Honda CR-V, a prueba: ¿Cómo ha mejorado espacio y confort sin aumentar sus cotas?

David Villarreal  |  @davidvillarreal  | 

Continuamente asistimos a la renovación de vehículos SUV con tradición y solera a fin de mejorar su agilidad y aptitudes en la carretera. Como era de esperar, este nuevo Honda CR-V no iba a ser la excepción. Tras nuestra prueba la conclusión a la que llegamos es que efectivamente este Honda CR-V ha mejorado en la carretera, sin que eso haya supuesto perder el mínimo exigible que podemos pedirle a un buen SUV en campo y la robustez, habitabilidad y gran espacio que esperábamos de él. Para propuestas urbanas, más adelante se lanzará un pequeño todocamino pensado para rivalizar con los nuevos contrincantes de la categoría B-SUV.

Pero, ¿cómo ha conseguido este Honda CR-V mejorar en la carretera y ser más práctico para el día a día?

Acompañadme en esta prueba y os lo contaré con más detenimiento.

Aunque no crece, el Honda CR-V sigue siendo ese SUV robusto y espacioso

Honda CR-V a prueba

El Honda CR-V no ha crecido, pero ha mejorado su espacio a bordo adelantando el pilar delantero y reduciendo el voladizo anterior.

En un primer vistazo este Honda CR-V ya nos muestra las claves de su diseño robusto. Un frontal prominente con una gran parrilla, guarnecidos de plástico negro en defensas, bajos y pasos de rueda, absoluta verticalidad en el portón trasero que únicamente rompe el diseño de la línea lateral de ventanillas terminado en forma de boomerang en el pilar trasero. Aunque quizás nos sorprenda a la vista de sus proporciones, este Honda CR-V es ligeramente más corto (-30 milímetros) y bajo (-5 milímetros) que su predecesor, lo cual a un nivel práctico sería equivalente a haber mantenido su tamaño.

No es un vehículo realmente pensado para incursiones todoterreno, ni mucho menos, y sus cotas no son buenas para tal uso. Pero se agradece algún que otro detalle como la defensa delantera rebajada en la zona inferior para mejorar el ángulo de ataque. Su aspecto robusto también es de agradecer, por ejemplo, con la presencia de unos grandes retrovisores (que como defecto pueden generar ruidos aerodinámicos en carretera) o el resultado estético con llantas de 18”, disponibles desde el acabado Lifestyle y hasta de 19” en acabados superiores y como opción.

El salpicadero del Honda CR-V es mucho más simétrico y sencillo que el del atrevido Honda Civic. Honda no ha corrido grandes riesgos en este aspecto.

Fruto del trabajo que se ha realizado en su carrocería nos encontramos con que manteniendo sus dimensiones, este Honda CR-V resulta más espacioso y práctico que el anterior. El voladizo delantero es más corto, como también lo es el espacio que ocupa el motor, y la luneta delantera se ha adelantado 60 milímetros para ganar espacio en el habitáculo. El puesto de conducción parte de una posición muy baja, pero cuenta con margen suficiente para alzar la base y junto con el capó más corto hacer que la visibilidad delantera sea bastante buena.

Aunque el salpicadero ha sido diseñado pensando en el conductor, es mucho más horizontal y simétrico que el del nuevo Honda Civic. Se nota que en este sentido Honda no ha querido correr grandes riesgos y ha preferido mantener un diseño más tradicional, lo cual no quita que sea moderno con otros detalles como un cuadro de mandos en el que el velocímetro es muy grande y visible en el centro.

Para el conductor y su acompañante resulta realmente espacioso. Desde el puesto del conductor alcanzamos perfectamente la palanca de cambios, en el caso de este Honda CR-V manual, y su disposición elevada resulta muy acertada para acortar los movimientos de la mano derecha entre el pomo del cambio y el volante.

Las plazas traseras son muy espaciosas y su base no demasiado alta. Una muestra más de la evolución de este Honda CR-V cuya altura ha disminuido, también para aumentar el espacio a bordo.

Mientras seguimos hablando de practicidad no nos podemos olvidar de las plazas traseras, en las que la altura es muy correcta, la anchura suficientemente holgada para tres pasajeros adultos y el espacio para las piernas entre los mejores, gracias a que en este caso no nos incomoda el túnel de la transmisión en la plaza central. Obviamente esta tercera plaza sigue sin ser cómoda, puesto que la base y el respaldo son bastante duros y no cuentan con el mullido de las laterales. La base de la banqueta posterior es relativamente baja y eso hace que la altura libre al techo sea notable.

Por espacio de carga este Honda CR-V es sin duda alguna uno de los mejores modelos de su categoría. El maletero puede alojar un volumen de 589 litros, hasta 1.669 litros si abatimos la fila de asiento posterior. Este dato es aún más positivo si tenemos en cuenta que bajo el suelo del maletero sigue llevando una rueda de repuesto temporal. Si tuviéramos que poner alguna pega, esa sería que su anchura no es tan holgada como su profundidad por el espacio que ocupan los pasos de rueda traseros.

La banqueta posterior cuenta con un accionamiento mecánico, mediante una palanca en el maletero, para abatir los asientos y extender el maletero con un suelo casi plano.

Por otro lado aquí también nos encontramos con una de las soluciones más inteligentes empleadas por este Honda. A cada lado del maletero nos encontramos con sendas palancas que con una única acción hacen que la base de los asientos pivote hacia delante y el respaldo se abata, en dos piezas, dejándonos un gran espacio de carga y un suelo prácticamente plano. No cuenta con un motor eléctrico por lo que para devolver los asientos a su posición tendremos que empujarlos, pero esta acción es extremadamente sencilla y no nos llevará más que unos segundos.

El portón del maletero, por cierto, puede configurarse con un cómodo sistema de apertura y cierre eléctrico.

Honda CR-V a prueba

El nivel Lifestyle ya ofrece un equipamiento acorde con un buen SUV. Para la máxima dotación tecnológica deberemos recurrir a los equipamientos más caros, por encima de este.

El Honda CR-V de nuestra prueba estaba dotado de equipamiento Lifestyle, que ya es suficientemente completo para un SUV del porte de este Honda. Las llantas de 18” son suficientemente atractivas, como también lo es el detalle de los raíles en el techo. Ya contamos también de serie con cámara de aparcamiento, que quizás no sea imprescindible pero sí muy útil para compensar las limitaciones de visión posterior por su longitud y el diseño de los pilares traseros.

El tapizado mixto de piel y Alcantara me resultó atractivo visualmente pero también muy agradable. Por encima Executive, Luxury e Innova ofrecen tapizados de piel completa y símil piel. En otro artículo ya habíamos analizado anteriormente los precios y la gama de acabados y equipamiento del Honda CR-V.

Honda CR-V a prueba

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Vídeo destacado del Honda CR-V

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