo de las luces. A la izquierda del volante se encuentra la zona para regular los retrovisores y las ayudas al aparcamiento.

Los bordes de las alfombrillas son de color azul, un claro guiño al origen híbrido del coche, y que también se ve reflejado en el color azul del tablero de instrumentación, cuyo funcionamiento veremos más detallado en la segunda parte. En el salpicadero destaca el cuero blanco que lo recubre, de un tacto muy agradable, a juego con los asientos de cuero del mismo color. Los paneles de las puertas son muy sobrios, con todo en color negro y plástico duro salvo un listón metálico que sirve de asidero.

En las plazas traseras la habitabilidad es muy buena para dos personas, con una amplitud muy correcta para las piernas. Incluso una tercera persona no viajaría a disgusto puesto que el coche no tiene túnel de transmisión central que interfiera en la posición de las piernas, si bien la anchura de la banqueta queda algo justa. El maletero es de 360 litros y la bandeja inferior puede colocarse en dos posiciones diferentes, lo cual permite crear un fondo adicional para guardar objetos que no queramos que queden a la vista. Los asientos traseros se pueden abatir para obtener un gran espacio de carga.

Tras esta primera parte en la que hemos ofrecido una descripción del diseño y la habitabilidad del coche, en la siguiente entrega os informaremos de las sensaciones que nos ha transmitido el coche en movimiento.

Fotografías de Fran Bataller y David Villarreal
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El Toyota Auris es un automóvil de tamaño compacto disponible en carrocería de cinco puertas y carrocería familiar denominada Touring Sports.

  • Smat

    Aunque no es un modelo que yo me compraría, el auris híbrido me parece uno de los mejores coches para todos esos usuarios que realizan un gran número de kilómetros diarios en una gran ciudad (no es mi caso), por su economía y agrado de uso en estas circunstancias (conduje un prius II como coche de sustitución durante meses y sé de lo que hablo), sin olvidar las ventajas de un híbrido en coste de mantenimiento y fiabilidad respecto al diesel.

    Me sorprende que el auris híbrido no supere en ventas al prius cuando es una opciónclaramente más ventajosa y asequible, la única razón que se me ocurre debe ser una cuestión de imagen, diferenciación o empaque, pero con criteros objetivos el sobreprecio del prius no se justifica, el nuevo auris gracias a las baterías más compactas da un espacio similar con 20 cm menos, es algo mejor a nivel dinámico y su interior, sin convencerme del todo, está mejor presentado.

    • En la tercera parte de la prueba hablaré del Prius. mi reflexión es similar a la tuya, es un coche con peores acabados y más caro pero, curiosamente, vende más que este Auris Hybrid. Será cuestión de que la gente quiere tener un coche híbrido con forma de híbrido para que los viandantes lo reconozcan fácilmente como tal…

  • sanroque

    Aunque lo he conducido poco tiempo y solo por ciudad, es uno de los coches que mas me ha sorprendido. Un interior muy cuidado para un coche de su categoría , el exterior bien resuelto, con un frontal impactante, pero sobre todo la dirección y el cambio. Una dirección electrica que se puede accionar con un dedo estando parado, y un cambio automático parecido a un variador continuo, pero con una respuesta enérgica cuando se pisa a fondo.Un coche muy a tener en cuenta.